El uso cotidiano del dicho “pasó de Guatemala a Guatepeor” en Colombia ha generado debate en redes sociales tras un video publicado por el influencer bryshaan2.0 en TikTok.
La frase, ampliamente utilizada para señalar cuando una situación empeora, tiene una sonoridad inocente, pero resulta ofensiva para muchos guatemaltecos, quienes han expresado su descontento en plataformas digitales.
“Me acabo de enterar que a las personas de Guatemala les emputa este dicho colombiano: pasó de Guatemala a Guatepeor”, afirmó el creador de contenido. Además, reconoció no haber considerado previamente cómo podía afectar a la población centroamericana y agregó: “A mí nunca se me pasó por la cabeza que esto... como que sí puede ser normal”.
El influencer explicó que, al no tener contacto frecuente con guatemaltecos, nunca advirtió el impacto del refrán. “Gente de Guatemala que me esté viendo, les aseguro que el 99% de los colombianos que decimos esta frase y este adagio popular no tenemos ni zorra idea de cómo está la situación socioeconómica en Guatemala”, subrayó.
En su mensaje, pidió no tomarlo como un ataque personal: “Nada que ver con Guatemala, muchachos, no tiene nada que ver”. Bryshaan2.0 insistió en que el dicho se usa solo para ilustrar el paso de algo malo a algo peor.
La expresión, que circula ampliamente en varios países, suele emplearse para describir la frustración de quien intenta superar una dificultad y termina en una situación aún más complicada.
Quienes participan en la conversación digital han dejado claro que el dicho se ha extendido mucho más allá de las fronteras guatemaltecas. “Lo que me sorprende es que crean que esa frase es colombiana, se usa en media Latinoamérica”, escribió un usuario, señalando la amplitud geográfica del modismo.
La estructura de la frase juega con la similitud fonética entre la palabra “Guatemala” y el término inventado “Guatepeor”, una construcción humorística que no responde a referencias históricas o hechos concretos, sino al ingenio natural del habla popular.
No existe evidencia de un acontecimiento que haya originado la frase, sino que se fue popularizando como una advertencia coloquial sobre posibles consecuencias negativas al cambiar de situación.
El núcleo del dicho reside en el juego de palabras, no en una alusión directa al país centroamericano. De hecho, muchas personas ni siquiera asocian el refrán con Guatemala al usarlo. “Cuando decimos el dicho ni pensamos en el país”, aporta otro comentario, evidenciando la desvinculación del modismo con una identidad nacional.
Algunos proponen alternativas ingeniosas ante la controversia. “Cámbienle el nombre a Guatemejor y ya solucionado!!”, ironizó un participante, mientras otros aportan ejemplos similares en otras lenguas y culturas: “Es como decir ‘me rio de janeiro’”, advierte un usuario, resaltando el carácter lúdico y universal de este tipo de expresiones.
El uso de la frase no se limita a Guatemala ni a Colombia. “Soy salvadoreño y confirmo que aquí también se usa, sigámoslo usando con normalidad”, manifestó un salvadoreño, reforzando la idea de su difusión continental. La variedad de reacciones refleja tanto la integración de la expresión en el habla cotidiana como las distintas sensibilidades que puede despertar.
Algunos usuarios, no obstante, han señalado que la expresión puede resultar incómoda dependiendo del contexto. “Pero si es algo ofensivo, yo sé que no se dice con mala intención pero como tú mismo explicas es como decir que en Colombia solo hay lo que dijiste, se siente feo que lo digan”, reconoció una persona, abriendo el debate sobre posibles lecturas negativas.
A pesar de ello, la frase parece estar lejos de perder vigencia o de ser vista como agresiva en la mayoría de los casos. “No nos ofende, porque es cierto, vamos a peor”, concluyó con humor un internauta, sintetizando el espíritu autoirónico que caracteriza a este tipo de dichos en la región.