Un operativo policial en el barrio New York, de la localidad de Kennedy, sur de Bogotá, terminó con la detención de dos individuos que, según informaron las autoridades, portaban armas ilegales y drogas. Uno de ellos llevaba un brazalete electrónico del Instituto Nacional penitenciario y Carcelario (Inpec), oculto bajo un chaleco balístico, y cargaba una escopeta tipo changón.
Durante patrullajes preventivos realizados por uniformados del CAI Delicias, los agentes identificaron a dos personas en actitud sospechosa. Al proceder con el registro, hallaron que uno de los sujetos intentaba esconder tanto el dispositivo de vigilancia electrónica —asociado a delitos previos por porte de armas y hurto agravado— como el chaleco y el arma de fuego.
La intervención policial se complicó cuando el acompañante del primer detenido trató de huir. Los agentes lograron interceptarlo y descubrieron que transportaba en un bolso más de 114 dosis de bazuco y dinero en efectivo, presuntamente vinculado a la venta de estupefacientes.
Ambos capturados, junto con los elementos incautados, fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales. Se les imputaron cargos por porte ilegal de armas de fuego y tráfico de estupefacientes.
Estos hechos reflejan la estrategia de control que las autoridades mantienen en Kennedy. De acuerdo con cifras recientes, en lo que va del año se han realizado más de 776 capturas por delitos diversos y se han decomisado 24 kilos de estupefacientes en esta zona.
Identidad de uno de los detenidos
La identidad de Yonnatan Rubén Orjuela Rodríguez quedó confirmada tras una investigación periodística que reveló detalles inéditos sobre su pasado judicial. El hombre, de 29 años, cuenta con un documento de identidad expedido en Paujil, Caquetá, aunque nació en Bogotá.
Según registros a los que accedió El Tiempo, Orjuela Rodríguez recibió en 2019 una condena de 10 años de prisión. El fallo judicial se sustentó en delitos de tráfico de armas y hurto agravado, hechos que marcaron su historial penal.
La primera etapa de su detención se desarrolló en la cárcel de máxima seguridad La Modelo, específicamente en el patio 4. Sin embargo, la situación judicial de Orjuela Rodríguez dio un giro cuando un juez determinó el cambio de medida. El beneficio de casa por cárcel le permitió abandonar el establecimiento penitenciario a pesar de la gravedad de los cargos.
En resumen, Yonnatan Rubén Orjuela Rodríguez fue sentenciado a una larga pena por delitos graves y, aunque su proceso inició en una prisión de alta seguridad, una decisión judicial le concedió el arresto domiciliario. Su caso ilustra cómo el sistema judicial puede modificar las condiciones de cumplimiento de una condena aun tratándose de hechos considerados graves.
Delincuentes con brazaletes del Inpec ponen en jate al sisitema penitenciario
En el Centro Administrativo Nacional de Bogotá, un intento de robo a una mujer desembocó en una balacera que puso en evidencia la fragilidad del sistema de vigilancia de los condenados con brazalete electrónico en la ciudad.
El incidente no solo fue contenido gracias a la intervención oportuna de un agente de la Policía Nacional, sino que ha reavivado la discusión sobre la deficiente supervisión de quienes cumplen detención domiciliaria, una preocupación que el alcalde Carlos Fernando Galán ha dirigido con dureza contra el Ministerio de Justicia.
En el operativo realizado la mañana del 13 de abril, la Policía recuperó el teléfono robado a la víctima y capturó a dos hombres, uno de ellos con una condena de seis años por hurto y actualmente bajo detención domiciliaria con un brazalete electrónico del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
El detenido, herido en la pierna durante la reacción policial, fue trasladado a un centro asistencial, mientras que su cómplice quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
El comandante de la estación de Teusaquillo, teniente coronel Andrés Melenje, detalló que uno de los capturados portaba un brazalete electrónico y reiteró el llamado a la ciudadanía para que denuncie hechos similares: “Uno de los hombres posee un brazalete electrónico y se encuentra cumpliendo una pena de seis años por el delito de hurto”. Añadió que la institución mantiene el estado de alerta para resguardar la tranquilidad de Bogotá.
El alcalde Carlos Fernando Galán respondió de inmediato desde sus redes sociales, cuestionando la capacidad de control del Ministerio de Justicia sobre quienes deben cumplir la condena en sus domicilios.
En palabras textuales: “Vuelve y juega. Hoy la Policía frustró un hurto frente al CAN y capturó a dos ladrones. Uno de ellos tiene una condena de 6 años en detención domiciliaria y llevaba brazalete electrónico. Es momento de que el Ministerio de Justicia revise, a la mayor urgencia, su capacidad real de control sobre quienes tienen detención domiciliaria. No puede ser que quienes deberían estar cumpliendo su pena en casa sigan delinquiendo en las calles”.
Galán recalcó que no se trata de un hecho aislado. Recordó que, la semana previa, en un intento de robo a un furgón también fue capturado un individuo con brazalete electrónico, quien procuró eludir la vigilancia cubriéndolo con papel aluminio. Como otro antecedente, mencionó el caso reciente del secuestro de Diana Ospina, donde el conductor del taxi implicado también se encontraba bajo detención domiciliaria. A juicio del alcalde, “esto es completamente absurdo”.