El violento asalto que sufrió una mujer en el barrio Nicolás de Federman, en la localidad de Teusaquillo, en Bogotpa, generó conmoción entre los habitantes de la zona.
El incidente, captado en video y difundido ampliamente en redes sociales, dejó en evidencia la audacia de los delincuentes y la vulnerabilidad de los peatones, a pesar de la existencia de un sistema de seguridad vecinal.
La agresión se produjo a las 5:46 p. m., cuando tres individuos en motocicleta interceptaron a la víctima en plena vía pública. Uno de los atacantes golpeó a la mujer en el cuello, mientras otro le arrebató sus pertenencias.
El tercer implicado aguardaba sobre la motocicleta para facilitar la fuga inmediata tras el atraco.
Las autoridades iniciaron una investigación para identificar a los responsables, revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad del barrio y precisando detalles relevantes sobre las motocicletas implicadas.
Los agentes esperan que la información recabada permita ubicar a los responsables con rapidez.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la víctima intentó pedir auxilio de diversas maneras mientras yacía en el pavimento, visiblemente alterada tras la agresión.
Un vecino, al escuchar los gritos, acudió en su ayuda y, junto con otros residentes, activó las alarmas comunitarias, lo que propició una respuesta más ágil por parte del sistema de seguridad local.
Las reacciones en la redes sociales no se hicieron esperar, “Ojalá alguien llegara y les disparara sin ninguna piedad”; “Miserables criminales deben ser capturados. La Comunidad no aguanta más y quiere defenderse de tantas agresiones e injusticias en la capital, hoy tierra azotada por las bandas”; “Un atraco más… ya hace parte de la vida capitalina"; “Siempre motos…“; ”Petristas en acción"; “; ”La ola de inseguridad en Bogotá, cada día más desbordada y siempre de la misma forma, moto con parrillero hombre y Galán no quiere prohibir!“: fueron algunos de los mensajes.
Robaron a policía en la puerta de su casa a plena luz del día, en el sur de Bogotá: “La inseguridad está tenaz”
El asalto a un agente de la Policía Metropolitana de Bogotá en el barrio Santa Rita, en Puente Aranda, dejó en evidencia el aumento de la criminalidad y la falta de personal policial en la zona. El hecho ocurrió en la mañana del jueves 16 de abril de 2026, cuando el uniformado llegaba a su casa y fue interceptado por dos hombres armados.
El incidente se produjo cerca de las 9:30 a. m., momento en que los asaltantes, que se desplazaban en una motocicleta, siguieron al agente y lo abordaron justo al abrir la puerta de su vivienda. Uno de ellos lo intimidó con un arma de fuego y le exigió sus pertenencias.
Durante el robo, el agente relató que el delincuente le exigió: “Quieto, páseme el anillo”, y tras ver la pistola, entregó el objeto. El asaltante también intentó llevarse una cadena, pero al no poder quitársela, el uniformado le pidió que la rompiera.
Mientras se desarrollaba el robo, trabajadores de una construcción cercana pidieron auxilio. Esta acción hizo que los ladrones escaparan rápidamente en la motocicleta. El agente, quien portaba su arma de dotación, trató de repeler el ataque al sacar su pistola. No obstante, los delincuentes lograron huir sin que fuera posible su captura.
El agente manifestó que los robos en Santa Rita no se limitan a atracos a mano armada. Vecinos han señalado que hay personas que intentan ingresar a las viviendas probando llaves en las puertas, aprovechando la ausencia de los residentes. El uniformado describió: “Ellos primero timbran, si nadie sale entonces empiezan a medir porque saben que la vivienda está sola”.
Además del daño económico, el policía lamentó la pérdida sentimental del anillo robado, último regalo de su padre fallecido. “Me regaló ese anillo y yo le tenía alto valor sentimental”, expresó.
El uniformado hizo un llamado a las autoridades para incrementar la presencia policial en la zona. Aseguró que la fuerza disponible es insuficiente para cubrir todos los casos y efectuar rondas de vigilancia necesarias en los barrios. “Faltan más policías, más seguridad”, concluyó, reflejando una preocupación compartida por los habitantes del sur de Bogotá.