Han transcurrido cuatro días desde que el país conoció la trágica riña que involucró a varios integrantes de la reconocida serie Sin senos sí hay paraíso 4 y que terminó con la muerte de un productor de campo y un conductor de la producción, además del agresor.
Tras los análisis forenses correspondientes, se conocio que una de las víctimas de la producción, identificada como Nicolás Francisco Perdomo, de 24 años, será velado en Bogotá a partir de este martes 21 de abril.
Familiares y amigos compartieron a través de sus redes sociales los datos de las exequias que se adelantarán el miércoles 22 de abril a las 11:00 a. m. en la parroquia San Gerardo Mayela, ubicada en el barrio Galerías de Bogotá.
Asimismo, se conoció que el joven de 24 años será inhumano en el Parque Cementerio Jardines del Paraíso, mientras que familiares, amigos y compañeros de trabajo podrán dar el último adiós en la sala de velación número 4 de la Funeraria Inversiones y Planes De La Paz, ubicada en la localidad de Chapinero.
Asimismo, el conductor de 45 años identificado como Henry Alberto Benavides, será velado junto a Perdomo en las mismas instalaciones, aunque sus exequias se delantarán en la parroquia San Alfonso María de Logorio, en el barrio La Soledad, el día miércoles 22 de abril a las 2:00 p. m.
Entretanto, se conoció que el integrante de la producción será trasladado hasta el cementerio del Apogeo en donde se adelantará su inhumación.
Salen a la luz nuevos testiminonios sobre Josué Cubillos, el hombre que atacó con arma blanca al equipo de ‘Sin senos sí hay paraíso 4′
Durante la tarde del sábado 18 de abril, un episodio de extrema violencia impactó en el barrio Los Laches, en el centro de Bogotá, cuando Josué Cubillos García irrumpió en pleno rodaje de la serie Sin senos sí hay paraíso 4 y asesinó a dos miembros del equipo.
El último reporte policial, citado por el medio El Tiempo, apuntó que el 2 de abril de 2025 Josué Cubillos fue denunciado por amenazas de muerte a un vecino del barrio Muzú.
Conforme al expediente consultado, ya era ampliamente conocido que presentaba “problemas psiquiátricos y temas de consumo de drogas”, además de ser reacio a sostener un tratamiento disciplinado para su diagnóstico.
Tras la denuncia, la familia informó su ingreso a un instituto de rehabilitación, aunque, según un allegado —también citado en la nota—, estos intentos no lograron modificar sus conductas agresivas ni controlar los episodios de impulsividad.
El testimonio de residentes del sector indicó que Cubillos ya había manifestado conductas hostiles semanas antes del crimen. Además, vecinos recordaron que durante su adolescencia fue exalumno de un colegio distrital y cursó estudios técnicos, pero su trayectoria pronto se vio marcada por el consumo creciente de marihuana y la aparición de un cuadro psicótico y nervioso, lo que derivó en trastornos agresivos, ansiedad y bipolaridad.
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Giovanni Cristancho, confirmó que el atacante poseía un largo historial de hospitalizaciones y antecedentes por amenazas.
Cristancho detalló que, tras un altercado ocurrido días antes en el Instituto Roosevelt, Cubillos había protagonizado situaciones de violencia y desorganización del pensamiento, nuevamente derivadas de su condición psiquiátrica. En esa ocasión, tras proporcionar varias cédulas de identidad y lanzarse en actitud agresiva, fue liberado pese a recibir un nuevo comparendo.
Un documento citado por El Tiempo refiere también una citación del 15 de enero de 2026 ante una Inspección de Policía, luego de ser observado orinando en espacios abiertos.
El inspector Edwin Gilberto Mendoza determinó exhortarlo a regular su comportamiento, aunque no impuso una sanción económica formal: “No imponer al señor JOSUE CUBILLOS GARCIA [...] las medidas correctivas de multa general tipo 4; exhortar al ciudadano [...] a adecuar su conducta sin afectar el orden público”, señala en la resolución.