En un nuevo pronunciamiento, que como era de esperarse causó reacciones en las redes sociales, el senador Iván Cepeda, candidato presidencial por el Pacto Histórico, insistió en marginar a los aspirantes de centro de un eventual debate presidencial, con miras a la jornada electoral del 31 de mayo. Cepeda dejó en claro que, en caso de que se cumpla una serie de requisitos, irá a la discusión pública solo con sus inmediatos rivales en las encuestas.
En diálogo con los medios, Cepeda anunció que solo debatirá con quienes identifica como candidatos de extrema derecha, con condiciones que excluyen a los postulantes de centro y limitan el formato de los intercambios. Así pues, negó cualquier posibilidad de confrontación con aspirantes que, según su perspectiva, no representen visiones “radicalmente distintas” del rumbo político y social de Colombia.
Iván Cepeda ya definió cuáles serían sus contendores en los debates
El postulante fijó como interlocutores exclusivos a Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, exigió que los temas se pacten previamente y demandó reglas que prohíban la intervención con contrapreguntas por parte del moderador. “Está muy claramente establecido con quién es el debate en este caso. Son con los candidatos de la extrema derecha”, afirmó el congresista oficialista, que sigue calentando la campaña.
Según Cepeda, con aspirantes como Sergio Fajardo y Claudia López, que vienen más atrás en las mediciones, y otros perfiles, está abierto a conversaciones, pero no está de acuerdo con su presencia en los debates. “Podemos tener diálogos, conversaciones, pero aquí hay que mostrarle al país dos posiciones claramente opuestas que representan una visión radicalmente distinta del país”, remarcó el aspirante de izquierda.
La postura del congresista del Pacto Histórico incluye la petición de que los “temas a tratar sean acordados y establecidos con anterioridad”, lo que restringe el margen de improvisación y la posibilidad de abordar asuntos no previstos; en esencia, limitaría la discusión que se llevaría entre los candidatos, lo que no ha caído bien en sus contendores, que rechazaron lo que sería su ‘pliego de peticiones’ para ir a los debates.
“La mía es la posición de lo social, de seguir por el camino de entregarle al pueblo colombiano bienestar a través de reformas sociales. La otra posición es la posición neoliberal, de seguir en la concentración de la riqueza, de la militarización del país, del incremento de la confrontación y la violencia”, afirmó el congresista, que identifica a sus contendores como los exponentes de la política del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
En ese orden de ideas, solicitó un conjunto de “garantías de imparcialidad”, incluyendo la exigencia de un trato equitativo y neutral por parte de los organizadores y los medios. El acuerdo sobre el formato final y la logística está supeditado, según planteó el candidato, a un pacto formal entre los compromisarios de las diversas campañas, que se espera avancen en lo que serían esos acuerdos para llevar a cabo la discusión.
“Dos visiones claramente opuestas”, Iván Cepeda sobre De la Espriella y Valencia
Y es que si hay un imponderable entre los requisitos que se deberían cumplir, según el aspirante oficialista, para que vaya a los debates, es la de limitar la discusión a De la Espriella y Valencia, a los que identifica como sus máximos rivales; a juzgar por los resultados de las recientes encuestas, en las que ambos llegan con cierto favoritismo de acompañarlo en la segunda vuelta, aunque no saldría bien librado en el balotaje.
La campaña del senador ha justificado la posición del candidato al argumentar que solo así se podrán contrastar “dos posiciones claramente opuestas”; pese a que aspirantes de otras vertientes, entre ellas la senadora Valencia, señaló que tales condiciones equivalen a diseñar un “espectáculo controlado” y evitar el escrutinio de candidatos alternativos; que buscarían que se garantice su derecho a la pluralidad democrática.