En la noche del domingo 19 de abril, dos aviones estuvieron a menos de 200 metros de colisionar en pleno vuelo mientras se aproximaban simultáneamente a la misma pista del aeropuerto El Dorado de Bogotá, hecho que obligó a una de ellas a abortar el aterrizaje.
La situación involucró al vuelo QR8174, operado por Qatar Airways Cargo desde São Paulo, y al vuelo LH542 de Lufthansa procedente de Frankfurt. Ambos se encontraban en trayectoria hacia la pista 32L de la terminal colombiana cuando la torre de control indicó a la tripulación de Lufthansa que debía mantenerse en segundo lugar, tras una aeronave que se encontraba a poco menos de cinco millas náuticas.
Durante la aproximación, el personal de Lufthansa confirmó que tenía al otro avión en visual, siguiendo el protocolo habitual para este tipo de maniobras. Sin embargo, en la fase final, la tripulación del vuelo LH542 ejecutó una maniobra de aproximación frustrada, conocida en la aviación como go-around.
La maniobra de go-around es una acción estándar en la operación aérea. Consiste en abortar el aterrizaje y ascender nuevamente si las condiciones de separación entre aeronaves no son las adecuadas, o si se presentan factores que puedan afectar la seguridad del aterrizaje.
En este caso, el procedimiento se realizó de manera controlada y sin consecuencias para los vuelos.
Datos de seguimiento de plataformas como Flightradar24 permitieron observar que, en el instante de la maniobra, ambas aeronaves registraron una distancia vertical menor a la habitual durante la aproximación.
Este hecho generó comentarios y alertas entre observadores, aunque no se emitieron reportes oficiales de riesgo ni se registraron incidentes.
El vuelo QR8174 aterrizó de manera regular en su primer intento, mientras que el LH542 realizó un segundo acercamiento y completó su aterrizaje pocos minutos después. No se reportaron demoras graves ni impactos en la programación de la terminal aérea.
La maniobra ejecutada por la tripulación de Lufthansa es parte de los procedimientos internacionales de seguridad. La decisión de abortar un aterrizaje responde a protocolos diseñados para mantener la integridad de tripulaciones, pasajeros y aeronaves ante cualquier duda sobre la separación o las condiciones en pista.
El suceso ocurrió durante una fase de alta exigencia operativa, cuando las aeronaves deben ajustar su altitud y velocidad, siguiendo instrucciones precisas del control de tráfico aéreo.
En este segmento de la aproximación, cualquier reducción en la distancia entre vuelos activa protocolos de seguridad establecidos. Entre ellos destaca la maniobra de aproximación frustrada, un recurso estándar para evitar situaciones de peligro cuando hay dudas sobre la separación adecuada entre aviones.
¿Qué dijo la Aeronáutica Civil?
La Aeronáutica Civil de Colombia ha salido al paso de las versiones que circulan sobre el incidente registrado en las pistas 32 Derecha y 32 Izquierda del aeropuerto internacional El Dorado en Bogotá. El organismo enfatizó que el evento se manejó bajo protocolos estrictamente técnicos y no representó un riesgo real para la seguridad de pasajeros ni tripulaciones.
La autoridad aérea explicó que la pista 32 Derecha quedó temporalmente fuera de servicio por el bloqueo de una tercera aeronave. Por este motivo, todos los vuelos en aproximación, entre ellos los de Qatar Airways y Lufthansa, fueron redirigidos a la pista 32 Izquierda.
Durante este proceso, la reducción de velocidad necesaria para la maniobra provocó que el avión de Qatar y el de Lufthansa disminuyeran la separación horizontal habitual. Sin embargo, la Aeronáutica Civil aseguró que “en todo momento se mantuvo una separación vertical controlada y segura”.
La tripulación de Lufthansa, “actuando bajo los más altos estándares de seguridad y siguiendo los parámetros establecidos en la carta de aproximación”, tomó la decisión de realizar un procedimiento de aproximación frustrada de manera autónoma.
El organismo recalcó que se trata de una maniobra estándar en la aviación internacional, orientada a preservar la seguridad cuando los parámetros visuales o de distancia lo exigen.
No se trató de una emergencia ni de una situación fuera de control. Según el análisis técnico del caso, la maniobra fue un evento operacional gestionado conforme a los procedimientos, descartando cualquier escenario crítico.
Esto dijo Lufthansa Group
A través de un comunicado, la empresa confirmó el incidente: “Podemos confirmar que anoche se presentó un incidente durante la aproximación a Bogotá, durante el aterrizaje en el aeropuerto de El Dorado”.
De esta manera, se explicó que la Aerocivil informó sobre el cierre temporal de una pista, por lo que “todo el tráfico fue desviado repentinamente a otra pista, lo que provocó que el avión de carga operara por debajo de la altura de aproximación requerida, dando lugar a una separación reducida”.
Por esta razón y con los protocolos de seguridad establecidos, “nuestra tripulación inició una maniobra de aproximación frustrada. Se trata de un procedimiento estándar y de precaución, y la situación se gestionó de forma adecuada y profesional”.