La reciente ofensiva en el Catatumbo dejó un saldo que las propias autoridades militares definen como “una afectación significativa” para la estructura del ELN. Al menos 12 integrantes del Frente de Guerra Nororiental perdieron la vida, entre ellos responsables clave del uso de drones en acciones armadas.
Entre los abatidos se encuentra Harley Rangel Pallares, conocido como alias Yair, tercer jefe de la estructura e instructor central en manejo de drones y francotiradores. Junto a él, cayó una mujer identificada como Valentina.
Durante el operativo, las tropas enfrentaron ataques con drones que dejaron heridos a cinco militares, quienes fueron evacuados para recibir atención médica en Cúcuta. El uso de tecnología aérea para hostigar a la fuerza pública quedó en evidencia, reafirmando la sofisticación operativa del grupo armado.
La operación ejecutada por el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana incluyó un bombardeo y asalto terrestre en el marco del Plan Ayacucho Plus.
En el lugar, los uniformados incautaron tres armas largas, tres cortas, seiscientos cartuchos calibre 5.56 mm, 90 cartuchos 9 mm, 17 proveedores para fusil y dos de pistola, además de seis teléfonos celulares y cuatro radios de comunicación.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la incautación de más de 300 granadas adaptadas para lanzamiento desde drones, detallando el parte militar la recuperación de 216 granadas tipo 60 mm y 93 tipo 81 mm, lo que reduce la capacidad de ataque aéreo de la organización.
Detalles del operativo militar
El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, reconoció ante Caracol Radio: “En este momento, pues, tenemos dos muertos en desarrollo de operaciones militares”, refiriéndose a alias Jair y “Valentina”. Añadió sobre el primero: “Era un bandido con capacidades, estaba entrenando lo que ellos llaman ahora dronistas y francotiradores para afectar la población civil y a las tropas”.
De acuerdo con los reportes militares, parte de los cuerpos y material pudieron ser retirados por el grupo armado tras el asalto. Aun así, la afectación logística y de mando fue calificada como considerable por los oficiales.
El general López precisó al medio radial: “Tenemos información de ocho muertos más”. Según inteligencia, integrantes del ELN regresaron al área para recoger cuerpos y armas, lo que sugiere una rápida reacción tras el golpe recibido.
Las autoridades confirmaron que, durante la salida de las unidades militares, los uniformados fueron atacados de nuevo con drones, resultando en cinco soldados heridos por esquirlas. “Ya se han recuperado, ya hacen parte de sus unidades”, tranquilizó el comandante.
La región del Catatumbo vive desde hace meses una escalada de violencia agravada por la ruptura de alianzas criminales. Según el general López, el quiebre de un pacto entre el ELN y la Estructura 33 provocó una disputa feroz por el control territorial y las rentas ilícitas.
“Hubo dos años de una alianza criminal del narcotráfico entre el ELN y la estructura 33, y después de eso se decidieron matar por el control de las rentas ilícitas, por el control del territorio”, explicó López.
Las operaciones militares han logrado avances, pero los desafíos persisten por la forma en que los grupos armados se integran en la vida cotidiana local. “Son dos estructuras que están muy compenetradas en la población, que sus campamentos, sus sitios están dentro de las casas”, detalló el comandante.
El despliegue de la fuerza pública en Catatumbo es masivo. “Tenemos 12.000 hombres allá sobre el sector, desplegados en todo el territorio, cumpliendo con la misión”, aseguró López a Caracol Radio.
El alto oficial sostuvo que las acciones contra el ELN continúan y subrayó la importancia de los bombardeos recientes: “Hoy son muy importantes, ya se han hecho dos bombardeos al ELN, donde la afectación es muy importante”.