Colombiano que sobrevivió a ataque en el río Putumayo contradijo versión de la Marina de Perú: “No vinieron con buenas intenciones”

Miguel Gutiérrez lamentó la muerte de su padre y aseguró que los uniformados del vecino país no tenían intenciones de dialogar con ellos

El sobreviviente aseguró que tenían toda la documentación de la carga que tenían - crédito Armada Nacional

Sigue la polémica por el operativo militar peruano en territorio fronterizo con Colombia en el que falleció un pescador de 82 años en el río Putumayo.

Al respecto, las autoridades peruanas informaron que la intervención se realizó durante un patrullaje de seguridad electoral, con el objetivo de prevenir incidentes violentos cerca de los puestos de votación. Según el reporte oficial, dos lanchas de la Marina interceptaron la embarcación colombiana y le solicitaron detenerse para un control de identificación; sin embargo, la embarcación se habría negado y abrió fuego, lo que generó la respuesta armada de Perú.

La víctima fue identificada como José Miguel Gutiérrez Baquero, propietario de la embarcación y padre de uno de los individuos trasladados a un centro médico tras la confrontación, en la que resultó herido un marino peruano.

Read more!
Estos fueron los descargos del Gobierno peruano - crédito Cancillería de Perú

El incidente generó una reacción inmediata del Gobierno colombiano, que exigió esclarecer los hechos y cuestionó el uso de la fuerza durante el operativo, lo que intensificó las tensiones diplomáticas entre ambos países, que desde 2025 mantienen disputas territoriales en la región amazónica, a pesar de acuerdos previos para garantizar la navegabilidad en la zona.

Desde Bogotá, en donde sigue en un centro médico, Miguel Gutiérrez, hijo de José Miguel Gutiérrez Baquero, habló con Noticias Caracol para entregar su versión de los hechos.

El colombiano afirmó que la embarcación de su padre salió de Puerto Asís el 5 de abril con el objetivo de llegar a Leticia, en donde entregarían 250 toneladas de carga con la documentación requerida para hacerlo.

En Puerto Leguízamo pararon por un puesto de control en el que las autoridades colombianas comprobaron que no llevaban nada ilegal, pero cuando faltaba aproximadamente la mitad del recorrido, fueron interceptados por la Armada de Perú.

Las autoridades de Colombia piden explicaciones por el hecho registrado en territorio fronterizo - crédito Armada de Perú

Al llegar a Puerto Leguízamo, realizaron el control correspondiente con las autoridades. Posteriormente, al aproximarse al sector conocido como El Estrecho, que representa el 60% del trayecto, fueron interceptados por una embarcación tipo piraña, utilizada como lancha de guerra por la Armada del Perú.

“Nos que detuviéramos la embarcación y que apagáramos motores porque eran la Armada de Guerra del Perú. En el momento, nosotros estamos en plena maniobra; nosotros no podemos apagar la embarcación”, indicó Gutiérrez al medio citado.

Para el colombiano, la intención de los uniformados peruanos no era dialogar, sino comenzar un ataque contra los tripulantes de su embarcación.

“La embarcación tiene una bandera colombiana y está señalizada en tres puntos más en los bongs, que están identificados sus nombres con sus números de patentes. Ellos en ningún momento vinieron con buenas intenciones. Ellos iban a atacarnos”.

El pescador afirmó que su embarcación estaba en territorio colombiano - crédito Europa Press

Gutiérrez narró los momentos que vivió junto a su padre y los demás tripulantes durante el ataque de las autoridades peruanas y negó la versión en la que se afirma que ellos dispararon primero.

“Yo les gritaba: ‘Déjennos, déjennos que ya vamos maniobrando, no podemos detener la embarcación’. Ellos decían que apagáramos motores de la embarcación, que iba a quedar a la deriva. Yo les decía: ‘Somos comerciantes’, les grité varias veces, ‘somos gente de bien, no somos bandidos; por favor, bajen las armas, no nos vayan a disparar’. Estábamos ya en territorio colombiano. Ellos invadieron territorio colombiano”.

Por último, Gutiérrez indicó que no tiene, junto a su familia, la intención de conciliar en este caso, por lo que anticipó que buscará que se haga justicia tras la muerte de su padre.

“Estaba sentado en la banca del remolcador. En el remador tenemos una banquita donde se sienta todo el mundo. Yo lo único que escuché fue la ráfaga. Yo lo único que alcancé fue a correr. Mi esposa estaba en el camarote conmigo, con mi bebé de un año. Gracias a Dios, no hubo más muertes, ni mi hijo ni mi mujer. Yo me tiré al lado de la cama y le supliqué a mi mujer”, expresó.

Y añadió: "Mi padre fue una persona muy conocida, muy conocida en el río, muy querido, fue una persona muy transparente, que toda la vida había trabajado para conseguir lo suyo, una persona íntegra y un buen transportador. Nosotros vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para que los responsables que hicieron este hecho respondan ante la ley y que el asesinato de mi padre no quede impune”.

Read more!