En la costa Caribe, pagar la luz se ha convertido en una carga que desborda los presupuestos familiares. En muchos hogares, la factura de energía ya no es un gasto más, sino que compite directamente con la comida, el ahorro y otras necesidades básicas, en medio de un servicio que, además, sigue presentando fallas.
Ese panorama fue uno de los puntos centrales que puso sobre la mesa el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, durante el encuentro Regiones Proponen (Región Caribe), organizado por la Federación Nacional de Departamentos en Cartagena. Desde allí, el mandatario regional insistió en la necesidad de replantear de fondo el sistema que hoy define las tarifas eléctricas en esta zona del país.
Lejos de quedarse en diagnósticos, Arana planteó una propuesta directa sobre el rol del Estado frente a esta crisis. “Si yo fuera presidente de Colombia, asumiría desde el Estado la mitad del costo de la tarifa de energía en el Caribe colombiano”, dijo.
El planteamiento no es menor si se tiene en cuenta el impacto que, según explicó, tienen hoy las tarifas en la economía doméstica. De acuerdo con el gobernador, más del 25% de los ingresos de los hogares en la región se destina al pago del servicio de energía, una proporción que evidencia la presión constante sobre las familias.
A esa realidad se suma la inconformidad por la calidad del servicio. Arana describió un escenario en el que los cortes de energía son frecuentes y afectan la vida cotidiana en distintos municipios.
“El próximo presidente o presidenta de Colombia debe solucionar de una vez por todas el problema de energía del Caribe. La costa ha pagado metro de Medellín, de Bogotá, alivios al sistema financiero, al gremio de cafeteros, etc., pero hoy que necesitamos resolver lo nuestro, poca gente aparece", dijo el funcionario.
Y agregó: “En muchos municipios de la costa se va la luz todas las noches, se queman los electrodomésticos y, como si fuera poco, por lo caro que llega el recibo, se queda con el ahorro y hasta a veces la comida de nuestra gente”.
En ese contexto, el gobernador Arana insistió en que cualquier decisión que adopte el próximo Gobierno nacional debe partir de reconocer esta situación como una deuda histórica con la región Caribe. A su juicio, más que una medida puntual, se requiere una intervención que tenga un enfoque de justicia para quienes cumplen mes a mes con el pago del servicio.
“El ahorro de los caribeños hoy se está quedando en el recibo de la energía. Esta es una realidad que no da espera y que exige soluciones de fondo”, puntualizó el gobernador Arana.
Pero, más allá de subsidios o apoyos temporales, el mandatario fue enfático en la necesidad de revisar el modelo estructural. Según explicó, sin cambios en la forma en que se definen las tarifas y en la regulación del sector, el problema persistirá independientemente del operador que esté a cargo del servicio.
Por eso, su llamado no se limitó al Ejecutivo. Arana convocó al Gobierno nacional, al Congreso de la República y a los distintos actores del sector energético a construir una salida conjunta que permita garantizar tarifas más equilibradas y sostenibles para los habitantes del Caribe.
La discusión, que vuelve a tomar fuerza en escenarios públicos, pone en evidencia una tensión de fondo, mientras el país avanza en otros frentes de desarrollo, regiones como la Caribe siguen enfrentando dificultades básicas en servicios esenciales. En medio de ese contraste, la energía —indispensable para la vida diaria— se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza para miles de familias, afectando su calidad de vida y estabilidad económica cotidiana.