El nombramiento del exalcalde de Medellín Daniel Quintero como superintendente Nacional de Salud causó revuelo en el país político colombiano. Las personas que rechazaron la designación cuestionan el hecho de que el exmandatario local llegue a ocupar un cargo relacionado con el sistema de salud colombiano, pese a que no tiene estudios ni experiencia específica en la materia.
De igual manera, afirman que Quintero no debería obtener un puesto en la entidad, teniendo en cuenta que está siendo investigado por la Fiscalía General de la Nación por presuntas irregularidades en el proceso de restitución de un predio.
El abogado y candidato presidencial de la derecha Abelardo de la Espriella es uno de los políticos que rechaza el nuevo cargo que asumirá el exalcalde de Medellín. A través de una publicación en su cuenta de X, mencionó las indagaciones que pesan sobre el exfuncionario y criticó su gestión como alcalde de Medellín (2020-2023).
“Imputado por corrupción, incapaz como administrador e inexperto ante un sistema que el propio Gustavo Petro decidió destruir. La designación de Daniel Quintero como superintendente de Salud es la radiografía más clara del actual gobierno: todo para los de siempre y nada para los ciudadanos”, señaló el aspirante a la Presidencia.
En consecuencia, se refirió a las elecciones que se llevarán a cabo el 31 de mayo de 2026, indicando que, si la ciudadanía lo respalda en las urnas, impedirá que los presuntos responsables del deterioro del sistema de salud colombiano continúen tomando decisiones que, a su juicio, están perjudicando a los afiliados.
“Echaremos definitivamente a quienes se siguen burlando de un pueblo que padece una crisis humanitaria por falta de medicamentos y de atención digna y oportuna. ¡No nos van a seguir robando!“, indicó.
La experiencia de Daniel Quintero: ¿qué sabe de la salud?
La hoja de vida de Quintero, que fue publicada por la Presidencia de la República, indica que tiene estudios en Ingeniería Electrónica, Finanzas y Administración de Empresas. Además, fue alcalde de Medellín, viceministro del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, gerente de Innpulsa Colombia y asesor de gerencia de Intrasoft SA.
Ni su educación ni su recorrido profesional evidencian la adquisición de experiencia directamente relacionada con el sector de la salud. Sin embargo, en un video que publicó en sus redes sociales, Quintero explicó de qué manera ha podido tener un acercamiento al sector de la salud en Colombia y por qué eso le permitiría manejar una entidad como la Superintendencia Nacional de Salud.
Según precisó, siendo alcalde de Medellín tuvo que enfrentar “la peor crisis de salud del último siglo”: la pandemia por covid-19, la cual gestionó con “éxito”. Además, informó que es padre de una niña que pasó por un trasplante y que su bienestar ahora depende del acceso oportuno a medicamentos, algo que actualmente supone un problema para miles de colombianos.
“Así como fue mi talante como alcalde de Medellín para denunciar la corrupción de Hirituango, sin precio y sin miedo y sin importar la persecución, haré vigilancia y control para castigar a los que se están robando el sistema de salud. Por eso la tecnología va a ser una herramienta clave y vital para lograrlo”, dijo.
El proceso penal en contra de Daniel Quintero
Por otro lado, el exmandatario local está próximo a enfrentar un juicio por los delitos de peculado por apropiación en favor terceros y prevaricato por acción. Es señalado de haber estado involucrado en la modificación irregular del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para restituir ilegalmente un lote.
Al parcer, Daniel Quintero y otros procesados intentaron favorecer económicamente a particulares al cambiar los términos de entrega del bien. La cesión era gratuita, pero la convirtieron en una compraventa para pagar a los particulares $40.500 millones por el lote. El ente acusador afirma que el exalcalde y el exsecretario General de la Alcaldía de Medellín Fabio Andrés García Trujillo expidieron actos administrativos para aumentar el avalúo del terreno.
En septiembre de 2025, la Fiscalía radicó el escrito de acusación en su contra, el cual cobija a otras 12 personas presuntamente involucradas en los hechos irregulares.