La designación de Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, como nuevo superintendente de Salud ha desatado numerosas críticas de distintos sectores políticos.
Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), cuestionó al Gobierno por la designación de Quintero y dirigió un mensaje al presidente Gustavo Petro.
En su cuenta oficial de X, el funcionario afirmó que designar al exalcalde de Medellín como superintendente de Salud representa un retroceso para el proyecto político, además de ser un “daño al Gobierno” y dar “gasolina a la oposición”.
“El papel que se le otorga a Daniel Quintero Calle nos hace retroceder como proyecto político, le hace daño al Gobierno y le da gasolina a la oposición (sic)“, expresó Carrillo.
Afirmó que su “deber moral” es advertir, y sostuvo que la verdadera lealtad hacia el presidente Gustavo Petro consiste en hablarle con honestidad.
“Esta decisión es un yerro enorme y mi deber moral es advertirlo. La verdadera lealtad con el presidente Gustavo Petro consiste en hablarle desde la honestidad y decirle lo que muchos prefieren callar (sic)“, indicó el director de la Ungrd.
Y agregó: “La izquierda subvierte los enormes poderes que otorga la riqueza y el abolengo, desafía por naturaleza; la izquierda es contestataria y rebelde, nunca obsecuente y sumisa (sic)”, aseveró.
Para Carlos Carrillo, la izquierda en Colombia “no puede repetir los errores de la izquierda” Argentina, Venezuela y Ecuador.
Según el funcionario, la corrupción en América Latina ha alcanzado incluso las estructuras políticas y, por eso, según Carrillo, “termina normalizándose”.
“La izquierda colombiana no puede repetir los errores de la izquierda argentina, venezolana, ecuatoriana, etc. En muchos lugares del mundo, y particularmente en América Latina, la corrupción ha corroído hasta los cimientos las estructuras políticas, por eso termina normalizándose y tácitamente considerándose algo inevitable y transversal a todos los actores políticos (sic)“, afirmó.
El director de la Ungrd advirtió que en América Latina, diversos líderes han optado por alianzas con actores regionales o sectoriales que, pese a presentarse como defensores de la justicia social y el cambio, en realidad buscan preservar privilegios y beneficios propios, favoreciendo prácticas que perpetúan la corrupción.
“El pragmatismo y la estrategia de lucha política llevaron a muchos líderes latinoamericanos a recibir en sus procesos a poderes regionales o gremiales que de dientes para afuera abrazan las ideas de justicia social y cambio, pero que en el fondo no buscan nada distinto a mantener el saqueo (sic)”, indicó.
Carlos Carrillo recordó el proceso judicial que enfrenta Daniel Quintero por presuntos delitos “contra la administración pública”. Señaló que Quintero tiene derecho a su defensa, pero precisó que el Pacto Histórico no debe asumir responsabilidad política por los problemas jurídicos del exalcalde de Medellín.
“Quintero está hoy en juicio por delitos contra la administración pública, tiene derecho a su defensa pero el Pacto Histórico no tiene porqué asumir el costo político de sus líos jurídicos, nada le debemos y nada nos aporta (sic)”, aseveró.
El funcionario aseguró que la mayoría de los líderes del Pacto Histórico guardará silencio con el propósito, según Carlos Carrillo, “para evitar el desgaste de contradecir al presidente”
“La mayoría de líderes políticos del PACTO hoy guardarán silencio, lo harán para evitar el desgaste de contradecir al presidente, pero el respeto real es cuidar a quienes admiramos incluso de sus errores (sic)“, puntualizó Carlos Carrillo.
Desde Cali, el director de la Ungrd que muchos han trabajado para sacar adelante este proyecto político, asegurando que no vale la pena desgastarse para hablar de Daniel Quintero.
“Muchos hemos trabajado para sacar adelante este proyecto político. Muchos estamos dispuestos a darlo todo por este proyecto, y considero que no vale la pena desgastarse hablando en este momento de un oportunista, de una persona como Daniel Quintero, a quien el país y Antioquia conocen bien. Publiqué un trino donde plasmé mis opiniones sobre el costo político de incorporar a alguien como él al proyecto, ya que genera un enorme rechazo en la población. Creo que en ninguna parte lo quieren; en la Casa de Nariño es el único lugar donde lo aceptan”, expresó a medios de comunicación.