El Gobierno de Colombia confirmó que comenzará con un proceso de eutanasia a 80 hipopótamos en el Magdalena Medio y las voces en contra de la medida han pedido que se replantee la decisión y se busque el traslado de la especie a otros lugares.
En una de las posiciones que se han vuelto tendencia, se afirmó que en su momento México se ofreció a recibir a la misma cantidad de hipopótamos en su nación, por lo que la ministra de Ambiente, Irene Vélez, se pronunció para desmentir la versión.
“México no se ofreció a salvar hipopótamos”, es el inicio de la publicación que hizo la ministra en su cuenta de X para afirmar que el Gobierno colombiano ha intentado ubicar a hipopótamos en otros países, pero ninguna nación ha remitido la documentación necesaria para ello.
“Desde este Gobierno del Cambio hemos trabajado intensamente en la gestión de la translocación de hipopótamos, acción que solo podemos realizar siguiendo los estándares técnicos y jurídicos internacionales, incluidos los requerimientos de la Convención Cites. Aunque Colombia ha estado lista para expedir en este caso el Cites de salida, es importante precisar que únicamente con la autorización expresa de la autoridad Cites del país de ingreso es posible hacer un movimiento internacional de hipopótamos”.
Vélez publicó documentación para demostrar que en 2024 México rechazó recibir hipopótamos al no poder certificar que el destino era idóneo para la especie.
“Esta autorización tiene la función de certificar que el destinatario es apropiado en términos de infraestructura y de bienestar animal. Para el caso de México, por gestión de nuestro ministerio, el Gobierno de ese país manifestó en 2024 que “no considera viable la translocación a México de los ejemplares de Hippopotamus amphibius”. Esto quiere decir que desde entonces tenemos una negativa para esa movilidad internacional“.
De la misma forma, la ministra de Ambiente afirmó que existen requerimientos puntuales, como que el hipopótamo trasladado debe haber nacido en cautiverio, algo con lo que no cumplen los que están libres en Colombia desde hace más de 30 años.
“Es decir, no podrían ser los individuos descendientes de los cuatro hipopótamos que trajo ilegalmente a Colombia el narcotraficante Pablo Escobar. Ahora bien, el hecho de que México nos haya informado oficialmente que no autoriza la translocación, no significa que hayamos dejado de intentarlo”, escribió Vélez.
Vélez reveló que Colombia ha tenido acercamientos con siete países para abordar el posible traslado de hipopótamos, pero hasta el momento, a pesar de cinco misiones diplomáticas, solo se han concretado avances reales con Sudáfrica e India.
“Recientemente hemos logrado una reunión con la Embajada de la India en Colombia. Muchos gobiernos han pasado sin tomar las decisiones de manera oportuna. En este momento, actúo con conocimiento y responsabilidad. Digámoslo con contundencia: aquí trabajamos sin descanso y con el criterio de la mejor ciencia disponible. Negarlo, con el objetivo de convertir a los animales en un espacio de disputa política, no solo es oportunismo electoral, sino que les quita rigor técnico a las decisiones (¡difíciles!) que tomamos para cuidar la vida, nuestros ecosistemas y nuestras especies amenazadas”.
Vélez argumentó que se tomó la decisión de que comience un proceso de eutanasia para evitar que el número de hipopótamos siga aumentando hasta llegar a tener un impacto irreparable en el ecosistema colombiano.
Por último, Vélez afirmó que pedir el traslado indiscriminado de los animales es tráfico ilegal, por lo que aseguró estar de acuerdo con la translocación, pero de manera correcta y cumpliendo con todo lo de ley.
“En aras de mantener un debate equilibrado y sobre todo apegado a la verdad, permítanme recordar que hemos expedido (no uno sino) dos protocolos: uno para la translocación, que aclara los procedimientos e incorpora los lineamientos de la Convención Cites, y otro para la eutanasia, que, bajo criterio científico, es indispensable. Trasladar animales sin los permisos es tráfico ilegal. No nos equivoquemos: prevenirlo depende también de comunicar con responsabilidad”.