El quirófano del Hospital Universitario de Santander fijó para el jueves 16 de abril la intervención de Asdrúbal Herrera, conocido como el hombre más alto de Colombia. El procedimiento llega luego de varios días de espera por equipos médicos especializados que resultan indispensables para la cirugía de cadera que requiere.
La decisión médica marca un punto clave en un caso que puso bajo presión la atención sanitaria que recibe el joven. Su condición física, con una estatura de 2,38 metros, convirtió una caída desde su propia altura en una fractura que exige insumos y especialistas de alta precisión.
La familia permanece en el centro hospitalario desde su ingreso. Entre trámites, solicitudes y autorizaciones, el proceso avanzó con lentitud, mientras el joven permanece en una camilla que no se ajusta a su talla y con limitaciones evidentes en su movilidad.
“No me quieren intervenir quirúrgicamente. Me he fracturado la cadera y estoy esperando que la bendita Nueva EPS me autorice la cirugía. Esta denuncia la hago personalmente para que, por favor, me respondan”, dijo el joven en un video compartido en sus redes sociales, donde es conocido como “El Gigante Asdrubal”.
Una fractura que exige intervención de alta complejidad
El reclamo público abrió una cadena de reacciones en su entorno cercano. El joven insistió en la necesidad de una respuesta rápida del sistema de salud, en medio de un dolor que se extendió desde el momento del accidente.
Frente a esta situación, su hermana Naydú Herrera relató para Noticias Caracol las condiciones en las que ingresó al hospital y la dependencia de autorizaciones para avanzar con el procedimiento: “Lo trajimos al hospital por medio del Sisbén y nos dicen que la EPS tenía que autorizar la cirugía y dar los implementos de él”.
El caso tomó mayor complejidad por las características de la intervención, puesto que el equipo médico explicó que la cirugía exige materiales de osteosíntesis que no siempre se encuentran disponibles de manera inmediata, lo que obligó a gestionar su consecución durante varios días.
Orlando Quintero, subgerente médico del Hospital Universitario de Santander, explicó para el medio en mención que el procedimiento exige insumos poco comunes: “Hace que sea un procedimiento de alta complejidad que requiere materiales especiales. No todas las casas que lo producen, que producen material de osteosíntesis, lo tienen. Eso pues, demora dos, tres días adicionales la consecución del material”.
La espera concluyó con la llegada de los equipos necesarios y con ese avance, el hospital programó la cirugía para el jueves 16 de abril, lo que abre paso a la atención definitiva de la fractura, que es compleja por su misma condición.
Cabe destacar que, durante su permanencia en el centro asistencial, el paciente enfrentó dificultades relacionadas con la infraestructura disponible. La camilla no corresponde a su estatura y esa condición generó incomodidad constante.
“Los pies le quedan a él más o menos como unos 35 centímetros por fuera de la cama. Está muy incómodo. Está siendo bien atendido, yo no voy a decir que no. Tiene muy buenas enfermeras, pero igual en la posición en que él está es incómodo”, explicó su hermana.
Petición a la Nueva EPS en el caso del hombre más alto de Colombia
La familia Herrera también presentó una petición ante la Nueva EPS —entidad hoy bajo intervención estatal y señalada dentro de las organizaciones que entrarían en proceso de liquidación—; en ese trámite solicitaron un certificado de discapacidad que les facilite el acceso a una pensión por invalidez, la vinculación al régimen contributivo y la continuidad en la entrega de medicamentos y en las citas con especialistas.
El caso de Asdrúbal Herrera queda ahora a la espera del resultado quirúrgico, mientras su familia insiste en que la atención médica y administrativa avance con mayor rapidez frente a una condición que exige respuestas de atención médica de mayor complejidad y con personal altamente especializado.