El pulso entre comunidades y autoridades por los avalúos catastrales en Santander ya empieza a sentirse fuera de las vías y plazas. Esta vez, el impacto llegó hasta el transporte aéreo, donde las operaciones en Bucaramanga enfrentan dificultades que van más allá de lo logístico y tocan directamente la experiencia de los viajeros.
En medio de este escenario, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata) advirtió que las manifestaciones han complicado tareas clave para el funcionamiento del aeropuerto. Entre los principales problemas, señaló obstáculos en el ingreso del personal en tierra y en el suministro de combustible, dos elementos esenciales para mantener la operación en marcha.
El efecto de estas restricciones no es menor. De acuerdo con la entidad, la situación “pone en riesgo la continuidad de la operación y la atención adecuada de los pasajeros”, lo que podría traducirse en retrasos, cambios de itinerario o afectaciones más amplias si no se logra estabilizar el acceso a la terminal aérea.
Aun así, las aerolíneas optaron por mantener sus operaciones activas y responder con medidas que alivien el impacto sobre los usuarios. La prioridad, por ahora, ha sido ofrecer alternativas que permitan a los pasajeros reorganizar sus planes sin asumir costos adicionales, en un intento por mitigar la incertidumbre que generan las protestas.
Desde la Iata, el mensaje también incluyó un llamado directo a las autoridades, tanto locales como nacionales. La organización insistió en la necesidad de garantizar condiciones de movilidad y seguridad en los accesos al aeropuerto, un punto crítico para evitar que la situación escale y termine afectando de manera más severa la conectividad aérea de la región.
“Al mismo tiempo Iata reafirma el compromiso de la industria aérea con la conectividad en Colombia, y en especial en el Departamento de Santander y en la Ciudad de Bucaramanga”, concluyó la entidad, dejando claro que, pese a las dificultades, el sector busca sostener su operación.
En paralelo, las aerolíneas que operan en el Aeropuerto Internacional Palonegro han activado sus propios planes de contingencia. Latam Airlines Colombia, por ejemplo, continúa con sus vuelos programados desde y hacia Bucaramanga, incluso en medio de las complicaciones que se han presentado en los últimos días. La compañía ha venido monitoreando de forma permanente la situación en los accesos a la terminal aérea, evaluando posibles ajustes operativos que le permitan sostener la prestación del servicio sin comprometer la seguridad de sus pasajeros y trabajadores.
Como parte de estas medidas, la compañía decidió extender las flexibilidades para los pasajeros que tienen itinerarios programados este domingo. La decisión apunta a ofrecer mayor margen de maniobra a quienes podrían verse afectados por cambios inesperados en la operación. En ese sentido, Latam ha recomendado a los viajeros consultar el estado de sus vuelos antes de desplazarse al aeropuerto, con el fin de evitar contratiempos adicionales derivados de los bloqueos y las restricciones en la movilidad.
Wingo, por su parte, también confirmó que mantiene condiciones especiales para los viajeros con vuelos previstos para el 12 de abril. La aerolínea reiteró que los usuarios podrán acogerse a diferentes opciones diseñadas para reducir el impacto de la coyuntura. Además, indicó que su equipo de atención al cliente está disponible para resolver inquietudes y acompañar a los pasajeros en el proceso de cambios o solicitudes, en medio de un contexto que exige respuestas ágiles y soluciones oportunas frente a la incertidumbre que persiste en la región.
- Entre las alternativas disponibles está la posibilidad de reacomodarse en otro vuelo sin penalidades ni diferencias tarifarias, siempre que el cambio se realice dentro de los 10 días posteriores a la fecha original. Asimismo, quienes lo prefieran podrán solicitar el reembolso total del valor de sus tiquetes aéreos.
- Estas medidas buscan dar un respiro a los pasajeros en medio de un panorama incierto, marcado por factores externos que escapan al control de las aerolíneas. Mientras tanto, la evolución de las protestas será clave para determinar si las operaciones logran estabilizarse o si, por el contrario, las afectaciones se profundizan en los próximos días.
- Por ahora, el llamado del sector aéreo es claro, sin garantías de acceso y seguridad, la operación podría enfrentar mayores desafíos. Entretanto, los viajeros deberán mantenerse atentos a las actualizaciones de sus vuelos y a las opciones que les ofrecen las aerolíneas para evitar contratiempos.