La reciente polémica por presuntas irregularidades en la cárcel de Itagüí, donde se habría realizado una fiesta con licor, ingreso de un cantante y vehículos de alta gama en un pabellón de máxima seguridad, reavivó el debate sobre el control en los centros penitenciarios en Colombia y coincidió con un nuevo pronunciamiento del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que reiteró su propuesta al mandatario colombiano, Gustavo Petro, de trasladar la totalidad de la población carcelaria salvadoreña.
Las imágenes que originaron la controversia fueron divulgadas por la concejal de Medellín Claudia Carrasquilla, que denunció que en el pabellón de máxima seguridad del centro penitenciario se permitió el ingreso del cantante vallenato Nelson Velásquez durante un evento realizado el 8 de abril de 2026. Según la cabildante, también ingresaron bebidas alcohólicas y varios vehículos de alta gama, lo que ha sido presentado como evidencia de un presunto relajamiento en los controles de seguridad.
De acuerdo con la denuncia, la celebración habría sido financiada por alias Tom, Chirri y Pocho, señalados como líderes de estructuras criminales del Valle de Aburrá recluidos en ese establecimiento. Carrasquilla indicó que el evento correspondía al cumpleaños de alias Pocho y que el costo de la fiesta habría alcanzado los 500 millones de pesos.
Nayid Bukele retomó su propuesta de trasladar presos
En este contexto, Bukele reaccionó el 11 de abril a través de su cuenta en la red social X, haciendo alusión tanto a la polémica en Colombia como a sus diferencias con Petro frente al manejo de la seguridad y el sistema penitenciario.
“Ahora entiendo el porqué de sus críticas al CECOT: se estaba anticipando a esto. Siempre es lo mismo; todos los que defienden delincuentes terminan teniendo una agenda oscura detrás. Por cierto, la oferta sigue abierta. Si decide llevárselos, definitivamente la pasarán mejor en sus cárceles”, escribió el mandatario salvadoreño.
El mensaje se refiere a la propuesta que había formulado días antes, el 7 de abril, luego de que Petro calificara el sistema penitenciario de El Salvador como “campos de concentración de población civil”. En esa ocasión, Bukele planteó públicamente trasladar a la totalidad de las personas privadas de la libertad en su país.
“El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria, todos, incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del ‘amor y la vida’. Únicamente bajo una condición que entiendo será compartida por usted: deben ser todos”, señaló.
Declaraciones que originaron el cruce entre mandatarios
El intercambio entre ambos jefes de Estado tuvo como detonante declaraciones del presidente Petro, que cuestionó el modelo de seguridad salvadoreño y afirmó que existe un porcentaje significativo de personas privadas de la libertad sin haber cometido delitos.
“Tener un 36% de personas presas inocentes es un crimen contra la humanidad”, expresó el mandatario colombiano, quien además comparó las detenciones masivas en El Salvador con hechos ocurridos en Colombia. En ese sentido, Petro indicó: “Se parece a las ejecuciones oficiales en Colombia para matar jóvenes para hacerlos pasar por guerrilleros dados de baja, cuando eran jóvenes inocentes incluso con problemas mentales recogidos en los barrios populares de las grandes ciudades”.
Estas afirmaciones motivaron la respuesta de Bukele, que en su propuesta sostuvo que, si se considera que en su país se cometen violaciones sistemáticas a los derechos humanos, la respuesta debería ser una acción concreta y no solo una crítica.
“Esta es una oportunidad histórica para consolidar su legado como el libertador que extendió la cuerda firme de la justicia, para sacar a miles del abismo de la exclusión”, añadió el presidente salvadoreño.