El 11 de abril de 2026, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, llegó hasta Puerto Leguízamo, Putumayo, para rendir honores a mis militares y habitantes que ayudaron a rescatar a los 57 uniformados que se salvaron del accidente aéreo del 23 de marzo de 2026.
Durante el evento habló con medios de comunicación y respondió preguntas sobre la falta de pólizas de los aviones de la flota entre ellos el Hércules. Sobre este tema afirmó que “no evita que ocurra una tragedia, simplemente intenta compensar de alguna manera el daño. Respecto a los seguros, dos tipos de seguros. Uno relacionado con las personas, todas las personas, absolutamente todas, estaban aseguradas (sic)”.
Y agregó: “Respecto al seguro de esta aeronave, no estaba asegurada y no ha estado asegurada. No es nuevo, es una discusión que siempre se ha dado. Son 189 aeronaves que en este momento están aseguradas y por ellas pagamos un contrato de treinta—un poco más de treinta millones de dólares anuales”.
El titular de la cartera mencionó que, contara o no con una cobertura, el avión Hércules no conseguiría traer de vuelta a los fallecidos en el siniestro aéreo. “Esta aeronave que lamentablemente perdimos, cualquier seguro no va a recuperar las vidas, pero hablando de temas materiales, le invertimos de plata los colombianos cuatro millones de dólares y pagamos seguros por treinta millones de dólares”.
Según Sánchez, el Gobierno nacional avanza en estudios con el fin de proteger más aviones de la flota de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (Fac) o determinar si ese es o no el rumbo apropiado.
“Estamos haciendo un análisis de la conveniencia de aumentar los seguros, el cubrimiento, o todo lo contrario, tomar una decisión diferente, porque entre más paguemos a los seguros, pues menos posibilidad tenemos nosotros de reemplazar la flota, de invertir en prevenir los accidentes. Y esa relación que les acabo de hacer de cuatro millones de dólares frente a treinta millones de dólares que pagamos en seguros, pues nos hace, nos invita a esa reflexión”.
A la par, dijo: “Pero vuelvo y ratifico, esa aeronave no ha estado asegurada prácticamente en la historia, en los aviones Kfir tampoco, porque es un análisis que se hace entre más riesgosa es la operación, pues más costoso es el seguro y en un momento se vuelve inviable”.
Estos son los aviones militares colombianos que no están asegurados
Solo una de cada tres aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana cuenta con seguro activo, dejando al 67% de la flota militar sin protección ante siniestros o accidentes, según un informe interno divulgado por Caracol Radio el 10 de abril de 2026. Esta realidad presupuestaria compromete la capacidad del Estado para responder a episodios, con posibles impactos económicos y operativos considerables para la defensa y el transporte estratégico del país.
El vacío de cobertura quedó dramáticamente expuesto tras el accidente en Putumayo, donde un avión Hércules sin seguro resultó involucrado en una tragedia que cobró la vida de 69 personas. Según cálculos oficiales, el déficit presupuestario que impide asegurar a la totalidad de la flota asciende a cerca de $244.000.000.000, proyección que se mantendrá, al menos, hasta 2026. Esta cifra impone a la institución la decisión de seleccionar solo una parte de sus aeronaves para cobertura.
Solo permanece asegurado el 33% del parque aéreo militar, incluyendo plataformas tecnológicamente avanzadas y de alto valor como los Boeing 737 y 767, los Embraer Legacy 600, los aviones tácticos CN-235 y C-295, y helicópteros UH-60L, Bell 412 y AW-139. Asimismo, cuentan con póliza activa las aeronaves de aviación liviana y de entrenamiento: Texan T-6, Cessna, King Air, Beechcraft C90 GTX y Citation CJ2 Plus.
Fuentes oficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana reconocieron al medio citado que la actual extensión de pólizas responde a la imposibilidad de proteger todas las aeronaves por falta de recursos. Esta limitación financiera prioriza el aseguramiento de plataformas consideradas estratégicas, orientando la protección hacia los activos de mayor valor logístico o relevancia táctica, aunque deja fuera muchos sistemas esenciales para el combate y el apoyo ofensivo.
“En el grupo de aeronaves que funcionan sin póliza vigente, figuran unidades críticas como los aviones Hércules de transporte pesado, los cazabombarderos Kfir, helicópteros de combate Arpía, aviones de ataque A-37 y Súper Tucano, así como la plataforma artillada AC-47 “Fantasma”, expuso el ministro Sánchez.
Tras conocerse el accidente del Hércules en Putumayo, varios organismos de control y autoridades internas advirtieron sobre los riesgos financieros que acarrea operar la mayor parte de la flota sin respaldo. Del mismo modo, advirtieron que la ausencia de seguro puede traducirse no solo en amenazas a la continuidad operativa de misiones estratégicas, sino en altos costos económicos para el erario público en caso de siniestros con aeronaves no protegidas.
La política actual de aseguramiento parcial representa, concluye el informe, no solo un riesgo operativo, sino una amenaza potencial para los intereses del Estado y la sostenibilidad de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.