En su visita a Infobae Colombia, en la que habló de sus propuestas de campaña y el devenir político nacional, Mauricio Lizcano, exministro de las TIC y actual candidato presidencial, acusó a uno de sus contendores, el exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo, de haber impedido la consolidación de un bloque de centro en las elecciones de Colombia, al anteponer, según él, intereses personales, que frustraron cualquier posibilidad de una consulta unificada.
Lizcano, en sus afirmaciones, fue enfático en expresar que este episodio dejó a millones de electores con opciones polarizadas entre izquierda y derecha y, con ello, debilitó de manera considerable la representación política alternativa. Pese a ello, a la imposibilidad de confluir esfuerzos, precisó que su campaña está promoviendo propuestas propias, sin ceder a alianzas explícitas con los polos dominantes; en este caso, la izquierda oficialista y las candidaturas de derecha.
Recalcó que, aunque fue invitado por diversos sectores a participar en consultas interpartidistas, se negó por no sentirse identificado ni representado. “La consulta de la derecha, pues yo no soy de derecha. La consulta de la izquierda, pues no soy de izquierda. Yo me considero más una persona que está apostándole a un centro político y en el centro político, pues no se construyó ninguna consulta, desafortunadamente”, dijo Lizcano a esta redacción.
“El que estaba llamado a liderar el centro era Fajardo”, Mauricio Lizcano
El dirigente político, el más joven en el camino hacia la Casa de Nariño, enfatizó que la única alianza de centro viable habría sido liderada por Fajardo, pero cuestionó su actitud. “El que estaba llamado a liderar el centro era Sergio Fajardo, que si nos hubiera convocado, seguramente hubiéramos participado en esa consulta, pero tomó la decisión de tampoco participar y con eso creo que le dio muerte, digamos, a la opción de un centro más fuerte”, señaló.
Según Lizcano, las propuestas para sumarse a los mecanismos de consulta provinieron de distintos actores, pero su determinación fue tajante: no apoyar procesos diseñados sobre acuerdos entre figuras con agendas individuales, ni arriesgaría el peso de su capital político en iniciativas en las que no se sintiera representado. “Tuve varias llamadas de varios sectores para que participara en varias consultas. Yo no me sentí cómodo y decliné”, agregó Lizcano.
Con este panorama, Lizcano plantea una ruptura con los liderazgos tradicionales en el centro del espectro y rechazó la supuesta renovación que encarnaría Fajardo e impulsa un recambio generacional. “Fajardo lleva cuatro campañas presidenciales. Entonces, a la generación que nos corresponde liderar el centro en el presente y hacia el futuro, pues es gente como yo, Mauricio Lizcano, que le está apostando a eso”, indicó el exministro a Infobae Colombia.
En su andanada, Lizcano insistió en que el centro esté dividido es el resultado directo de la decisión de Fajardo de actuar de forma individualista. “Él solo es primero él, segundo él, tercero él y cuarto él. Y si hubiera convocado una consulta y hubiéramos participado, seguramente él la hubiera podido ganar, pues hoy sería una gran opción a la presidencia. Pero como no quiso ir a la consulta, pues obviamente con él se llevó la posibilidad del centro”, puntualizó el aspirante.
En su análisis, la ausencia de una consulta de centro dejó la competencia reducida al uribismo y petrismo, un fenómeno al que Lizcano atribuyó la prolongación de la agenda política binaria de los últimos 20 años. Y explicó que su apuesta es por construir una alternativa plural para las nuevas generaciones, al evitar que la lucha electoral quede en manos de figuras tradicionales, apoyada en la necesidad de construir una “vía propia” para el centro.