El candidato presidencial de Colombia, Santiago Botero, manifestó a Infobae Colombia una postura contundente sobre Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático, al calificarla como “una politiquera barata” y cuestionar el liderazgo de su sector político.
En sus declaraciones, Botero aseguró que el entorno político que representa Valencia “le da ganas de vomitar” por considerar que han perpetuado prácticas que afectan a millones de colombianos.
Durante la entrevista, Botero expresó: “No es salva uno. Y ella no es limpia”, refiriéndose a la senadora y al grupo político que lidera el exmandatario Álvaro Uribe Vélez.
El candidato insistió en que la apuesta de Valencia consiste en devolver el poder a Uribe y a sus aliados. “Le quiere devolver el podercito a Uribe y a sus secuaces para seguirse robando este país y que existan los veintisiete millones de pobres”, sostuvo Botero, quien también criticó que estos políticos se presenten como defensores de la justicia y la seguridad.
Según reiteró el aspirante presidencial, el trato hacia las fuerzas públicas ha sido una de las principales fallas del uribismo.
Botero lamentó: “Han tratado tan mal a los soldados y a los policías, pagándoles una miseria, jodiéndolos como lo joden, quitándole todas las garantías para hacer sus acciones que tienen que hacer, poniéndolos de carne de cañón”. Aseguró que este contexto afecta la moral de quienes integran la fuerza pública, pues considera que las condiciones laborales y de seguridad no han mejorado pese a los discursos oficiales.
El candidato no solo criticó el gobierno de Iván Duque, sino que también puso en duda la capacidad de Valencia para enfrentar los desafíos de seguridad y orden público.
“No fue capaz Duque con esa primera línea y estos de la minga”, expresó, sugiriendo que la senadora tampoco podría resolver la situación. Botero enfatizó: “Aquí hay que dar es bala. ¿Está dispuesta a hacerlo realmente o no?”, cuestionando si la aspirante uribista podría tomar decisiones firmes en momentos de crisis.
A lo largo de la entrevista, el aspirante presidencial remarcó sus diferencias con el sector uribista y con Valencia, insistiendo en que representan un modelo agotado. “Me da ganas es de vomitar esa vieja y todos los que están allá en ese pastel”, concluyó Botero en su diálogo con Infobae Colombia.
Esto dijo Santiago Botero sobre su fórmula vicepresidencial: “Tiene que ser el más parecido a uno”
El candidato presidencial Santiago Botero presentó a Infobae Colombia la designación de Carlos Fernando Cuevas como su compañero de fórmula, afirmando que se trata de una decisión basada en la afinidad personal y la confianza.
El aspirante aseguró que su principal propósito es “traer justicia divina a Colombia y sacar a veintisiete millones de la pobreza”. Según expresó, “la herramienta que necesito para poder lograr eso es ser presidente”.
Botero sostuvo que la elección de su fórmula vicepresidencial responde más a criterios de valores y visión compartida que a cálculos electorales. Relató que durante el inicio de su campaña optó por rodearse de asesores provenientes de Estados Unidos, Costa Rica y El Salvador, entre ellos un colaborador vinculado al presidente Nayib Bukele.
En ese contexto, conoció a Carlos Fernando, con quien afirma haber sentido “una química muy importante porque primero que todo, para los dos era muy importante Dios”.
A lo largo de cuatro meses de trabajo conjunto, Botero explicó que aprendió a valorar la perspectiva de su ahora compañero, quien desde una visión cristiana, aportó ideas sobre cómo comunicar el mensaje político y acercarse a la ciudadanía.
Según relató a Infobae Colombia, “él me mostraba lo que era hablar el sentido común y explicar a la gente qué deberíamos de hacer en política”.
El candidato subrayó que la decisión se consolidó al identificar que “el vicepresidente tiene que ser el más parecido a uno, porque si esa persona no es parecido a uno y el día de mañana uno muere, entonces el que queda va a ser un arroz con mango en esto”.
En conversación con este medio, Botero afirmó que Carlos Fernando expresó dudas iniciales sobre su capacidad para aportar votos, describiendo su origen humilde y el hecho de haber trabajado desde joven para costear sus estudios.
Botero respondió que su interés no radica en el caudal electoral, sino en la integridad y la afinidad de propósitos: “Vea, Carlos Fernando, genuinamente, hermano, si yo necesito sus votos, hermano, estoy haciendo mal mi trabajo”.
El aspirante presidencial dedicó parte de la entrevista a una crítica directa a la clase política y a los poderes empresariales del país.
“Hoy en día, los políticos es la industria más sucia que uno se puede imaginar. Aquí son ladrones, asesinos, mentirosos, tramposos. Les importa un pepino la gente, se aprovechan de ellos y el resultado es un fracaso”. Añadió que, a su juicio, “en Colombia tenemos un dictador, pero no un dictador como la gente piensa; los dictadores son los grupos empresariales de este país”.
Botero destacó el compromiso personal con su campaña, indicando que la financia de manera independiente y que está dispuesto a asumir riesgos personales por el bienestar colectivo: “Estoy dispuesto a dar mi vida si es necesario por este país y por eso puse mi familia en un segundo plano”.