Dos de las principales cadenas de restaurantes de Colombia, Café Oma y Presto, evitaron la quiebra tras la aprobación de acuerdos de reorganización por parte de la Superintendencia de Sociedades.
Ambas compañías, propiedad del grupo costarricense Mesoamérica, garantizarán su continuidad gracias a estos acuerdos, que regularán el pago escalonado de sus deudas y permitirán mantener tanto la operación de sus negocios como los empleos de cientos de personas en Colombia, según Caracol Radio.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Los acuerdos de reorganización posibilitan que Café Oma y Presto reestructuren sus deudas bajo supervisión regulatoria, evitando el cierre de sus locales y la pérdida de trabajo para sus empleados.
Este proceso está diseñado para preservar el funcionamiento, dar certidumbre a trabajadores y consolidar la recuperación financiera de ambas marcas.
Detalles de los acuerdos de reorganización de Café Oma y Presto
El proceso de reestructuración comenzó cuando Restcafe S.A.S. y Franquicias y Concesiones - Frayco S.A.S., titulares de las marcas, se acogieron al régimen de reorganización en julio de 2023 ante dificultades financieras, informó Caracol Radio.
Tras la aprobación de los acuerdos, las cadenas aseguraron el cumplimiento progresivo de sus obligaciones.
El acuerdo de reorganización de Presto se extenderá por siete años a partir de su confirmación. La cadena opera 118 puntos de venta y emplea a 683 personas. Las deudas de Presto incluyen obligaciones externas por $47.399 millones, además de compromisos laborales, fiscales y parafiscales. En conjunto, el monto global de la deuda de clase quinta asciende a $47.949 millones.
En el caso de Café Oma, el acuerdo será por diez años. Esta empresa gestiona 91 locales y cuenta con 471 empleados en Colombia. La deuda total de Café Oma alcanza aproximadamente $75.000 millones, distribuidos entre acreedores de distintas clases, incluyendo obligaciones laborales, fiscales, parafiscales y financieras.
Factores que llevaron a la reorganización empresarial
Según Caracol Radio, la crisis que empujó a Restcafe S.A.S. y Franquicias y Concesiones - Frayco S.A.S. a la reorganización formal se originó en julio de 2023. Factores macroeconómicos, como el aumento de la inflación, la caída en el consumo interno y el alza del costo de los insumos, impactaron de manera decisiva en la situación financiera de ambas compañías.
Este escenario afectó la liquidez de las marcas, lo que llevó a solicitar protección regulatoria para reorganizar sus compromisos financieros, evitando la interrupción de sus actividades y resguardando los empleos.
La reorganización empresarial buscó abrir un espacio para estabilizar las cuentas y mantener la operación tanto de Café Oma como de Presto, en medio de un entorno económico adverso.
Impacto en el empleo y la economía colombiana
El superintendente de Sociedades, Billy Escobar, expresó al medio radial citado que estos acuerdos son esenciales para que las empresas en dificultades económicas logren recuperarse y mantengan las fuentes de empleo. Escobar resaltó que el objetivo de la reorganización es facilitar la regularización de la situación crediticia y comercial de las compañías, salvaguardando a su personal y sus relaciones con los acreedores.
La aprobación de estos procesos abre opciones para que empresas como Presto y Café Oma recuperen su estabilidad y sigan teniendo un efecto positivo en la economía. El mantenimiento de sus operaciones refuerza el respaldo a cientos de familias y contribuye a la generación de empleo y dinamización comercial en Colombia.
Al restablecer sus finanzas mediante los acuerdos de reorganización, estas compañías demuestran que, incluso en contextos adversos, es posible superar crisis y afianzar su papel en el desarrollo económico nacional.
Las cifras de cierres empresariales en Colombia alcanzan su nivel más alto en cuatro años
El número de empresas en proceso de liquidación en Colombia alcanzó 321 casos en 2024. Esta cifra representa el mayor nivel registrado en los últimos cuatro años y refleja el impacto de condiciones económicas adversas como la inflación elevada, las altas tasas de interés y el consumo desacelerado.
A pesar de la magnitud del fenómeno, las autoridades consideran que el sector empresarial colombiano ha demostrado capacidad de adaptación y que el ritmo de cierre podría estabilizarse durante el próximo ciclo, de acuerdo con la información de la Superintendencia de Sociedades.
El balance anual indica que en 2023 se registraron 368 procesos de liquidación, lo que representa un incremento de casi 160% respecto a los 142 casos documentados en 2022.
El sector comercio resultó ser el más afectado, con 94 procesos y una participación del 25,5% sobre el total, mientras que otras actividades económicas, incluidas empresas sin clasificación CIIU, también reportaron cierres, según datos recogidos por La República.