Luego de que la noche del lunes 30 y la madrugada del martes 31 de marzo de 2026 se confirmaron los detalles de la operación que permitió el rescate de cinco menores y una mujer en zona rural del municipio de Cartagena del Chairá, en el departamento de Caquetá (sur de Colombia), el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, anunció las millonarias recompensas para dar con dos de los cabecillas más cercanos a Alexander Díaz Mendoza, más conocido con el alias de Calarcá o “Calarcá Córdoba”.
En la publicación que compartió el jefe de cartera desde su cuenta de Instagram, señaló luego de la acción militar coordinada entre el Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC): “Su vida (la de los seis ciudadanos) es nuestra prioridad, y hoy están a salvo (...) permanecían ocultos en la selva, huyendo de la amenaza criminal de una estructura de las disidencias del alias Calarcá”.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Calarcá es conocido por ser el comandante del Estado Mayor de Bloques y Frente (Embf), una de las disidencias de las Farc.
“Atacar a la población, y en especial a los menores, es uno de los peores actos inhumanos y, cuando se comete de manera sistemática, se convierte en un crimen de lesa humanidad”, puntualizó el ministro Sánchez, y por tal motivo recalcó que “la orden es llevar a la justicia a los principales criminales que estarían detrás de estos hechos”.
Por lo anterior, más adelante en su publicación el jefe de la cartera de Defensa señaló junto a las imágenes con los carteles y el anuncio de recompensas lo siguiente: “La información que permita su ubicación y captura es clave. Se ofrece recompensa de hasta 400 millones de pesos por alias Urías Perdomo y hasta 200 millones de pesos por alias La Morocha”.
Así son conocidos Juan Antonio Agudelo Salazar y Diana Milena Agudelo Salazar, referenciados por las autoridades como el cabecilla principal y la cabecilla de comisión del Grupo Armado Organizado Residual (GAOR) Rodrigo Cadete, una de las células armadas de “Calarcá”.
Al final del mensaje, el ministro Sánchez reconoció el trabajo y señaló su gratitud “a cada uno de nuestros militares y policías que arriesgan sus vidas para proteger la de los demás”, y cerró diciendo que “Colombia se soporta en la Fuerza Pública”.
Los detalles del operativo por parte del Ejército
Cinco menores, cuyas edades rondan entre los 3 y 16 años, permanecieron ocultos en la selva de Caquetá para escapar del reclutamiento forzoso por parte de disidencias de las Farc bajo el mando de alias Calarcá.
Todo se presentó mientras sus padres lograban huir de un secuestro y alertaban al Ejército sobre la amenaza que pesaba sobre sus hijos.
Su rescate, realizado el martes 31 de marzo, implicó una operación coordinada entre fuerzas militares y entidades estatales que debieron decidir entre intentar una misión humanitaria o militar para garantizar la supervivencia de los menores en un entorno controlado por estructuras delictivas.
Así lo informó el general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División del Ejército, en declaraciones a Blu Radio.
El operativo de rescate, que implicó un asalto aéreo y posterior infiltración terrestre a través de un kilómetro de vegetación densa, permitió encontrar a cinco niños y una joven de 18 años tras varios días de rastreo.
De acuerdo con la información suministrada por el Ejército, la clave del éxito residió en la implementación de una palabra convenida previamente y en el uso de mensajes de celular para mantener la comunicación entre el padre y los menores, lo que facilitó el encuentro con los soldados antes de que lo hicieran los miembros armados ilegales.
Los menores y la joven habían recibido instrucciones del padre para permanecer ocultos cerca de su vivienda en la vereda La Ilusión. Según detalló el general Cortés, el padre notificó a las autoridades la orden de asesinato emitida en su contra por alias La Morocha, jefa local de la estructura Rodrigo Cadete, lo que motivó su huida y la solicitud inmediata de ayuda militar desde la base de Peñas Coloradas.
El propio Cortés precisó: “Logramos enlazar a los menores hacia las 3 de la mañana”, gracias a la cooperación de los dos adolescentes varones de 16 años, quienes condujeron a las tropas hasta el lugar donde permanecían las tres niñas menores, de tres, seis y doce años.
Una vez localizados, el grupo fue evacuado hacia Larandia, donde recibieron atención médica, alimentos y apoyo emocional, en espera de un posible traslado aéreo a Florencia (capital de Caquetá); esta maniobra se ha visto retrasada por las intensas lluvias en la región, según confirmaron las autoridades militares a la misma emisora.
La situación sanitaria y de seguridad de los menores ha sido monitoreada por equipos del Ejército y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf).
La familia había sido víctima de secuestro durante once días, periodo tras el cual la pareja logró llegar a las instalaciones militares pidiendo protección.
El padre declaró ante la Infantería de Marina que fue obligado a trabajos forzados por acusaciones de “malas actividades” en la comunidad, y que sus hijos permanecieron bajo el asedio de las disidencias, quienes condicionaron su liberación a la presencia del propio padre para ejecutar una represalia.
El rescate fue el resultado de un consejo de seguridad extraordinario encabezado por la gobernación, la Secretaría de Gobierno de Peñas Coloradas, la Defensoría del Pueblo, el Icbf, la Cruz Roja Internacional, el Ejército, la Policía y la Armada, quienes determinaron la urgencia y el carácter de la intervención, según relató el general Cortés en la emisora Blu Radio.
Los menores y la joven permanecen bajo protección militar. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Defensoría del Pueblo evalúan el restablecimiento de sus derechos y la posibilidad de incluir a la familia en el registro nacional de desplazados por violencia, como sucede con otras víctimas del conflicto armado en el sur de Colombia.