Durante el debate presidencial “Construir una Colombia más equitativa”, organizado por el diario El Espectador, el candidato y médico cirujano Roy Barreras lanzó fuertes críticas hacia la administración del presidente Gustavo Petro, centrándose en la crisis del sistema de salud.
Roy Barreras, que fue aliado cercano de Petro en su campaña presidencial y fue diplomático de Colombia en Reino Unido, aseguró que la reforma sanitaria era necesaria, pero cuestionó la forma en que el Gobierno nacional buscó implementarla.
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“Cuando arrancó el Gobierno se les dijo que había que hacer la reforma a la salud concertada, un sistema mixto público-privado, dignificando al trabajador de la salud, poniendo primero al paciente, mandándole al paciente el medicamento a su casa”, declaró Barreras durante el debate.
El aspirante presidencial criticó las largas filas en los hospitales y la burocracia para acceder a tratamientos, por lo que lanzó fuertes cuestionamientos “¿Por qué tienen que hacer colas infames? ¿Por qué no les hacemos un rapisalud? ¿Por qué no les mandamos el medicamento y no que tengan que hacer esas colas cuando sabemos qué es?”.
Durante su espacio, Barreras advirtió sobre las consecuencias de la inacción: “No hay que esperar el 7 de agosto. En este Gobierno, se está muriendo gente; tiene que garantizar el pago a clínicas y hospitales para que no cierren servicios y tiene que garantizar que alguien responda por la salud de los colombianos”.
“Las reformas hay que aprobarlas, pero antes de hacer una cirugía hay que transfundir el sistema, hay que meterle sangre y esos recursos de capital”, señaló, al hacer un paralelismo entre el funcionamiento de la salud y la administración de recursos. Barreras insistió en que, sin una planificación adecuada, incluso una reforma necesaria puede generar daños irreversibles.
Durante el debate, Barreras se enfrentó también a otros candidatos como Claudia López y Luis Gilberto Murillo, que buscan la Presidencia de la República para el período 2026-2030.
Cabe destacar que a pesar de su experiencia y trayectoria, las últimas encuestas muestran que la intención de voto en él se encuentra por debajo de otros aspirantes como Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, lo que convierte sus críticas en un tema de discusión más centrado en la gestión del gobierno que en la competencia electoral.
La intervención de Barreras llamó la atención porque proviene de un aliado del presidente Petro —aunque ahora parece que hay más diferencias que antes—, con el que coincidió en varias ocasiones, incluso durante su tiempo como diplomático y poco antes de que anunciara su intención por buscar ocupar la Casa de Nariño.
El candidato destacó la urgencia de garantizar la continuidad de los servicios médicos y la entrega de medicamentos. Según Barreras, la falta de pagos a las instituciones de salud y la imposición de un sistema completamente estatizado ponen en riesgo la vida de los ciudadanos.
Reforma a la salud y el caos de la misma mantienen en pelea a Petro y al Congreso
La reforma a la salud es “caballo de batalla” y el mayor dolor de cabeza del Gobierno de Gustavo Petro. Su camino legislativo fue tortuoso: el Congreso archivó el proyecto original en abril de 2024 y volvió a hundir un nuevo texto en diciembre de 2025.
La falta de consenso y los vacíos técnicos sobre quién gestionaría el riesgo en salud han impedido que la reforma avance, aunque Petro planea presentarla nuevamente en julio de 2026, confiando en la nueva composición del Senado.
El presidente insiste en su modelo porque considera que el sistema actual de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) es un “mercado de la muerte” donde el dinero público no llega a hospitales ni pacientes.
Su propuesta busca que el Estado pague directamente a clínicas y hospitales, eliminar intermediarios y priorizar la salud preventiva mediante Centros de Atención Primaria (CAP) y equipos médicos territoriales. Ante la negativa del Congreso, Petro advirtió que usará decretos y resoluciones para implementar cambios y ajustar la gestión de las EPS en crisis.
Mientras tanto, el Gobierno aplicó un “experimento” en el Fomag, el sistema de salud de los profesores, eliminando la intermediación de operadores privados.
El resultado fue caótico: retrasos en entrega de medicamentos, citas represadas y problemas administrativos que generaron críticas sobre lo que podría pasar a nivel nacional, de acuerdo con figuras de la oposición.
Es por esto que los congresistas de oposición usan este caso para argumentar que eliminar las entidades sin un plan sólido podría paralizar el servicio y aumentar riesgos de corrupción, aunque el Gobierno ya interviene en diferentes EPS mediante la Superintendencia de Salud como una reforma parcial de facto, aparte de la liquidación de las mismas en quiebra, que ya ordenó.