A dos meses de las elecciones de Presidencia y Vicepresidencia de Colombia, cuatro congresistas se encuentran en un dilema de mantener o no sus curules en el Congreso mientras participan activamente en la campaña presidencial.
Los candidatos que se encuentran participando en la contienda electoral son Paloma Valencia (Centro Democrático), Iván Cepeda y Clara López (Pacto Histórico) como aspirantes presidenciales, sumado a la senadora Aída Quilcué que se encuentra como candidata a la vicepresidencia.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Los cuatro legisladores consideran que su actividad en el Congreso no tiene ningún impedimento para desarrollar su campaña electoral en el país, por lo que ratificaron su presencia en el Legislativo.
Sin embargo, en el país se mantiene el debate si ellos deberían dar un paso al costado para que puedan cumplir con su agenda de campaña y que sean reemplazados en sus curules por los tres meses que quedan de periodo.
Qué dice la ley
Según lo estipulado en la Constitución Política de Colombia, un congresista no está obligado a renunciar a su cargo para participar en las elecciones presidenciales.
Tanto en el artículo 179 de la Carta Magna, que enumera las inhabilidades para ser congresista, al igual que el artículo 197, que consiste en las restricciones para postularse a la Presidencia, no hacen mención a la prohibición de que senadores activos sean candidatos presidenciales.
La única excepción que tendrían los aspirantes es si decide postularse por un partido diferente al que lo llevó al Congreso.
En este escenario, la renuncia debe presentarse con al menos doce meses de antelación a la inscripción de la candidatura, una exigencia que responde a la normativa sobre doble militancia y que marca diferencias con otros cargos públicos cuyo acceso a la campaña presidencial es más restringido, de acuerdo con el articulo 2 de la Ley 1475 de 2011.
Uno de los congresistas que adoptó este camino fue David Luna, que presentó su carta de renuncia al Senado y al partido Cambio Radical el 27 de enero de 2025, y que posteriormente lanzó su candidatura presidencial como independiente.
El excongresista participó en la Gran Consulta por Colombia, en la que fue superado por la senadora Paloma Valencia del Centro Democrático.
Por su parte, la Ley 996 de 2005, conocida como Ley de Garantías Electorales, establece que ministros, directores de departamentos administrativos, gobernadores y alcaldes sí deben dejar sus cargos con antelación para no quedar inhabilitados en candidaturas presidenciales.
Para los congresistas, la excepción persiste: pueden permanecer en su escaño durante la campaña, siempre que se abstengan de utilizar recursos públicos o de ejercer presión burocrática, conforme dispone esta legislación.
Candidatos mantendrán sus curules en el Senado
La senadora Clara López explicó que la dinámica del Senado, con sesiones de dos o tres días a la semana, le permite simultanear su labor legislativa con el recorrido nacional para sumar apoyos.
“No tenemos que elegir entre las dos responsabilidades”, afirmó en conversación con La FM, subrayando que busca una gran convergencia política de cara a la primera vuelta electoral.
Por su parte, Iván Cepeda sostuvo que ejercer como senador no afecta su desempeño en la campaña, gracias a su experiencia en compaginar ambos roles. “Cumplo con todo rigor el trabajo legislativo”, aseguró en declaraciones a los medios de comunicación.
La candidata vicepresidencial Aida Quilcué enfatizó que tanto la Constitución Política como la Ley Quinta facultan a los congresistas para continuar en el Congreso mientras participan en procesos electorales. “Lo importante es participar en los debates fundamentales”, detalló la senadora a la prensa nacional.
El caso contrasta con el de la también candidata Paloma Valencia, quien afirmó que por ahora permanecerá en su escaño, aunque no descarta una eventual renuncia dependiendo de la evolución de la campaña.
No obstante, Valencia condicionó su continuidad a la conducta de su adversario, advirtiendo que si Cepeda decide permanecer en el Congreso sin privilegiar los debates electorales sobre los legislativos, también mantendría su curul para confrontarlo desde esa misma arena institucional.