Colombia tiene uno de los programas de transferencias monetarias más grandes de su historia reciente en marcha. Desde este jueves 20 de marzo y hasta el 5 de abril, el Estado colombiano comenzará a depositar dinero directamente en manos de cientos de miles de familias que viven en condiciones de pobreza extrema.
El mecanismo a través del cual se hace esto se llama Renta Ciudadana y Devolución del IVA, y aunque el nombre puede sonar complicado, la idea detrás es bastante directa, y es la entrega de un subsidio a los hogares más pobres del país para ayudarles a cubrir sus necesidades básicas.
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En este primer ciclo del año, la cifra asciende a 323.495 millones de pesos. Ese monto será repartido entre 763.312 hogares beneficiarios en todo el territorio nacional. Así lo anunció este martes Prosperidad Social, la entidad del Estado encargada de ejecutar este tipo de programas sociales.
¿Qué es exactamente la Renta Ciudadana y la devolución del IVA?
Son dos programas distintos que se entregan de forma conjunta. La Renta Ciudadana es una transferencia de dinero periódica para familias registradas en el Sisbén —el sistema oficial que mide qué tan pobre o vulnerable es cada hogar en Colombia— que están clasificadas en los niveles más bajos, es decir, los que tienen menos recursos.
La Devolución del IVA, por su parte, busca compensar a estas mismas familias por el impuesto al valor agregado que pagan cada vez que compran productos del mercado, como alimentos o artículos de aseo. En otras palabras: como los hogares pobres también pagan IVA cuando van a la tienda, el Gobierno les devuelve una parte de ese dinero.
¿Quiénes reciben este dinero?
No todos los colombianos en pobreza tienen acceso automático. Prosperidad Social aplica criterios específicos para definir quién queda incluido en cada ciclo. En este primer ciclo de 2026, hay dos grupos que tienen prioridad dentro de los ya seleccionados: las familias donde solo hay un adulto a cargo —generalmente una madre soltera— con hijos menores de 6 años, y los hogares donde vive una persona con discapacidad que necesita atención permanente.
Estos dos perfiles fueron identificados por la entidad bajo lo que denominan “línea de valoración del cuidado”, una forma de reconocer que en esas casas alguien dedica tiempo completo a cuidar a otro, lo que limita su capacidad de generar ingresos.
Adicionalmente, más de 35.000 hogares indígenas recibirán sus transferencias en este ciclo. Prosperidad Social señala que para atender a estas comunidades se aplica un enfoque diferencial, reconociendo sus particularidades culturales y territoriales.
La entrega se hará exclusivamente mediante la modalidad de giro presencial. Esto significa que los beneficiarios deben acercarse a puntos físicos habilitados para reclamar su dinero en efectivo. Los operadores encargados de distribuir estos recursos en todo el país son SuRed y Supergiros, dos redes de pago que tienen cobertura a nivel nacional, incluyendo municipios apartados.
Una advertencia que el Estado repite
Prosperidad Social insiste en que ningún trámite relacionado con estos programas tiene costo. No se necesita pagar a nadie para figurar en la lista de beneficiarios, ni para reclamar el giro, ni para hacer cualquier consulta. La entidad pide a los beneficiarios que si tienen dudas o necesitan información, acudan únicamente a sus canales oficiales: la página web www.prosperidadsocial.gov.co, el canal de WhatsApp o las gerencias regionales. Cualquier persona que cobre por gestionar estos trámites está cometiendo un fraude.
La focalización que define quién recibe y quién no en este ciclo es la misma que fue establecida a finales de 2025, por lo que no hubo cambios de criterios respecto al cierre del año pasado.