El exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS) Gustavo Bolívar, se desmarcó de las propuestas que promueven un veto a empresarios por motivos políticos. A través de sus redes sociales, afirmó que sigue comprando productos en las marcas de Arturo Calle y Mario Hernández, dos de los empresarios más conocidos del país. El pronunciamiento se dio en medio de un debate en plataformas digitales sobre la relación entre posturas políticas y consumo de productos nacionales.
En su mensaje, Bolívar aseguró: “Yo sí compro en Arturo Calle y en Mario Hernández, independientemente de sus posturas ideológicas. Son empresarios honestos que pagan impuestos y generan empleo. Se han esmerado porque sus productos tengan calidad”. Esta declaración fue publicada en sus redes, donde el exfuncionario aclaró que no comparte la idea de cancelar o boicotear a empresarios por pensar diferente.
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De acuerdo con el exdirector del DPS, la estrategia de veto podría profundizar la polarización y tener consecuencias negativas para el país. “En vez de cancelarlos por pensar distinto deberíamos seducirlos con argumentos como a los demás empresarios de Colombia”, planteó Bolívar. Su propuesta se orienta hacia el diálogo y la argumentación, en lugar de la confrontación.
Argumentos económicos presentados por Bolívar
Bolívar enfatizó que durante el actual gobierno, los grupos económicos han aumentado su capital un 77%. Además, mencionó que en 2025 la economía del país creció un 2,6%, impulsada por el mayor poder adquisitivo de los hogares, lo que, según él, se relaciona directamente con las políticas públicas implementadas. También destacó que el sector financiero obtuvo ganancias por 137 billones durante el mismo periodo.
El exfuncionario defendió que no se ha producido ninguna expropiación de empresas ni de terrenos en el país. Hizo énfasis en que bajo el actual gobierno, algunos empleados han accedido, por primera vez, a un salario mínimo de dos millones de pesos y que, a través del pago de impuestos por parte de los empresarios, se han financiado importantes iniciativas sociales.
Destino social de los impuestos empresariales
Bolívar detalló en su publicación que los impuestos de los empresarios han permitido al gobierno pagar un bono pensional a 3,1 millones de adultos mayores en condiciones de pobreza y adquirir casi un millón de hectáreas para su entrega a campesinos. También mencionó el incremento del 600% en el salario de los soldados, el reconocimiento de un salario mínimo a 46.000 madres comunitarias y la contratación de 90.000 profesionales de la salud para visitas domiciliarias de prevención.
Añadió que los recursos de los impuestos han servido para construir decenas de universidades en zonas rurales, beneficiar a 350.000 jóvenes con educación gratuita, adquirir más de 1.500 ambulancias y poner en funcionamiento un buque clínica para atender municipios del Pacífico.
Bolívar subrayó que los aportes tributarios han sido clave para modificar la matriz energética, logrando que el 20% de la energía nacional provenga de fuentes solares y eólicas. También señaló la incautación de más de 3.000 toneladas de cocaína, la destrucción de 30.000 laboratorios y la extradición de más de 600 personas vinculadas al narcotráfico.
Experiencia personal y llamado a la reconciliación
En otro segmento de su comunicado, Bolívar relató que, como empresario, fue víctima de amenazas y campañas de intimidación por sus posiciones políticas. Explicó que, tras iniciar su carrera política, su propio hotel fue blanco de amenazas por parte de sectores radicales, lo que llevó a la quiebra de su negocio. “No cometamos el mismo error. Seamos distintos. Nuestros enemigos no son los empresarios. Nuestros enemigos son los corruptos y créanme que corruptos hay en la derecha, en el centro y en la izquierda”, agregó.
El exdirector del DPS insistió en que cancelar a empresarios por razones ideológicas afecta principalmente a los empleados y al país, pues los trabajadores dependen de estas fuentes de empleo. “Cuando cancelamos un empresario por pensar distinto, no es uno el que sufre. Son los empleados. Es el país”, puntualizó.