La escena en Plaza Imperial, en la localidad de Suba, Bogotá, generó indignación entre los testigos tras un incidente con una mujer enferma en silla de ruedas.
Según el usuario de TikTok @yiyoraoficial: “En este momento estamos acá en Plaza Imperial con una persona que está enferma en una silla de ruedas y el centro comercial no permite sacar a una señora en silla de ruedas a la ambulancia que la está esperando”, relató señalando la urgencia de la situación.
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A pesar de la gravedad, los presentes denunciaron trabas administrativas: “Me tocó llamar a la administración para permitir que una persona que está grave pueda irse en una silla de ruedas”. Esta intervención se volvió necesaria porque el personal del centro exigía autorización para usar la silla de ruedas fuera de las instalaciones.
La situación se extendió hasta que, según el testigo, “autorizaron al señor vigilante, llamando a administración, para que la señora pueda salir”. Un camillero de la ambulancia tuvo que intervenir, y el procedimiento puso en peligro a la paciente.
El testigo cuestionó: “Vale más la vida de la silla de ruedas que la persona” y lamentó la demora, asegurando que todo ocurrió porque “no autorizó el señor administrador o la persona encargada, de pasar una silla de ruedas para llevar la señora que está grave”.
En los comentarios de usuarios, se han presentado diversas experiencias que reflejan la necesidad de mejorar la atención, la accesibilidad y la empatía en estos espacios.
Una usuaria resumió la situación con una sugerencia concreta: “Perdón, pero la señora tenían que llevarla a la enfermería del centro comercial, allá hay excelente atención, para que ellos la manden en ambulancia al centro de salud más cercano”.
Otra persona relató una experiencia personal con barreras administrativas en el acceso a dispositivos: “Eso pasa en todos los centros comerciales, los porteros se creen los dueños del centro comercial. Me pasó igual en el centro comercial de Bosa, no me prestaron la silla para entrar mi paciente a una cita que tenía”.
Estas declaraciones reflejan una percepción extendida sobre la rigidez en la aplicación de normas internas y la falta de flexibilidad ante situaciones urgentes. El tema de la movilidad dentro y fuera del recinto también se abordó: “Y lo peor es que taparon el paso peatonal y tienen que ir casi hasta el final del andén”.
En cuanto a los recursos disponibles, se cuestionó la preparación de los servicios de emergencia: “La ambulancia, no tiene silla de ruedas, si bajo la camilla, no la podía trasladar el paciente en la camilla?”.
Ante el hecho el centro comercial Plaza Imperial respondió en un comunicado, la organización expresó: “Lamentamos profundamente la situación de salud que presentó una visitante y la preocupación que este tipo de contenidos puede generar entre la comunidad”.
Y aclaró que “el video que circula no refleja el contexto completo de lo sucedido ni las acciones de acompañamiento brindadas por nuestro personal”. Plaza Imperial señaló que dispone de “un servicio de sillas de ruedas dispuesto para facilitar la movilidad de los visitantes” y que en este caso, “el personal de seguridad del Centro Comercial acompañó su traslado en silla de ruedas hasta el punto donde abordaría un transporte”.
Cabe recordar que las exigencias para los centros comerciales en Colombia incluyen la provisión de sillas de ruedas, botiquín de emergencia y un cuarto de enfermería destinado a la atención primaria de los visitantes.
Estas medidas buscan garantizar una respuesta rápida ante emergencias de salud y asegurar la accesibilidad para personas con movilidad reducida. En Colombia, la normativa establece que todos los centros comerciales deben cumplir con estos requisitos como parte de su operación cotidiana.