Con las elecciones del 8 de marzo de 2026 en Colombia, se reconfiguró el poder legislativo para el periodo 2026-2030, marcado por un crecimiento significativo en la participación ciudadana para el Congreso, aunque registró una disminución notable en las consultas interpartidistas, según lo informado por la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Observatorio Político Electoral de la Democracia de la Misión de Observación Electoral (MOE).
En la elección de 2026, se contabilizó la participación de 20.492.278 votantes para el Senado de la República. Esta cifra representa casi dos millones más que en el proceso de 2022, que alcanzó los 18.636.732 sufragios, revelan los datos oficiales de la MOE. En la Cámara de Representantes, también se evidenció una tendencia ascendente: 19.947.812 ciudadanos expresaron su voto, superando el número de 18.603.990 sufragios emitidos cuatro años antes.
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Tras las votaciones del 8 de marzo, en las que el Pacto Histórico obtuvo 25 escaños en el Senado y 29 en la Cámara de Representantes, el presidente de la República, Gustavo Petro, instó a los abogados del país a asistir a las comisiones de escrutinio y cumplir la tarea de revisar los resultados de la contienda.
“Convoco a todas y todos los abogados con experiencia a los escrutinios para acudir a todas las comisiones de escrutinio en el país. Efectivamente existe una gran diferencia entre el preconteo publicitado y los votos en las urnas”, escribió en su cuenta de X.
A la par, señaló que “el voto se cuida hasta el último momento. Los partidos deben organizar el pago de abogados, si es necesario, de acuerdo a los días que trabajen (sic)”.
El gobernante de los colombianos reafirmó sus críticas contra el sistema utilizado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, calificándolo de obsoleto.
“Debe terminar de una vez por todas, el uso de software vulnerable y formularios con tachones que se cuentan por miles. Mostraré como empresarios en el Valle del Cauca entrenaban a jurados de votación que hicieron inscribir para el fraude (sic)”, aseveró Gustavo Petro.
Petro denunció irregularidades en los comicios del 8 de marzo
El presidente Petro también afirmó que “el preconteo no tiene efecto legal y se usaba por simplemente demostrar rapidez, y en el fondo, prefigurar la opinión pública sin que existan los datos legales (sic)”.
Según sus consideraciones, esta práctica, realizada por Thomas Greg and Sons, había estado sin auditoría técnica; “se convertía en el escrutinio final cuando los testigos o no existían o no sabían cómo impugnar las mesas para que fuesen escrutados”.
Incluso, insistió en que los participantes deben actuar con cautela: “Los testigos deben ser pacientes y solo hasta ese momento decidir impugnar o no”.
El primer mandatario anotó: “Si hay diferencia de datos, vamos a tener un anochecer algo frío”. Gustavo Petro insistió en que los testigos permanezcan en sus mesas hasta el cierre completo, una medida que, según él, garantiza la transparencia en la verificación de los resultados: “Ahora se impone otro requisito: que los testigos se queden hasta el final en sus mesas”.
En su análisis explicó que la distinción entre preconteo y escrutinio oficial es fundamental, porque la información preliminar no refleja la legalidad de los votos, sino solo una estimación rápida para la opinión pública. Petro señaló que los formularios E-14, que registran los datos de votación al finalizar la jornada, serán determinantes para el conteo oficial, pero que estarán pendientes para compararlos con las cifras finales, que serán las oficiales.
El jefe de Estado, por su cargo, no puede emitir opiniones directas sobre los resultados de las elecciones y menos sobre los próximos comicios presidenciales, más allá de generalizar sobre la jornada; sin embargo, Gustavo Petro continúa cuestionando a la empresa responsable del preconteo.