Salario mínimo de 2026 seguirá poniendo caros los servicios en los próximos meses, datos del IPC de febrero confirman tendencia

Según expertos, el dato oculta en gran parte una tendencia persistente en los indicadores más afectados de manera directa por el incremento del sueldo básico

La disminución en el indicador general disimula la continuidad en sectores sensibles al consumo interno y a la actualización de salarios - crédito Mauricio Alvarado/Colprensa

La inflación en Colombia descendió de manera leve en febrero de 2026. Pese a que quedó por debajo de las expectativas del mercado y a que existe una baja respecto a enero, analistas y entidades advierten sobre presiones persistentes en los precios, sobre todo, en servicios y sectores afectados por el aumento del salario mínimo.

La inflación anual alcanzó el 5,29% en febrero de 2026 debido, principalmente, a un incremento más moderado en los precios de los alimentos y al ajuste a la baja en la gasolina. Sin embargo, sectores como restaurantes, hoteles y servicios, impactados por el aumento del sueldo básico mantienen sus precios al alza. El equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá resaltó que, pese a la ligera mejora, “el costo de vida continúa elevado por la aceleración de los servicios”.

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Por su parte, el director ejecutivo de Research y economista jefe de Credicorp Capital, Daniel Velandia advirtió que “las medidas núcleo, que recogen mejor las presiones de demanda, se alejan preocupantemente de la meta del Banco de la República”.

La inflación cerró en 5,29% anual en febrero de 2026, según el Dane - crédito Dane

Sectores y factores que impulsan la inflación en Colombia

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una variación mensual de 1,08%, cifra que sorprendió a la baja frente al consenso de analistas, de acuerdo con el Banco de Bogotá. El informe señala que “la inflación moderó marginalmente, pero los servicios siguen al alza por impacto de salario mínimo”. Los servicios diferentes a arriendos crecieron casi 8% anual, lo que evidencia un efecto directo del reciente ajuste en el salario mínimo.

Velandia coincide en que el dato puede ser interpretado de forma positiva, aunque considera que “el dato está escondiendo en buena medida una tendencia que se mantiene muy preocupante sobre aquellos indicadores que recogen de manera más directa el aumento del salario mínimo decretado”. Destacó que los sectores relacionados con consumo básico reflejan señales claras de presión inflacionaria.

Dentro de los sectores con mayor incremento, el rubro alimentos registró una variación anual de 5,84%. Restaurantes y hoteles subieron 9,61% anual, seguidos de salud (7,82%) y educación (7,44%), según el Dane.

La perspectiva de los expertos es que la baja en el indicador general esconde persistencia en rubros sensibles a la demanda interna y al ajuste salarial. Velandia enfatizó en que “las medidas núcleo se siguen alejando de manera preocupante de la meta del 3% y del rango del banco central, cuyo techo es el 4%”.

Inflación en servicios, arrendamientos y bienes

Dentro de los servicios, la inflación de aquellos excluyendo arriendos tuvo un aumento mensual de 1,62%, y la variación anual pasó de 7,5% a 7,9%, el nivel más elevado desde inicios de 2024, según el Banco de Bogotá. La entidad advirtió que “la aceleración de los servicios sin arriendo cumple con la relación esperada frente al ajuste del salario mínimo”, e incluso anticipa que la variación anual podría alcanzar los dos dígitos próximamente.

Los servicios sin arriendo presentaron una inflación mensual de 1,62%, impulsando su métrica anual de 7,5% a 7,9%, un máximo desde inicios de 2024 cuando la inflación total superaba el 7% - crédito Banco de Bogotá

En otros rubros ocurre lo siguiente:

  • Arriendos: representan cerca del 25% en la canasta de consumo, se mantuvo una indexación alrededor del 90%, igual que en enero. El reporte del banco explica que “parte de las presiones de los servicios fueron compensadas por el rubro de arrendamientos, que repitió una indexación alrededor de 90%, la misma de enero”. El aumento mensual de los arrendamientos fue de 0,51%, mientras que la inflación anual en este segmento disminuyó de 5,13% a 4,93%.
  • Bienes: la apreciación del tipo de cambio aún no ha generado un impacto generalizado en los precios. La variación mensual fue de 0,4%, y la inflación anual de este grupo subió de 2,9% a 3%. Según el Banco de Bogotá, existen “tendencias divergentes en los productos”, aunque predominan aumentos respaldados por una demanda todavía significativa.
  • Indicador básico, que excluye alimentos y regulados: la inflación anual se mantuvo estable en 5,4% conforme a cifras oficiales. Velandia añade que el indicador sin alimentos ni regulados, predilecto del banco central, subió trece puntos básicos hasta 5,52%.

El papel de los precios regulados y la gasolina

Los precios regulados marcaron un punto crucial en febrero. La gasolina bajó en $500 por galón como parte de una política del Gobierno Petro, lo que alivió en parte la presión inflacionaria.

Velandia señaló que “ese dato recoge la primera reducción de gasolina de $500 por galón. Es una estrategia del Gobierno para mantener la inflación total bajo control, a sabiendas del fuerte aumento derivado del salario mínimo en los demás componentes, pero que al final es un juego peligroso. Esta medida adoptada por el Gobierno puede resultar muy perjudicial para las finanzas públicas”.

El Banco de Bogotá precisó que, pese a los alivios en gasolina (-2,6% mensual) y energía (-1,2%), los regulados presentaron una variación mensual de 1,44%. El resultado obedeció a ajustes pendientes en transporte público (3,9% mensual) y un incremento destacado en educación primaria y secundaria (6%). Con ello, la inflación anual en precios regulados se redujo de 5,5% a 4%.

En febrero la inflación sorprendió a la baja al consenso de analistas (1.27%), pero se acercó más a la expectativa del Banco de Bogotá (0.96%), con una variación mensual de 1.08% - crédito Banco de Bogotá

La entidad alertó que nuevos recortes en el precio de la gasolina serán cada vez menos sostenibles, debido a la guerra en Medio Oriente y la subida internacional del petróleo. Asimismo, se anticipan nuevas presiones inflacionarias en alimentos por la afectación del comercio de insumos agrícolas y los cierres de vías por lluvias en el noroccidente del país.

Perspectivas inflacionarias y riesgos fiscales

El panorama para los próximos meses depende de factores internos y externos, así como de las decisiones del Banco de la República. Daniel Velandia afirmó que el descenso de la inflación en febrero fue resultado, sobre todo, de precios más moderados en alimentos y regulados, aunque insistió en que “las medidas núcleo, que recogen mejor las presiones de demanda en la economía, se siguen alejando de la meta del 3%”.

Desde ambas perspectivas, surge la inquietud de contener la inflación total mediante la reducción de precios regulados, en especial de la gasolina, a cambio de asumir riesgos fiscales considerables. Velandia sostiene que “la caída en el precio de la gasolina genera un impacto fiscal y puede resultar muy perjudicial para las finanzas públicas”.

La proyección de Credicorp Capital es que la inflación anual cierre en 6,3%. Se espera además un eventual aumento de 75 puntos básicos (pb) en la tasa de interés del Banco de la República, lo que podría llevarla hasta 11,5% en los próximos meses.

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