En una finca ubicada en zona rural de Calima El Darién, Valle del Cauca, fue descubierto un espacio que funcionaba como un zoológico clandestino. Nueve ejemplares de fauna silvestre permanecían allí en cautiverio, mantenidos como mascotas y en condiciones que no garantizaban su bienestar.
El operativo fue adelantado por la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental del Departamento de Policía Valle, en medio de actividades de verificación y control en áreas rurales del departamento. En el lugar fueron encontrados un ocelote, tres monos aulladores, tres guacamayas azules y dos loros orejiamarillos.
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De acuerdo con la información oficial, los animales estaban confinados en espacios inadecuados, sin las condiciones mínimas relacionadas con alimentación, movilidad y atención veterinaria. La situación representaba un riesgo tanto para la salud de los ejemplares como para la conservación de estas especies protegidas.
El mayor Jhon Mauricio Ramírez, jefe de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental del Departamento de Policía Valle, explicó que la incautación hace parte de los controles que vienen realizando en el departamento.
“Estos operativos obedecen a los controles permanentes que venimos realizando para fortalecer la seguridad rural y la protección ambiental en el Valle del Cauca. En esta oportunidad, mediante actividades de verificación y control en el sector rural de Calima El Darién, logramos la aprehensión de un felino, tres primates, tres guacamayas y dos loros orejiamarillos”, señaló el oficial.
Según indicó, el procedimiento permitió retirar del cautiverio a los nueve animales que permanecían en la propiedad privada.
“Con ello ratificamos nuestro compromiso con la protección del capital natural y continuaremos desplegando acciones para salvaguardar la biodiversidad del departamento”, agregó el mayor Ramírez.
Las autoridades precisaron que los ejemplares fueron hallados en ambientes que no cumplían con los requerimientos básicos para su desarrollo. La permanencia en esos espacios, señalaron, comprometía su bienestar y su estado de salud.
Entre las especies encontradas había un ocelote (Leopardus pardalis), felino silvestre de tamaño mediano que habita bosques y zonas selváticas y cumple un papel clave como depredador en los ecosistemas; tres monos aulladores, primates reconocidos por sus fuertes vocalizaciones audibles a varios kilómetros y por su función en la dispersión de semillas; tres guacamayas azules, aves de gran tamaño caracterizadas por su plumaje vistoso y su capacidad de vuelo en largas distancias; y dos loros orejiamarillos, especie andina asociada a los bosques de palma de cera y considerada emblemática en procesos de conservación en Colombia.
Tras la incautación, los animales quedaron a disposición de la autoridad ambiental competente, entidad que asumirá el proceso de valoración médico-veterinaria, la atención especializada y la eventual rehabilitación. El objetivo es determinar sus condiciones físicas y establecer si pueden ser reintroducidos en su hábitat natural sin poner en riesgo su supervivencia.
El procedimiento se llevó a cabo en el marco de las actividades de control y protección ambiental que adelanta la Policía Nacional con motivo del Día Internacional de la Vida Silvestre, que se conmemora cada 3 de marzo. En ese contexto, la institución ha reforzado las acciones de inspección en zonas rurales del Valle del Cauca.
En la finca intervenida, los nueve animales eran mantenidos como mascotas, pese a tratarse de especies silvestres protegidas. La tenencia de este tipo de ejemplares sin autorización constituye una infracción a la normatividad ambiental vigente.
La Policía reiteró que los controles en áreas rurales continuarán como parte de las estrategias de seguridad y protección ambiental en el departamento. Mientras tanto, la situación jurídica de los responsables de la propiedad y las posibles sanciones quedarán en manos de las autoridades competentes.
El caso, registrado en zona rural de Calima El Darién, deja al descubierto la presencia de fauna silvestre en cautiverio dentro de predios privados, una práctica que sigue siendo objeto de operativos por parte de las autoridades en el Valle del Cauca.