En la tarde del sábado 28 de febrero, más de 100 campesinos participaron en la primera carrera atlética rural de Colombia, celebrada en Arbeláez, Cundinamarca.
Esta competencia, llamada Running Campeche, fue organizada por la Fundación Lozano del Campo, bajo el liderazgo de Stiven Herrera y Jorge Lozano, quienes impulsaron este evento dedicado a resaltar la importancia del trabajo agrícola.
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Los corredores iniciaron el recorrido a las 3:30 p. m. desde el Cruce El Horizonte y finalizaron en el parque central de este municipio, ubicado en la provincia del Sumapaz, a unos 82 kilómetros al sur de Bogotá. La inscripción fue gratuita y se realizó en el punto de partida el mismo día.
El reglamento exigió que todos los participantes usaran ruana, botas y sombrero, elementos que reforzaron el carácter cultural del encuentro.
Durante el trayecto de 8 kilómetros, la combinación de deporte y tradición generó muestras de orgullo rural. Seis competidores, tres hombres y tres mujeres, recibieron una medalla de plata con esmeralda como reconocimiento.
La carrera en Arbeláez atrajo a participantes mayores de 16 años, según informaron los organizadores. Desde el momento de la inscripción, cada corredor contó con un seguro activado, lo que ofreció respaldo ante cualquier eventualidad durante la competencia.
El recorrido estuvo planeado para ofrecer apoyo logístico constante. Los puntos de hidratación se instalaron cada 1,5 kilómetros, permitiendo que los asistentes encontraran agua y acompañamiento a lo largo de todo el trayecto. Esta estructura buscó garantizar que tanto los corredores experimentados como los aficionados pudieran disfrutar del evento en condiciones adecuadas.
Las redes sociales funcionaron como un espacio de expresión de las emociones y experiencias vividas. Entre los comentarios más destacados se leyeron frases como: “Hermosa carrera, ojalá se repita para poder participar”, que evidencian el entusiasmo por una próxima edición.
Algunos mensajes, como: “Parcero gracias por esa bonita energía, por la disposición y felicitaciones por ese logro”, reflejan la camaradería entre los participantes. No faltaron quienes aludieron al esfuerzo físico con frases como “Se sufrió“.
Algunos, con humor, compartieron: “Muy pro, lo importante es pasarla bien, bien maltratados jajaj” y “No me pregunte cómo me quedaron los pies jajajajajajaja”. Incluso hubo espacio para la defensa del entorno rural con el comentario “Campeche??? Respete al campo y al campesino señor!“.
El municipio de Arbeláez, situado en el departamento de Cundinamarca, ofreció el escenario ideal para el desarrollo del evento. Reconocido por su vegetación abundante y una atmósfera apacible, el lugar es frecuentado por quienes buscan descanso y contacto con la naturaleza. Sus paisajes montañosos y su fuerte identidad rural dialogan con el espíritu aventurero y deportivo de la competencia.
El parque principal del municipio, elegido como punto de llegada, se transformó en un espacio donde confluyeron la tradición, la comunidad y la memoria territorial. Este lugar, símbolo de la vida local, permitió que el cierre de la jornada fuera también una celebración cultural, resaltando la importancia del deporte como motor de cohesión social.
Conocida como la “ciudad tranquila y acogedora de Colombia”, Arbeláez forma parte de la provincia del Sumapaz y se ubica a unos 82 kilómetros de Bogotá. La temperatura promedio, cercana a los 20 °C, convierte a este municipio en un destino recurrente para el turismo ecológico y actividades como el avistamiento de aves. La cercanía con Fusagasugá y la riqueza de sus paisajes refuerzan su atractivo para visitantes y deportistas.
Respecto al equipamiento, la elección del calzado fue motivo de consulta entre los participantes. Y es que se considera que correr con botas, ya sean de montaña o de combate, sobre todo para trayectos cortos o entrenamientos de fuerza, esta biem.
Sin embargo, los expertos advierten que no es recomendable usarlas de manera habitual para correr: su peso, la escasa amortiguación y el riesgo de ampollas pueden causar lesiones. Para quienes optan por esta alternativa, se recomienda que las botas sean flexibles, ajusten correctamente y se usen de manera progresiva, evitando así daños innecesarios.