La reciente aparición del influencer Maiker Smith en redes sociales tras su eliminación de La casa de los famosos Colombia 3 motivó reacciones inmediatas entre sus seguidores y detractores.
El exconcursante quiso destacar lo que consideró lo más valioso de su experiencia: “Una alegría que yo no puedo explicar, un gengere que hay en mi corazón. O sea, de verdad estoy muy, pero que muy agradecido”, afirmó al dirigirse a quienes lo respaldaron desde el inicio del reality.
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En su mensaje, Smith reconoció que el regreso a la normalidad no estuvo exento de desafíos, al admitir: “Para mí no ha sido tan sencillo como lo imaginé el tema del odio, el tema del hate, porque no estoy acostumbrado a eso”.
Pese a declarar que ni él ni su audiencia están habituados a lidiar con comentarios negativos en sus perfiles, enfatizó que en estos días comprobó cómo “detrás de una pantalla, detrás de un computador, detrás de un televisor, las personas escriben cualquier cantidad de cosas, pero es eso, se queda ahí”.
Separando el apoyo recibido del impacto de las críticas, el exintegrante del programa pidió enfocarse en los aspectos positivos, señalando: “Solamente me voy a enfocar y a concentrarme en lo positivo”, dejando de lado incluso, aquellos comentarios racistas y sin sentido tras su salida como el mueble de la casa estudio.
Asimismo, alentó a su comunidad a asumir una actitud similar ante el contenido en redes: “Si a alguien no le gusta un contenido, lo que-- lo fácil y sencillo es seguir de largo y ya. Y si les gusta, apoyarlo, disfrutarlo, comentarlo, compartirlo, mejor dicho, lo que venimos haciendo toda la vida”.
Aludiendo al tipo de exposición que implica un programa televisivo, Smith concluyó que las reacciones y comentarios forman parte de la dinámica digital, aunque no determinan el valor de la experiencia para quienes la viven.
Las reacciones a esta aparición del vallecaucano no tardaron en aparecer, por lo que rápidamente dejaron mensajes como: “Ya sabemos la clase de ser humano que eres”; “no sé qué contenido va a crear, pues son sus amigos los que le dicen qué hacer”; “la casa se nota que los tiene bien afectados a todos y eso que no los han funado”, entre otros.
Esto fue lo que dijo tras su salida del ‘reality’
La reciente salida de Maiker del reality del Canal RCN generó conversación por la actitud serena con la que asumió su despedida, mostrando una perspectiva poco habitual en este tipo de competencias.
Desde el inicio, el exparticipante reconoció que su permanencia en el programa dependía de “algo más grande” que la estrategia o la opinión del público, señalando que “iba a estar en él hasta que Dios lo permitiera” y que aceptaba la decisión sin importar el momento o las circunstancias. Esta visión lo llevó a transitar la experiencia con desapego y aceptación, alejándose de la mentalidad competitiva habitual.
Uno de los momentos más significativos de su paso fue la visita sorpresa de Leymar durante la dinámica de los congelados. Maiker confesó que este encuentro fue un impulso emocional determinante, no solo para él, sino también para los demás habitantes de la casa, al describirlo como “una subida de moral increíble… esa es su esencia”.
La situación lo llevó a romper sus propios prejuicios sobre la expresión de emociones en televisión, admitiendo que, pese a haber criticado las lágrimas en realities, terminó llorando en varias ocasiones: “Cada actividad que había lágrima, ahí estaba yo llorando como una Magdalena”.
Pese a su implicación emocional, Maiker se va del programa con la etiqueta de “mueble”, término usado para quienes pasan desapercibidos. Su experiencia reabre el debate sobre la gestión emocional y el significado real del éxito o fracaso en los formatos de telerrealidad.