El candidato al Senado por el partido Salvación Nacional Germán Rodríguez denunció ante Infobae Colombia haber recibido amenazas de muerte atribuidas al frente 33 de las disidencias de las Farc, en el marco de las elecciones legislativas previstas para el 8 de marzo de 2026.
“No estoy pidiendo privilegios. Estoy pidiendo garantías mínimas para ejercer oposición democrática sin que mi familia tenga que vivir con miedo permanente”, afirmó Rodríguez. Además, solicitó protección estatal urgente para él y otros tres aspirantes de su organización política.
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Rodríguez detalló que conoció de las amenazas por la información suministrada por una fuente de inteligencia humana y técnica, considerada por él como confiable tras acertar en advertencias anteriores. Según los documentos remitidos por el candidato a la Unidad Nacional de Protección (UNP) y el partido, también fueron blanco de intimidaciones el exministro Wilson Ruiz Orejuela, el exsenador Carlos Felipe Mejía y el abogado Alejandro Bermeo.
Germán Rodríguez, mayor retirado de la Infantería de Marina y conocido como el “Comandante de la Verdad” en redes sociales, narró a Infobae Colombia que ejercer oposición en Colombia representó un riesgo constante para su vida y la de su familia en los últimos tres años. “Desde que asumí una postura crítica frente al Gobierno nacional, he recibido amenazas constantes, intimidaciones directas y advertencias preocupantes”, sostuvo.
En dos oportunidades, según contó a este medio, personas armadas lo abordaron en Bogotá: una vez frente al periódico El Tiempo; la otra, cerca de su vivienda. En ambas situaciones, los agresores le exigieron detener sus denuncias públicas y dejar de hacer videos sobre orden público y asuntos gubernamentales.
“Estos hechos fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación. Hasta hoy, no he recibido una respuesta efectiva”, afirmó el mayor retirado.
Pero la violencia no fue solo verbal. “En una ocasión nos tocó salir de nuestra casa durante varios meses y trasladarnos a otra ciudad por razones de seguridad. También me ha tocado salir del país por temor. No por cobardía, sino por responsabilidad. Porque mi familia tiene miedo”, relató el aspirante al Senado de Salvación Nacional.
Rodríguez describió que su familia “vive con temor permanente” y, por eso, actividades cotidianas como salir a un parque o caminar juntos se volvieron motivos de ansiedad y revisión constante del entorno, horarios y riesgos.
“Ese es el costo silencioso de hacer oposición firme en un país violento”, aseveró.
Las interceptaciones que alertaron de una amenaza contra cuatro candidatos de Salvación Nacional
La alerta principal se originó, según pudo confirmar esta redacción, a partir de una fuente de inteligencia humana y técnica que ha suministrado información certera en ocasiones anteriores y que aseguró que miembros del frente 33 de las disidencias de las Farc declararon “objetivo militar” a Rodríguez y a los tres demás aspirantes.
En la notificación formal enviada por Rodríguez al partido y la UNP, se señaló que las amenazas provendrían del cabecilla identificado como alias Calarcá, según la inteligencia recibida. El objetivo del plan, según informó el candidato, es perpetrar un “ataque sicarial” para impedir la participación de los involucrados antes de las elecciones al Congreso el próximo 8 de marzo.
Entre los fragmentos de comunicación, conocidos por Infobae Colombia, se incluyeron expresiones como “objetivos militares... todo listo... orden completa... Wilson Ruiz Orejuela, este man es uno de los principales; Felipe Mejía (...) Germán Rodríguez (…) y Bermeo son los principales’”. Se advertía, además: “‘Es claro que hay que bajarlos como sea’”.
En declaraciones en video, Rodríguez solicitó a los entes de control, la Policía, la Fiscalía y la Unidad Nacional de Protección que no dejaran solos ni abandonados a los candidatos.
La reacción institucional y el vacío de protección
Tras recibir la alerta, Rodríguez confirmó a este medio que envió una carta a la UNP el 26 de febrero de 2026, en la que solicitaba medidas de protección ante la evidencia de amenazas recientes. En el documento, advirtió que no contaba con un esquema de seguridad asignado, lo que incrementaba su vulnerabilidad, en especial tras antecedentes en los que se mencionó el uso de armas de fuego en su contra.
“¿Cómo es posible que en Colombia exintegrantes de estructuras armadas ilegales o personas con pasado en organizaciones criminales cuenten con esquemas robustos de protección del Estado, mientras quienes ejercemos oposición democrática debemos esperar años para recibir medidas básicas?”, dijo.
Rodríguez también recordó el caso de alias Alex Calarcá, quien fue interceptado en una caravana de camionetas adscritas a la UNP en 2024, situación ampliamente reportada.
“Por ejemplo, el caso de alias Alex Calarcá (Alexander Díaz Mendoza) —a quien, según información que he recibido, presuntamente se le ha relacionado con amenazas en mi contra— fue motivo de escándalo nacional cuando, en julio de 2024, fue interceptado en un retén militar mientras se movilizaba en una caravana de camionetas adscritas a esquemas de la Unidad Nacional de Protección (UNP), en compañía de otros integrantes de disidencias", agregó.
Finalmente, la UNP notificó a Rodríguez la asignación de dos escoltas y un vehículo no blindado. Sin embargo, el candidato cuestionó la utilidad de esa medida: “¿Para qué me sirve un vehículo que no es blindado? Yo ya tengo vehículo personal. Lo que está en juego no es el transporte, es la protección real de la vida. Un vehículo sin blindaje no detiene un atentado sicarial”, dijo a este medio.
Además, advirtió sobre un patrón de ataques en Colombia: “La modalidad sicarial en motocicleta contra automotores sin blindaje se ha convertido en un patrón repetido. El asesinato de un director regional del INPEC es uno de los casos más recordados”.
La vida diaria bajo amenaza y el llamado a las autoridades
Sobre el impacto cotidiano, Rodríguez relató a Infobae Colombia: “Lo más difícil de escribir no es admitir que me han amenazado. Lo más difícil es reconocer que mi familia sufre las consecuencias. Que el temor ya no es una hipótesis, sino una realidad diaria”. Y explicó cómo la rutina familiar se transformó en una sucesión de precauciones y vigilancia permanente.
El ‘comandante de la verdad’ aseguró que ejercer oposición le costó la tranquilidad en su hogar: “Hoy soy candidato al Senado de la República. Y aun así, durante años, nadie prestó atención real a estas amenazas. No estoy pidiendo privilegios. Estoy pidiendo garantías mínimas para ejercer oposición democrática sin que mi familia tenga que vivir con miedo permanente”.
Rodríguez reiteró la urgencia de una respuesta del Estado: “No quiero que el Estado reaccione después de un hecho irreversible”, concluyó.