Hay conmoción en el municipio de Baranoa, en el departamento de Atlántico, tras el crimen de Landrys Johana Yepes Estrada, de 26 años, mientras conversaba en la terraza de su vivienda.
Según los reportes preliminares, los hechos ocurrieron en el barrio Villa Carolina del municipio atlanticense, en la noche del jueves 26 de febrero de 2026.
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De acuerdo con testimonios de los residentes de la zona recopilados por medios locales, dos hombres armados se acercaron a pie y dispararon varias veces contra ella y su acompañante, presuntamente su pareja sentimental, quien resultó herido de bala en una pierna.
Por la gravedad de las heridas, la joven falleció en el lugar de los hechos. Este crimen ocurrió frente a familiares y vecinos, profundizando el ambiente de alarma ante la escalada de feminicidios en el departamento colombiano.
Posible hipótesis del crimen
El alcalde de Baranoa, Edinson Palma, declaró al medio local Emisora Atlántico que la principal hipótesis de la Policía apunta a una “motivación sentimental”.
El ataque tendría como objetivo principal al acompañante de la víctima, con quien ella tenía una relación. Según el mandatario, una de las personas involucradas habría sostenido previamente un vínculo afectivo con la joven, lo que refuerza la teoría de un trasfondo personal en el homicidio.
El mandatario local denunció además fallos en el sistema judicial, ya que advirtió que el hombre identificado como autor material del ataque fue detenido semanas antes por porte ilegal de armas, pero recuperó la libertad tras una resolución expedita. Esta situación, afirmó el alcalde, incrementa la sensación de impunidad y facilita la reincidencia de los agresores.
El mandatario advirtió sobre el uso de menores de edad en actividades delictivas. Señaló que estos jóvenes, al no ser procesados por la justicia ordinaria, recuperan la libertad en menos de 24 horas, lo que refuerza la percepción de desprotección.
Finalmente, reclamó mayor atención y acciones concretas por parte del Gobierno nacional y pidió una coordinación más estrecha entre autoridades locales y nacionales para enfrentar la criminalidad organizada en el Atlántico.
Entre tanto, el Departamento de Policía de Atlántico también reveló que se investiga si la joven esperaba un domicilio en el momento del ataque, dato que forma parte de las primeras hipótesis en torno al caso.
No obstante, la autoridad exhortó a la población a colaborar con cualquier dato relevante a través de la línea de emergencia 123 o mediante el contacto directo con las patrullas del cuadrante más cercano.
Diversos allegados expresaron su pesar en redes sociales por la muerte de la joven. Entre los mensajes difundidos se destacan: “No puedo creer esto” y “Qué tristeza, la vi crecer, yo veía cómo su mamá se esmeraba por darle lo mejor”, reflejando el impacto en el entorno inmediato de la víctima.
Alerta por feminicidios y criminalidad en Atlántico
Se trata de la víctima número 15 en lo que va del año, según registros citados por Caracol Radio. Los homicidios se reportan tanto en el área metropolitana de Barranquilla como en municipios cercanos, incluidos Soledad, Baranoa y Malambo.
Entre los casos recientes se cuentan los asesinatos de Glenis Patricia Rodríguez Ariza, de 18 años, en Soledad; Luzdaris Maickell Guerrero Corro, de 17 años, en Barranquilla; y Gloria Esther Araujo Varela, de 36 años, encontrada muerta en el barrio 12 de Octubre de Soledad con señales de violencia y mensajes amenazantes.
Organizaciones sociales y colectivos feministas califican la situación en el Atlántico como “crítica” y “estructural”. En declaraciones a El Tiempo, señalan que la violencia de género se agrava por la acción de bandas criminales y la creciente implicación de menores de edad en acciones de sicariato.
Los líderes sociales subrayan la necesidad de abordar el fenómeno de manera estructural; consideran que el aumento de feminicidios no puede explicarse solo por la violencia intrafamiliar, sino por la incidencia de la criminalidad organizada en el territorio.
Ante ello, insistieron en la urgencia de respuestas estatales que trasciendan las medidas inmediatas. Sostienen que el fenómeno de la violencia feminicida está relacionado con la expansión del control territorial de redes criminales y con deficiencias en los procesos de investigación.
Ruth Pareja, del Movimiento de Mujeres del Atlántico, dijo a Noticias RCN que es necesario analizar de manera estructural el aumento de los sicariatos y la creciente participación de jóvenes en estos hechos.
“Esto nos llama a concentrarnos en una mesa para hablar sobre el tema de la criminología y la criminología precisamente es ver de manera estructural qué es lo que está pasando con las mujeres y que cada día más se está incursionando en estas acciones sicariales y jóvenes a menores de edad”, declaró la vocera al noticiero nacional.
Desde distintos sectores se reclama la activación de alertas tempranas, el fortalecimiento de las investigaciones y la implementación de políticas públicas integrales de prevención.