Un ataque con dron armado acabó con la tranquilidad de la vereda La Jagua, en el municipio de Segovia, Nordeste del departamento de Antioquia, al dejar tres personas muertas y un herido de gravedad.
El artefacto, que transportaba una granada de mortero, impactó una vivienda en medio de la escalada de violencia entre el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc, según el reporte entregado por la Policía del departamento.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Los hechos se habrían presentado sobre las 7:00 a. m. del 26 de febrero de 2026. El artefacto explosivo, transportado por un dron, cayó directamente sobre la propiedad y ocasionó la muerte de Yalusan Cano Silva, Alonso de Jesús Silva y María Cecilia Silva Silva. El único sobreviviente, un hombre de 50 años, fue evacuado de urgencia hacia el hospital San Juan de Dios y su estado es crítico. Los médicos evalúan la posibilidad de trasladarlo a un centro asistencial de Medellín.
El político Luis Gabriel Gómez, en su cuenta de X, lamento lo ocurrido y afirmó que una parte de la responsabilidad en que estos hechos continuen ocurriendo es por la ausencia del Gobierno en los territorios:
“Lo de Segovia no es solo una tragedia, es un síntoma. Cuando el Gobierno se retira, los bandidos avanzan, el mensaje es claro: el que tiene poder es el criminal. Desde Antioquia nos negamos a normalizar esto y seguimos con nuestro compromiso por la seguridad de nuestra población. El abandono del gobierno petro fortalece a los violentos y debilita a los colombianos. Así de simple”.
Detonaron una volqueta cargada con explosivos en la vía Caloto-Villa Rica
Una volqueta cargada con explosivos detonó el martes 3 de febrero de 2026 en la carretera que une los municipios de Caloto y Villa Rica, en el norte del departamento del Cauca. El ataque, atribuido a la estructura Dagoberto Ramos Ortiz de las disidencias de las Farc, se produjo en una zona estratégica y obligó a las autoridades a restringir la circulación y desplegar fuertes dispositivos de seguridad para descartar la presencia de otros artefactos explosivos.
Según informó la Infobae citando a la Tercera División del Ejército Nacional, las autoridades buscan proteger a la población civil y restaurar el orden en una de las regiones más afectadas por la violencia de grupos armados ilegales.
De acuerdo con la Tercera Brigada del Ejército Nacional, la explosión se produjo en el sector La Arboleda, cerca del cruce de Gualí, en una franja de carretera frecuentada tanto por vehículos civiles como por la fuerza pública.
La volqueta había sido cargada con explosivos tipo rampa y abandonada a pocos metros de una base militar, lo que, según los mandos castrenses, demuestra la intención de atentar tanto contra la Brigada 29 como contra la comunidad local.
Imágenes circuladas en redes sociales mostraron al vehículo en llamas mientras unidades especializadas inspeccionaban el área. La intervención rápida de las autoridades permitió asegurar el sector y activar los protocolos de verificación para evitar nuevos incidentes.
Tras el atentado, el Ejército Nacional reforzó el dispositivo de seguridad y mantuvo bajo control el corredor vial mientras avanzaban los operativos de inspección, coordinando con unidades cercanas para blindar la zona. Estas medidas se articularon con la necesidad de proteger a los habitantes y descartar la existencia de otros explosivos.
Horas después de la explosión, se registró un nuevo hostigamiento armado en la zona. Según informaron habitantes del municipio de Caloto, disidentes atacaron con fusiles a miembros del Ejército Nacional, lo que motivó un fortalecimiento adicional de la presencia militar. Un video, ampliamente difundido en redes sociales, documentó el ataque. No se informaron heridos como resultado ni del atentado inicial ni del hostigamiento posterior.