El ministro del Interior, Armando Benedetti, volvió a demostrar que puede estar a la vanguardia en tendencias de redes sociales, luego de que se solidarizó con Punch, el macaco japonés que se hizo famoso en redes sociales, y cuya vida documentada desde el zoológico Ichikawa (Japón), permitió registrar en video uno de los momentos más virales en lo que va de 2026.
En la primera grabación, y que se difundió en miles de cuentas alrededor del mundo a mediados de febrero, se observa cómo el pequeño primate, rechazado por su madre cuando lo dio a luz, fue atacado por varios de los demás macacos que se hallan en el lugar.
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De inmediato, Punch salió corriendo y se aferró a un orangután de peluche que los especialistas del zoológico dejaron para suplir el vínculo materno que no se pudo desarrollar.
A raíz de lo anterior, y por medio de un video que compartió en su perfil de Instagram la noche del martes 24 de febrero de 2026, el ministro colombiano se refirió al caso viral en redes sociales, pero aprovechó la ocasión (y como suele hacerlo con alguna noticia en tendencia) para afirmar que él y el pequeño macaco tiene algo en común.
“Se ha hecho muy popular y muy viral un macaco japonés llamado Punch. Ese que está ahí es Benedetti, ese soy yo. Así me difaman, me hacen el feo, me dicen mentiras, me atacan, me juzgan, me apartan, ese soy yo”, inició su declaración Benedetti, que señalaba el momento que se popularizó en las redes sociales, cuando los demás macacos no quieren socializar con Punch.
Al final, el jefe de cartera aprovechó la ocasión para señalar a sus propios seguidores, y los comparó con el peluche que sirvió de consuelo a Punch durante los primeros días en el zoológico de Ichikawa.
“Y ese que va ahí, ese muñequito que lleva Punch, son ustedes los que me apoyan en las redes”, afirmó Benedetti.
Para cerrar, el ministro del Interior le dejó esta pregunta a los usuarios en redes sociales y a la ciudadanía en general: “¿Y cuántos de ustedes se han sentido Punch, sobre todo por las injusticias y las estupideces de los estúpidos?”
Por qué es tan famoso el macaco japonés Punch: ya lo recibió su manada
Punch, el pequeño macaco japonés que durante semanas buscó refugio en un peluche de orangután tras ser rechazado al nacer por su madre en el Zoológico y Jardín Botánico de Ichikawa, ha logrado integrarse por fin a su manada.
Las imágenes que se conocieron en redes sociales muestran cómo otros miembros del grupo le permiten acercarse, lo acicalan y, por primera vez, recibe un abrazo auténtico de su propia especie.
Las escenas confirman un cambio fundamental: luego de múltiples rechazos, dos macacos adultos dan la bienvenida a Punch, lo peinan con cuidado y él, en respuesta, responde con un abrazo.
Estos gestos marcan la primera vez en la que el joven primate logra socializar de forma aceptada. Por tal motivo, los cuidadores del recinto documentaron la evolución con videos en los que Punch juega con Onsing, otro ejemplar del grupo, salta sobre la espalda de sus compañeros y busca contacto físico directo, dejando atrás el aislamiento que lo caracterizó desde su nacimiento en julio de 2025.
Los desafíos de la integración social tras el abandono materno de Punch
Punch, originalmente llamado Panchi-kun, fue abandonado poco después del parto, y que se dio en julio de 2025.
El cuidador Kosuke Shikano atribuyó este hecho a que la madre era demasiado joven y sufrió agotamiento debido al intenso calor del verano japonés, lo que impidió que estableciera el vínculo necesario para criar a su hijo.
A partir de entonces, el equipo del zoológico asumió el cuidado total del pequeño.
Privado de los códigos sociales esenciales de su especie, Punch intentó, sin éxito inicial, interactuar con su manada cuando fue reintroducido en enero.
Los videos publicados en redes documentaron cómo, en varios intentos de acercamiento, era apartado o incluso arrastrado por otros individuos.
El zoológico aclaró en un comunicado oficial que nunca hubo ataques graves, como precisaron en un comunicado: “Ningún mono ha intentado seriamente atacarlo con la intención real de hacerle daño”.
El 19 de febrero, uno de los episodios más comentados mostró cómo la madre de otro macaco arrastró a Punch luego de que este intentara acercarse a una cría.
El zoológico interpretó este comportamiento como un reflejo del instinto protector materno y no como un acto de agresión.
Por este suceso, Punch volvió momentáneamente a aferrarse a su peluche, retomando luego los intentos de integración con el grupo.
El recurso del peluche de orangután y la resiliencia de Punch
La elección de un peluche de orangután como objeto de consuelo no fue casual.
Shunpei Miyakoshi, otro de los cuidadores, explicó que en ausencia de la madre, proporcionaron diversos objetos —toallas enrolladas y otros juguetes— para que Punch pudiera aferrarse y así desarrollar la fuerza muscular y estabilidad emocional propias de la especie.
Punch eligió de manera consistente la figura de peluche, que se convirtió en símbolo de su proceso de adaptación.
El equipo destacó la capacidad de recuperación del animal ante la indiferencia y los regaños de sus congéneres: “Punch posee una gran resiliencia mental y se recupera rápidamente”, señalaron en un comunicado desde el zoológico.
El mismo texto sostuvo que el trato distante de los demás ejemplares, aunque constante, no debía considerarse necesariamente un signo negativo, sino un estímulo para fortalecer la perseverancia de Punch: “Esperamos que lo interpreten como un estímulo para animar y apoyar la perseverancia y los esfuerzos de Punch”.
Los expertos indicaron que este tipo de incidentes son conocidos al intentar integrar nuevos individuos a una tropa de macacos japoneses, y que la falta de agresión directa permitió continuar con el proceso bajo supervisión cuidadosa.