El mercado inmobiliario de Barranquilla cerró 2025 con cifras que llaman la atención incluso fuera del Caribe. Mientras el país avanzó a un ritmo moderado en la venta de vivienda nueva, la capital del Atlántico aceleró con fuerza y terminó creciendo 4,6 veces por encima del promedio nacional.
El balance de cierre presentado por Camacol Atlántico mostró que en la ciudad se vendieron 10.870 viviendas en 2025, frente a las 6.863 registradas en 2024. Ese salto representa un incremento del 58,39%. En el consolidado nacional, en cambio, el aumento fue del 12,45%, al pasar de 154.314 unidades a 173.529.
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La diferencia no es menor. En un contexto en el que el sector constructor ha enfrentado ajustes en los últimos años, Barranquilla logró no solo recuperar terreno, sino ampliar la brecha frente al promedio del país. El dinamismo local se reflejó en todos los segmentos. La vivienda No VIS encabezó el crecimiento, con una variación del 73,78%. Las ventas pasaron de 1.846 unidades en 2024 a 3.208 en 2025. Es el segmento que más se expandió en términos porcentuales, impulsado por compradores que buscan inmuebles por fuera del rango de interés social.
En vivienda VIS, el comportamiento también fue sólido. Este segmento creció 58,90%, al subir de 3.350 a 5.323 unidades comercializadas. La VIS continúa siendo el mayor volumen dentro del mercado local, consolidándose como uno de los motores del sector. El segmento VIP, por su parte, registró un aumento del 40,31%. En cifras concretas, pasó de 1.667 viviendas vendidas en 2024 a 2.339 en 2025. Aunque el crecimiento fue menor frente a No VIS y VIS, el resultado contrasta con lo ocurrido en el panorama nacional.
A escala país, la vivienda VIS creció 15,56% y la No VIS 19,01%. Sin embargo, el segmento VIP presentó una caída del 18,41%, lo que evidencia una dinámica distinta frente a la experimentada en Barranquilla, donde todos los renglones cerraron en terreno positivo.
El alcalde Alejandro Char atribuyó parte de este desempeño al programa distrital Mi Techo Propio. A través de su cuenta en X, señaló que el subsidio ha sido determinante para estimular la compra de vivienda nueva y facilitar el cierre financiero de los hogares interesados en adquirir casa propia.
El contexto reciente ayuda a dimensionar el resultado. Tras la desaceleración que golpeó al sector entre 2022 y 2023, el mercado inmobiliario local comenzó a mostrar señales de recuperación en 2024. Para 2025, esas señales se consolidaron en cifras robustas, con un crecimiento que supera ampliamente la media nacional.
Además, Barranquilla concentra cerca del 70% de las ventas de vivienda del departamento del Atlántico. Este dato reafirma su peso como principal centro urbano y eje de desarrollo regional. La ciudad no solo lidera en volumen, también marca tendencia en la reactivación del sector constructor en la zona Caribe.
Las cifras dejan un mensaje claro, el mercado barranquillero logró capitalizar oportunidades en un entorno todavía retador para el país. El comportamiento homogéneo en los tres segmentos No VIS, VIS y VIP habla de una demanda diversa y activa, respaldada por instrumentos locales que incentivan la compra y por condiciones financieras que han permitido sostener el interés de inversionistas y hogares.
De cara a 2026, el desafío será sostener este ritmo y mantener el equilibrio entre oferta, subsidios y capacidad adquisitiva. Por ahora, el cierre de 2025 posiciona a Barranquilla como uno de los focos más dinámicos del mercado de vivienda nueva en Colombia, con resultados que superan expectativas y la ponen varios pasos adelante del promedio nacional, fortaleciendo su papel como referente regional del desarrollo inmobiliario.