El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha implementado un Puesto de Mando Unificado Ambiental (PMUA) en el Parque Nacional Natural Tayrona con el objetivo de restablecer el orden y mejorar las condiciones de seguridad durante el actual cierre temporal preventivo.
La medida, que fue comunidada desde la cartera en horas de la amaña del 21 de febrero de 2026, busca garantizar la seguridad tanto de habitantes como de turistas en la zona y promover acciones coordinadas entre diversas entidades estatales.
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Esta iniciativa está dirigida por los ministerios de Ambiente, Interior y Defensa, junto con la Alcaldía de Santa Marta, contando con el respaldo de la Defensoría del Pueblo y la Alta Consejería para la Paz de Santa Marta. Según el Ministerio de Ambiente, el PMUA servirá para fortalecer la articulación entre instituciones y avanzar hacia soluciones conjuntas ante la crisis en el área protegida.
A la par, se desarrolla un mecanismo de diálogo con las autoridades indígenas reconocidas y los pueblos con vínculos históricos con el parque, para quienes está programada una mesa de trabajo la próxima semana, con apoyo del Ministerio del Interior, el Ministerio Público y los propios representantes indígenas.
“Nos importan las comunidades y queremos que las soluciones se construyan con ellas. El Parque Nacional Natural Tayrona es una joya ecosistémica del país y debemos trabajar conjuntamente por su protección y la de los funcionarios de la entidad”, subrayó la ministra (e) Irene Vélez Torres.
Las acciones, coordinadas a través del Conaldef (Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación y otros Crímenes Ambientales), ratifican el compromiso del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible con la protección de los ecosistemas y la gobernanza territorial, así como con la oferta de parques seguros para colombianos y visitantes.
Comunidades indígenas explicaron por qué reabrieron el parque Tayrona a pesar de las amenazas de grupos armados
Las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta reabrieron el Parque Tayrona y, en paralelo, exigieron de manera formal el derecho a coadministrar el área en conjunto con Parques Naturales, como respuesta a años de desconocimiento institucional y exclusión en la gestión ambiental y territorial de uno de los destinos más emblemáticos de Colombia.
Este paso, que desafía las amenazas de grupos armados y las advertencias oficiales sobre posibles riesgos a la seguridad, afianza la autonomía de los pueblos originarios en la gestión de su territorio ancestral y abre una etapa de negociación directa con las autoridades nacionales.
Atanasio Moscote, gobernador de uno de los cabildos indígenas responsables de la medida, declaró en diálogo con Blu Radio que la decisión surgió tras una protesta pacífica y notificada previamente a las autoridades ambientales, subrayando la disposición al diálogo y la transparencia del proceso de reapertura.
Moscote enfatizó que las comunidades indígenas no requieren protección externa, ya que consideran que su presencia constituye garantía de seguridad en el área. “No necesitamos que nos protejan”, señaló, y descartó la posibilidad de que se presenten incidentes graves como secuestros en el parque, argumentando que “en el territorio tenemos que ejercer nuestra autoridad como indígenas”.
En paralelo, las autoridades tradicionales Kogui anunciaron una asamblea permanente en la entrada del Parque Tayrona y solicitaron la presencia directa del presidente Gustavo Petro, así como de altos funcionarios del Gobierno nacional. La exigencia apunta al reconocimiento efectivo de sus derechos y al establecimiento de canales de concertación de alto nivel que permitan avanzar en la resolución de problemas históricos ligados a la subsistencia, participación, y gestión ambiental en la región.
Entre los puntos centrales del reclamo figura la restitución de espacios considerados subutilizados, como el Museo Chairama y el área de camping de Cañaveral, con el argumento de que estos recursos “serían utilizados por nosotros como medio de subsistencia por las familias de las comunidades Kogui del Magdalena”, según declaraciones divulgadas por La FM.
El cobro a los turistas que visiten Tayrona fue otro de los temas abordados: Moscote detalló que el aporte de $50.000 adquiere carácter de donación voluntaria y tiene como destino cubrir los “gastos que se están generando en el Parque”, permitiendo que cualquier excedente se distribuya en beneficio de la infraestructura y las familias indígenas, que históricamente no han recibido nada de las taquillas del parque.