La reciente incautación de $330 millones en billetes falsos por parte de la Policía Nacional en la vía Cencar – Aeropuerto (Palmira) ha puesto en primer plano las estrategias contra el tráfico de dinero ilícito en Valle del Cauca.
La general Sandra Liliana Rodríguez, comandante de la Policía Nacional en el departamento del Valle del Cauca, comentó que en su estrategia Corredores Seguros se realizó el registro de un bus intermunicipal que cubría la ruta Cali-Medellín, donde se descubrió el delito.
“Al interior, se hace el registro de una persona a quien se le encuentra más de 6.600 papeles, al parecer con denominación de cincuenta mil pesos. Esto correspondería más o menos a más de trescientos treinta millones de pesos. En su interior también contenía todo el equipamiento químico para poder hacer la transformación de estos papeles en moneda nacional”, explicó la funcionaria.
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La operación tuvo lugar mientras el vehículo de servicio público se desplazaba entre Cali y Medellín. Este hallazgo permitió detectar no solo el dinero falsificado, sino también los insumos químicos empleados en su producción, ampliando el panorama delictivo en las rutas intermunicipales.
El capturado, ya con antecedentes judiciales por porte ilegal de armas de fuego y violencia intrafamiliar, fue puesto a disposición de las autoridades tras descubrirse que habría recibido $2 millones por trasladar los billetes.
Para la general Rodríguez, este caso refuerza el compromiso institucional: “Seguimos comprometidos en la seguridad de las vías de nuestro departamento”.
Una llamada por un presunto secuestro destapó una fábrica de dinero falso en Antioquia
La Policía Nacional desmanteló una fábrica clandestina de billetes falsos en el municipio de Sabaneta, en el sur del Valle de Aburrá, después de atender una denuncia ciudadana que inicialmente alertaba sobre un posible secuestro. El operativo derivó en la incautación de más de $80 millones en moneda apócrifa, junto a la captura de un hombre de 48 años.
De acuerdo con los investigadores, el presunto objetivo del grupo era colocar estos billetes durante eventos masivos ligados a la reciente llegada de miles de turistas al departamento de Antioquia, en coincidencia con actividades culturales de alto impacto y la gira de conciertos de Bad Bunny en Medellín.
La intervención policial comenzó con una llamada al número de emergencias 123, que alertaba sobre una supuesta retención ilegal en una vivienda. Tras descartar la existencia de víctimas de secuestro, los agentes identificaron indicios de una actividad ilícita diferente. Según reportó la Policía Nacional, dentro del inmueble hallaron una estructura organizada para la fabricación sistemática de dinero falso, que incluía tanto pesos colombianos como dólares.
Entre el material incautado, las autoridades destacaron la presencia de un arma de fuego con proveedores y munición, así como diversos equipos especializados: máquinas contadoras de billetes, luces ultravioleta, transformadores de voltaje y prensas manuales, todos ellos comúnmente empleados en la elaboración y verificación de papel moneda falsificado.
En el registro efectuado, encontraron 1.300 billetes simulados de $50.000 y 222 de $100.000, además de 75 billetes de 100 dólares estadounidenses (equivalentes a unos 7.500 dólares o aproximadamente 29 millones de pesos colombianos al cambio actual). Estos indicios permitieron a la Policía determinar la intención de los implicados de ampliar el alcance de la operación más allá del mercado local.
El comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, Brigadier General William Castaño Ramos, explicó que, según las pesquisas, los implicados planeaban aprovechar la temporada turística y eventos de alta concurrencia para introducir el dinero falso. La gira de Bad Bunny, prevista para el fin de semana del 24 de enero en Medellín, junto al notable aumento de la ocupación hotelera y el uso de efectivo, configuró un escenario propicio para estas maniobras delictivas.
Según las autoridades, en situaciones de alto flujo de personas, las transacciones suelen ser ágiles y en ocasiones informales, lo que dificulta la revisión minuciosa de billetes y facilita la circulación de falsificaciones.