Las tropas del Ejército Nacional intensificaron su presencia en la zona limítrofe entre Risaralda y Chocó tras un reciente ataque con un artefacto explosivo improvisado. Esta acción, que afectó un camión y una motocicleta, se produjo durante labores de vigilancia en la vía Santa Cecilia-Puente Guarato, en horas de la mañana del 19 de febrero de 2026.
El incidente representa un nuevo episodio en la confrontación con el Frente Manuel Hernández El Boche del grupo armado Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuyos líderes continúan en la mira de las autoridades, tal como lo explico el teniente coronel Luis Alfonso Palomino Elejalde, comandante del Batallón de Artillería de Campaña N.°8.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
La activación del artefacto explosivo ha sido interpretada como una posible represalia tras la reciente captura de alias el Indio, que era buscado por delitos cometidos en 2020. Según las autoridades, al momento de su detención portaba minas antipersonales, iniciadores eléctricos y material alusivo al ELN, lo que lo vinculaba directamente con las operaciones del grupo armado organizado.
El municipio de Pueblo Rico y sectores aledaños de Risaralda han visto reforzada la seguridad terrestre y aérea. El despliegue cuenta con la participación de las tropas del Batallón San Mateo y del Grupo Liviano de Caballería N.° 6 Meteoro, encargados de patrullar las rutas estratégicas del territorio.
Tras el ataque, los equipos de seguridad realizaron un barrido exhaustivo con apoyo de drones y el Grupo de Explosivos y Demoliciones Exde, descartando la presencia de nuevos artefactos. Las patrullas continúan con reconocimientos aéreos y terrestres, mientras se mantiene la búsqueda de alias Anthony y Chilapo, identificados como cabecillas activos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región.
La persistencia de acciones violentas atribuidas al ELN mantiene en alerta a las fuerzas militares en esta franja del país. El Ejército Nacional sostiene que la denuncia oportuna de la población resulta “fundamental para anticipar y contrarrestar cualquier amenaza contra la seguridad y la vida”.
Mientras los operativos se intensifican, la región enfrenta el reto de mantener la estabilidad y la confianza en las instituciones encargadas de la protección ciudadana. El historial delictivo de los grupos armados y la respuesta militar configuran un escenario de vigilancia constante, donde la cooperación entre comunidad y autoridad emerge como un elemento clave para la tranquilidad colectiva.
Las autoridades recalcan la importancia de la colaboración ciudadana para anticipar posibles amenazas. La línea gratuita 107 permanece habilitada para recibir denuncias sobre situaciones sospechosas o riesgos para la comunidad.
Alerta por grupos armados y antecedentes
Pueblo Rico y las localidades cercanas de Belén de Umbría y Mistrató están cobijadas por dos alertas tempranas de seguridad emitidas recientemente. Según recordó Caracol Radio, la alerta temprana electoral 013 de 2025–2026 y la alerta temprana 01 de 2026 advierten sobre la injerencia de organizaciones ilegales como el ELN y el Clan del Golfo.
Las autoridades y líderes sociales coinciden en señalar que la región es escenario de disputas y de operaciones de grupos armados. La condición de corredor estratégico entre Risaralda y Chocó incrementa la frecuencia de hechos violentos que afectan tanto a la fuerza pública como a la población local.
Las dinámicas de confrontación y la presencia de grupos armados en la frontera entre Risaralda y Chocó evidencian la complejidad de la situación de seguridad en la región. El despliegue militar y el uso de tecnología reflejan la prioridad de proteger a la población y restablecer el control territorial, mientras persiste el desafío de afrontar riesgos asociados a la criminalidad organizada. La articulación entre fuerzas del Estado y la comunidad representa un componente esencial para enfrentar el entorno de amenazas y fortalecer la confianza en las instituciones.