La producción de café en Colombia registrará una fuerte caída durante el primer semestre de 2026, con un pronóstico de 6,2 millones de sacos, según estimaciones del gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón Jaramillo. La previsión responde, en gran parte, a lluvias excesivas que afectaron las zonas de cultivo, un fenómeno que incidirá en la oferta exportable y los ingresos del sector caficultor.
La FNC precisó que la cifra anunciada para la producción encuentra sustento en los análisis técnicos del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé), que hace un monitoreo permanente en unas 2.150 fincas cafeteras localizadas en las principales regiones productoras del país. Dicho sistema de seguimiento permite ajustar los pronósticos y anticipar cambios durante cada ciclo agrícola.
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Con respecto al ciclo 2025/2026, las proyecciones señalan una producción total de 12,8 millones de sacos, lo que, según el gremio, “limitará la disponibilidad exportable en los próximos meses”. Bahamón remarcó que “este comportamiento productivo responde, principalmente, a los efectos de las lluvias excesivas registradas en las zonas cafeteras, que han impactado los procesos de floración y desarrollo del grano”.
El fenómeno climático no afecta solo a Colombia. Un reciente informe de Climate Central, titulado “Más calor perjudicial para el café debido a la contaminación por carbono”, alertó sobre el incremento en la frecuencia de temperaturas superiores a 30 ℃ (86 ℉) en los 25 principales países productores de café. Según el estudio, Brasil, Vietnam, Colombia, Etiopía e Indonesia concentran cerca del 75% del café consumido a nivel mundial y experimentan, en conjunto, más de 144 días al año de calor perjudicial para el cultivo.
Más de 100 días con temperaturas dañinas
Además, el informe indicó que, en Colombia, se presentan en promedio 119 días anuales con temperaturas dañinas para el café, de los que 48 se atribuyen al calentamiento asociado con la contaminación por carbono. El café arábica, que representa entre el 60% y el 70% de la producción global, resulta muy sensible: incluso temperaturas de entre 25 ℃ y 30 ℃ (77 ℉ y 86 ℉) dejan de ser óptimas para su desarrollo.
Según el análisis de Climate Central, si no se implementan medidas de adaptación efectivas, el área apta para el cultivo de café podría reducirse hasta un 50% hacia el año 2050.
De igual manera, el estudio relaciona el contexto climático con la volatilidad de los precios internacionales del café, que alcanzaron máximos en diciembre de 2024 y febrero de 2025, lo que reflejó el impacto de cosechas reducidas y la incertidumbre asociada al clima.
Efectos en Colombia
En el plano económico, los efectos ya se hacen sentir en Colombia. Según cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), el valor agregado de la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca creció 3,1% en 2025. Sin embargo, el cultivo permanente de café disminuyó 2,2% en ese mismo periodo, tendencia que se acentuó en los últimos meses: en el cuarto trimestre, la caída fue del 22,1% respecto al mismo periodo de 2024.
La reducción en la producción y en el aporte al Producto Interno Bruto (PIB) agrícola genera preocupación entre más de 500.000 familias caficultoras que dependen de la actividad. Frente a este escenario adverso, la Federación Nacional de Cafeteros impulsa una estrategia de diferenciación y generación de valor, con lo que centra esfuerzos en la comercialización de cafés de alta calidad y el fortalecimiento de experiencias asociadas al origen. La apuesta incluye la promoción de atributos como excelencia en taza, trazabilidad, sostenibilidad y el vínculo directo con el origen.
Entre las medidas más visibles, la marca Juan Valdez inauguró la tienda insignia número 1.959 en Bogotá, la primera de este tipo en todo el mundo. La Federación resaltó que “no se trata únicamente de una nueva tienda, sino de una declaración estratégica que eleva la experiencia alrededor del café, resalta su calidad, su origen y el trabajo de las familias caficultoras”.
Incremento de la calidad y la experiencia
La FNC sostiene que incrementar la calidad y la experiencia permitirá al sector afrontar la coyuntura climática, mejorar el ingreso de los productores y fortalecer la relación con consumidores exigentes en mercados internacionales. La apuesta por las experiencias de origen y la sostenibilidad se inscribe en una visión de largo plazo para distinguir al café colombiano frente a los desafíos globales.
El informe de Climate Central remarcó la urgencia de avanzar en una adaptación productiva y tecnológica. Recomendó impulsar sistemas agroforestales con sombra, la diversificación y el manejo sostenible del suelo para contrarrestar el daño del calor extremo sobre el café. Para los pequeños productores, la capacidad de adaptación será un factor decisivo ante la reducción de áreas cultivables y la creciente exposición a eventos meteorológicos adversos.