El 10 de febrero de 2026, Miguel Uribe Londoño oficializó su candidatura a la Presidencia de la República avalado por el Partido Demócrata Colombiano (PDC). El núcleo de su aspiración se fundamenta en el propósito de consolidar una Colombia unida a partir de la defensa de la democracia, el orden, la seguridad y la justicia.
Uribe Londoño rechazó cualquier postura extrema o escenario de polarización, destacando que busca superar las divisiones ideológicas y sociales que, según él, fragmentan el país.
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Sobre el proceso interno en el Centro Democracito que terminó en su salida de la colectividad, Uribe Londoño puntualizó que la decisión de excluirlo fue obra de las directivas partidistas.
“Las directivas tomaron la decisión de sacarme y yo no tengo ningún rencor por ello”, dijo en diálogo con La FM.
A la par, señaló que no centrará esfuerzos de cara a las elecciones al Congreso del 8 de marzo de 2026, porque su concentración está dirigida a la campaña presidencial. El aspirante insistió en que su inconformidad apunta únicamente a la dirigencia, marcando distancia con la militancia: “Mi molestia no es con los millones de militantes que Miguel representó como líder de la oposición en Bogotá, sino con las directivas del partido”.
Durante la entrevista, Uribe Londoño relató que la comunicación con el expresidente Álvaro Uribe Vélez quedó interrumpida tras ese episodio. “No hablamos más”, reveló el candidato. Agregó que la decisión de excluirlo recayó tanto en el expresidente como en Gabriel Vallejo. No obstante, subrayó que no mantiene animosidad alguna: “Jamás saldrá de mí una mala expresión contra el presidente Uribe”.
El exsenador mostró disposición a dialogar en cualquier momento: “Hablaré con él cuando él quiera, pues nos conocemos desde que estábamos en segundo de primaria”.
Sobre el magnicidio de su hijo Miguel Uribe Turbay aseveró que tiene la intención de mantener vivos los ideales de país del fallecido congresista y precandidato presidencial, por lo que su aspiración a la Casa de Nariño representa un homenaje a su memoria.
“Representa una sola Colombia, evitando que nos sigan dividiendo por ideologías de derecha o izquierda, género, etnia o condición social, es defender la democracia con autoridad, orden y seguridad”, puntualizó.
Para Uribe Londoño, el aval con el que accede a la primera vuelta equivale a una licencia necesaria en un sistema que, según explica, impone restricciones pese al carácter constitucional del derecho a elegir y ser elegido. “El aval es como una licencia necesaria porque en Colombia hay restricciones para poder ser elegido, a pesar de que es un derecho constitucional”, afirmó al medio citado. Añadió que su postulación no se define por la confrontación con otros sectores, sino por la construcción de una única opción electoral.
El candidato manifestó su expectativa de recibir respaldo significativo de este sector durante la primera vuelta. “Estoy seguro de que en primera vuelta buena parte de ellos votarán por mí”, concluyó, reforzando la intención de fortalecer su candidatura a través del apoyo de distintas corrientes políticas.
Las pullas de Miguel Uribe Londoño contra el Centro Democrático
A juicio de Miguel Uribe Londoño, el Centro Democrático no defiende ni impulsa las ideas de su hijo, Miguel Uribe Turbay.
“Sus ideas y su programa, que construimos juntos, no están siendo representados por ningún aspirante a la Presidencia. De hecho, la voz y las propuestas de Miguel han sido silenciadas dos veces: la primera, con su asesinato brutal, y la segunda cuando el jefe del partido Centro Democrático dio la orden de que me sacaran de la precandidatura sin haber renunciado al proceso”
Según dijo, “fue una injusticia más, como otra de las que los colombianos tenemos que soportar cada día. Hay que recordar que yo tenía una intención de voto cuatro veces mayor que las tres senadoras a quienes les iba a ganar la encuesta”.