El encuentro bilateral entre el presidente de la República, Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, llevó a la mesa una agenda estratégica que destacó la cooperación energética e iniciativas conjuntas para la lucha antidrogas en la región.
Al finalizar la reunión en Washington D.C., del 3 de febrero de 2026, el gobernante de los colombianos confirmó, en rueda de prensa en la embajada de Colombia en Estados Unidos, que el eje central de la relación binacional es la libertad, principio que definió como “el punto común entre las naciones”. Para Gustavo Petro, las decisiones tomadas podrían traducirse en transformaciones significativas en materia de seguridad, desarrollo energético y diplomacia regional.
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Entre otros aspectos, habló sobre sus planes de cara a 2026 cuando abandone la casa de Nariño el 7 de agosto. Petro sostuvo que tiene la firme intención de dedicar tiempo para aprender inglés, puesto que durante la reunión con el republicano tuvo que utilizar un traductor.
“Me comprometo a aprender inglés después de que salga de la presidencia, porque tendré tiempo”, afirmó el jefe de Estado colombiano.
Gustavo Petro detalló el alcance de los temas tratados en la capital estadounidense, puntualizando el impacto que su propuesta energética podría tener más allá de las fronteras de Colombia. “La energía limpia podría activar el occidente de Venezuela que nos permita quitar los campos de hoja de coca del Catatumbo”, destacó en entrevista con Caracol Radio.
Desde su perspectiva, avanzar en energías renovables en el departamento de La Guajira representa la oportunidad de reinsertar al occidente venezolano en los circuitos económicos legales, al tiempo que favorece el desmonte de cultivos ilegales en el noreste colombiano.
Acompañado por la canciller Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el actual embajador de Colombia ante los Estados Unidos, Daniel García-Peña, Petro analizó con su contraparte estadounidense diversas propuestas orientadas a la transición energética y la cooperación fronteriza.
El gobernante de los colombianos relató que uno de los objetivos expuestos fue la posibilidad de limpiar la matriz energética de Estados Unidos con el potencial renovable de Colombia, lo que ampliaría la colaboración en energías limpias y fortalecería las alianzas regionales.
Por otra parte, recalcó que la seguridad y la lucha contra el narcotráfico ocuparon un lugar primordial en la conversación. Incluso, dijo que defendió una estrategia conjunta entre los ejércitos de Colombia y Venezuela para contener a organizaciones criminales transnacionales.
“Hay que colocar el Ejército de Colombia y Venezuela, de tal manera que, quienes arrodillados al narcotráfico, sean derrotados”. Petro, remarcó especialmente la necesidad de un enfoque social en la erradicación de los cultivos ilícitos: “La única manera en que eso se puede producir es que el campesino la arranque”, afirmó al medio citado, además de insistir en la importancia del trabajo con las comunidades rurales para alcanzar resultados sostenibles.
A la par, confirmó que tanto él como el presidente Trump expresaron su preocupación por la expansión del narcotráfico en la región, un fenómeno que está abarcando a más países como Ecuador. “El narcotráfico se está expandiendo hacia el sur, se está metiendo en Ecuador”.
Frente a este panorama, el primer mandatario defendió la eficiencia de los cuerpos de seguridad colombianos, señalando: “Hoy no hay policía naval o inteligencia más capaz en el mundo que la colombiana (...) Estamos dispuestos a ayudar a Ecuador para que el narcotráfico no se tome el país y ayudar esa democracia”.
En ese sentido, dijo que solicitó a Estados Unidos “unificar la fuerza para perseguir sus capitales para capturarlos fuera de Colombia o donde estén viviendo”. De esta manera, avanzar en la lucha contra las drogas y fortalecer los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.