El proyecto del Tren del Café dio un paso trascendental hacia su materialización tras la reciente reunión en Bogotá, en la que participaron la viceministra de Infraestructura del Ministerio de Transporte, Liliana Ospina, y los gobernadores de Risaralda, Caldas y Antioquia.
El encuentro culminó con el anuncio del ingreso del proyecto a la Fase 3 de estudios y diseños definitivos, respaldado por una inversión superior a $22.000 millones, entre los que se cuentan 3 millones de dólares aportados por la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
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Estos recursos permitirán avanzar en los diseños del ramal de 238 kilómetros que conectará Caimalito, Risaralda y Caldas, Antioquia, consolidando así un eje estratégico para el transporte de carga y, potencialmente, de pasajeros.
El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, destacó que este avance posiciona a su departamento como plataforma logística del Eje Cafetero y el occidente del país, al facilitar la integración del corredor Caimalito–Primavera con los principales proyectos ferroviarios nacionales y fortalecer la conexión con los puertos del Pacífico.
Esta visión es compartida por el gobernador de Caldas, Henry Gutiérrez Ángel, que resaltó la gestión articulada entre las administraciones departamentales y el gobierno nacional para hacer realidad la unión entre el Tren del Pacífico y el Tren del Café, con la mirada puesta en conectar Buenaventura, Caldas y Antioquia.
La integración ferroviaria proyectada abrirá oportunidades para el desarrollo de plataformas logísticas en Risaralda y fortalecerá el corredor comercial del occidente de Caldas y Antioquia, sentando las bases para una futura conexión interoceánica entre el Pacífico y el Atlántico, a través de Antioquia y Córdoba.
El 16 de octubre de 2025, como parte de los esfuerzos conjuntos para reactivar el histórico corredor férreo, la Gobernación de Risaralda lideró un recorrido técnico por el tramo correspondiente a su territorio. La inspección, encabezada por la Secretaría de Infraestructura de Risaralda y con la participación de expertos ferroviarios como Alfonso Patiño y álvaro Palacio, se centró en estaciones y sectores clave, evaluando el estado de rieles, balastos y traviesas, e identificando puntos críticos y zonas de invasión que afectan el derecho de vía.
Los expertos coincidieron en que, desde el punto de vista técnico, la reactivación del corredor es viable, aunque subrayaron que la factibilidad definitiva dependerá de estudios de mercado y demanda. Un reto adicional será evaluar la transición de la actual trocha angosta hacia la trocha estándar, alineándose así con la tendencia nacional de modernización ferroviaria.
El proyecto despertó altas expectativas en las comunidades aledañas al corredor, que durante décadas han esperado el regreso del tren como motor de desarrollo local. Delio Chala Uribe, habitante de la zona, recordó que han pasado más de 40 años desde la última vez que el tren cruzó su territorio y expresó el deseo colectivo de ver realizado el proyecto, resaltando la importancia de la unión entre las tres gobernaciones.
Al cierre del recorrido, el secretario de Planeación de Caldas, Carlos Anderson García, reafirmó el compromiso político de los mandatarios regionales y subrayó que la viabilidad y futura cofinanciación del proyecto depende de la voluntad de los gobernadores de Antioquia, Caldas y Risaralda, quienes han demostrado total disposición para avanzar en la consecución del Tren del Café.
Lo que sigue para el proyecto implica profundizar en los estudios técnicos y de demanda para garantizar la viabilidad operativa, legal y financiera del corredor. La meta es lograr la integración efectiva con el Tren del Pacífico y otros sistemas logísticos nacionales, consolidando una red ferroviaria moderna capaz de dinamizar las economías regionales, mejorar la competitividad y conectar los principales centros de producción y consumo con los puertos del país.
El avance en la Fase 3 marca un hito en la preinversión y reafirma la voluntad política e institucional de convertir el Tren del Café en una realidad transformadora para el occidente colombiano.