El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 27 de enero de 2026 en un promedio de $4.396,65, lo que representó una subida de 23,66 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de +0,54%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.413,42 y un mínimo de $4.357,95 reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.
Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Con referencia a la rentabilidad de la última semana, el euro marca un incremento 3,05% aunque, por el contrario, desde hace un año mantiene aún una bajada del 1,59%.
Comparando este dato con el de fechas anteriores, giró las tornas respecto del de la sesión previa, donde se anotó una disminución del 1,74%, mostrando una falta de estabilidad en los resultados. La cifra de la volatilidad es claramente superior a los números logrados para el último año (16,64%), por lo tanto presenta mayores variaciones que la tendencia general del valor.
Análisis de mercado
El euro se consolida como uno de los principales ejes de lectura del mercado global en el arranque de 2026, apoyado tanto en factores comerciales como estructurales. La moneda común alcanzó máximos cercanos a 1,185 dólares, reflejando una renovada confianza en el bloque europeo tras el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y la India, un pacto de alcance estratégico que cubre cerca del 25% del PIB mundial y elimina aranceles en el 90% de los productos intercambiados. Este avance no solo mejora las perspectivas de exportación, sino que refuerza la narrativa de autonomía económica de la eurozona en un contexto de crecientes fricciones comerciales globales.
A nivel sectorial, el dinamismo del complejo automotor europeo, impulsado por la expansión sostenida de los vehículos eléctricos durante los últimos tres años, contribuyó a sostener el crecimiento industrial y a respaldar al euro frente a sus pares. Este desempeño contrasta con la incertidumbre que atraviesa Estados Unidos, donde el riesgo de un bloqueo político a un paquete de financiación por USD1,2 billones vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de un cierre parcial del gobierno. La tensión fiscal estadounidense, sumada a la imposición de nuevos aranceles de entre 15% y 25% a productos surcoreanos, ha elevado la percepción de riesgo institucional y debilitado el atractivo relativo del dólar.
En este entorno, el Reino Unido aparece como un foco de vulnerabilidad adicional para Europa ampliada. La inflación repuntó en enero de 2026 hasta 1,5% interanual, presionada por los costos energéticos y el aumento del Seguro Nacional, lo que limita el margen de maniobra del Banco de Inglaterra. La economía británica, además, se mantiene altamente expuesta a las tensiones comerciales derivadas de la política arancelaria estadounidense, no solo frente a Corea del Sur, sino también por los efectos colaterales sobre Canadá, un socio clave.
En Asia, el panorama es mixto. China reportó un crecimiento moderado de 0,6% en las ganancias industriales durante 2025, con la manufactura compensando la fuerte contracción del sector minero. El protagonismo de la inversión extranjera, frente al retroceso de las empresas estatales, sugiere un reequilibrio relevante, aunque el endurecimiento regulatorio y la expectativa por los próximos PMI mantienen la cautela. Japón, por su parte, enfrenta el dilema de un mayor endurecimiento monetario, con tasas en 0,75% y previsiones de inflación al alza, el Banco de Japón refuerza un sesgo restrictivo que encarece los activos y presiona a los exportadores.
Para Colombia, el contexto internacional se combina con tensiones locales y regionales que condicionan el desempeño del peso. La escalada comercial con Ecuador, marcada por un aumento abrupto en la tarifa de transporte de crudo y la imposición mutua de aranceles del 30%, introduce riesgos adicionales para sectores estratégicos y para la estabilidad de los flujos comerciales andinos. A esto se suma un frente fiscal más frágil, la Dian no alcanzó su meta de recaudo en 2025, con un faltante de $9,4 billones, lo que reabre el debate sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El peso colombiano, en este escenario, se mueve en un equilibrio delicado entre un entorno externo relativamente favorable, con un dólar menos dominante y un euro fortalecido, y una agenda interna cargada de incertidumbre política y fiscal. La sesión extraordinaria del Senado para discutir la emergencia económica añade ruido institucional, mientras el mercado espera señales más claras desde los indicadores de confianza industrial y minorista.