El colapso del techo en una estación de servicio ubicada frente al Rumbódromo de la 22 generó momentos de tensión en Santa Marta (Magdalena).
El incidente ocurrió el sábado 24 de enero causado por la fuerte brisa que azota la ciudad, no dejó personas lesionadas, de acuerdo con lo informado por el capitán del cuerpo de bomberos local.
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La caída de la estructura ocurrió en plena Avenida Ferrocarril, una de las arterias principales de la ciudad, lo que aumentó la alarma entre transeúntes y conductores que circulaban por la zona.
La estación es un punto habitual de paso para quienes se dirigen hacia la zona norte del Distrito.
Empleados y bomberos voluntarios actuaron con rapidez para asegurar el área, mientras los videos compartidos en redes sociales registraron el momento exacto en que el techo colapsó sobre los surtidores.
Las imágenes dejaron ver la preocupación de quienes se encontraban cerca durante el desplome. Aunque en un primer momento no hubo confirmación oficial sobre daños materiales, testigos señalaron que algunos vehículos resultaron afectados.
Las autoridades realizaron una inspección detallada para descartar emergencias adicionales y determinar las causas exactas del colapso, aún no esclarecidas.
Las recomendaciones para la ciudadanía son claras: quienes deban transitar por ese sector deben extremar precauciones hasta que concluyan las evaluaciones técnicas y se garantice la seguridad en el lugar.
Declaran calamidad pública en Santa Marta
Las autoridades de Santa Marta activaron medidas extraordinarias ante la llegada de la temporada de sequía que amenaza el suministro de agua y eleva el riesgo de incendios forestales en la región. La administración local declaró la calamidad pública para anticipar la respuesta institucional y proteger a la población durante los primeros meses de 2026.
Durante la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de este año, los responsables analizaron los posibles impactos de la disminución de lluvias, el descenso en los caudales de las fuentes de captación y el aumento de incendios en áreas vegetales.
Como resultado, se definieron dos líneas de acción prioritarias: en primer lugar, la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Essmar E.S.P.) avanzará con mayor rapidez en el diseño y activación del plan de contingencia, contando con el apoyo de entidades distritales.
Paralelamente, el Cuerpo de Bomberos reforzará las labores de prevención y preparación ante posibles emergencias causadas por la sequía y los vientos intensos.
Alerta naranja en Atlántico
Las autoridades locales advierten sobre la posibilidad de fuertes vientos y oleaje elevado en el litoral del departamento del Atlántico, con especial foco en la ciudad de Barranquilla y su zona marítima. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) notificó que el fenómeno podría afectar infraestructuras livianas, árboles y redes eléctricas tanto en el área metropolitana como en los sectores costeros.
Según el meteorólogo Daniel Useche, las ráfagas de viento podrían alcanzar velocidades de hasta 60 kilómetros por hora, especialmente en el norte de Barranquilla y zonas marítimas adyacentes.
El funcionario detalló que la tendencia persistiría durante toda la semana, principalmente sobre el mar, donde se prevén intensidades entre 50 y 60 km/h.
En áreas continentales como Soledad y otras localidades del departamento, las brisas oscilarán entre los 30 y 40 km/h en algunos momentos. Este fenómeno meteorológico aumenta el riesgo de daños en estructuras de poca resistencia y puede afectar la estabilidad de los servicios eléctricos.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse informada sobre el comportamiento del clima y la evolución de los vientos, sobre todo en lo relacionado con la altura del oleaje en el Mar Caribe Central. Useche enfatizó: “Recomendamos a todos los ciudadanos y a los habitantes del sector en general estar muy atentos durante los próximos días, tanto a la intensidad del viento como a las condiciones del oleaje, especialmente en alta mar”.
La vigilancia se mantiene activa en todo el litoral atlántico, a la espera de posibles variaciones en las condiciones atmosféricas que puedan requerir nuevas medidas preventivas.