En una conversación con el diario El Universo de Ecuador, el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez arremetió contra Diosdado Cabello, el poderoso segundo al mando del régimen chavista en Venezuela, y lanzó una fuerte advertencia sobre la figura que este representa.
El líder del Centro Democrático no dudó en calificar a Cabello como “el más peligroso de todos”, al destacar su papel crucial en la estructura de poder de la dictadura que devastó al país vecino, pese a que el Gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump, logró la captura de Nicolás Maduro, líder del régimen.
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La crítica de Uribe se centró no solo en el régimen de Nicolás Maduro, sino en las raíces de la crisis venezolana, que él señala como el resultado de la gestión de Hugo Chávez: “Toda esa agresión con la droga, con los peajes a terroristas. No solamente es Maduro, eso empezó con Chávez. Y ha habido un equipo que lo rodea”.
Para el expresidente colombiano, el problema no se resolvería mientras este grupo, al que considera “la tiranía y la crueldad”, siga en el poder. En medio de esta crítica, Álvaro Uribe hizo énfasis en la figura de Cabello, que, según él, continúa siendo una amenaza para la estabilidad de Venezuela y para la región.
Uribe comentó que, aunque le habían dicho que Diosdado Cabello se encontraba “muy calmado”, lo consideraba aún “el más peligroso de todos”. La declaración de Uribe resaltó la percepción que tiene sobre la figura del “número del chavismo”.
“Líbrame, Señor, del Cabello calmado y liso de Diosdado, que del Cabella erizado de Diosdado yo me protejo”, con esta metáfora, el expresidente colombiano comparó al “número dos del chavismo” con una figura temible y agresiva, cuyo control sobre las fuerzas de seguridad del Estado le otorga un poder casi absoluto en la Venezuela actual.
Diosdado Cabello se mantiene como el hombre más poderoso de Venezuela
Cabello, conocido como el rostro más radical del chavismo, sigue siendo el segundo hombre más poderoso en Venezuela, controlando no solo las fuerzas de seguridad, sino influyendo en la política represiva que mantiene el régimen de Maduro.
Su rol como Ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, desde agosto de 2024, le permite manejar con absoluta autoridad las fuerzas de seguridad del país, incluidas el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Policía Nacional. A través de esta posición, Cabello controla la represión a la oposición y es responsable de la ejecución de las políticas de persecución y criminalización de quienes desafían al régimen.
La presencia de Cabello en el poder es considerada por muchos como uno de los principales factores que perpetúan la tiranía chavista. Conocido por su uso de grupos armados civiles, los colectivos, el líder no solo controla el aparato de seguridad, sino los medios de comunicación oficiales, a través de su programa de televisión Con el mazo dando. En este espacio, el dirigente chavista construye constantemente una narrativa de defensa del régimen, atacando a los opositores y manteniendo el control ideológico dentro de las bases militares y políticas del chavismo.
Además, desde las entidades de inteligencia de Estados Unidos, se conoce de la estrecha vinculación de Cabello con el crimen organizado, en especial con el Cartel de los Soles, una red de tráfico de drogas que involucra a altos funcionarios del régimen.
Esta relación provocó preocupación internacional, ya que varios organismos, han identificado a Cabello como uno de los principales actores detrás de este oscuro entramado. De hecho, Estados Unidos llegó a ofrecer una recompensa de USD10 millones por información que conduzca a su captura, pero hasta la fecha, Cabello sigue siendo intocable en el aparato de poder chavista.
Para Uribe, la continuidad de Cabello en el poder representa una de las principales amenazas para cualquier intento de transición democrática en Venezuela. Aunque la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026 podría haber marcado un cambio significativo en la estructura del poder, el expresidente colombiano resaltó que la situación no se resolvería mientras Cabello siga siendo parte integral del régimen.