La finca La Manuela, propiedad que perteneció al extinto narcotraficante Pablo Escobar, fue subastada por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) por $7.700.000.000, según denunció Sandra Duque, alcaldesa de El Peñol, entidad que reclama una deuda millonaria por concepto de impuesto predial.
El predio, situado a la orilla de la represa en la vereda El Uvita y con una extensión de 7.826 metros cuadrados, fue escenario de operaciones vinculadas con el Cartel de Medellín. La alcaldesa Duque, afirmó que la SAE mantiene una deuda de $235.771.784 correspondiente a 144 cuotas del impuesto predial impagas, e insistió en la falta de claridad sobre quién será responsable del pago tras la venta.
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“La Sociedad de Activos Especiales le está adeudando al municipio del Peñol 144 cuotas de impuesto predial, por un valor de 235.771.784 pesos. Queremos saber con quién o a quién hay que pasarle esta cuenta de cobro”, aseguró.
La mandataria municipal también señaló que el precio de la subasta superó de manera notoria el avalúo oficial del inmueble, fijado en $2.887.486.550. Además, recalcó que, pese a las solicitudes de la administración local para destinar la propiedad al desarrollo de proyectos turísticos, el destino del predio fue finalmente definido por lo que describió como un “misterioso acto administrativo” de la SAE.
“Nos asombramos el valor de esta transacción a sabiendas de que, catastralmente, la finca La Manuela tiene un avalúo de $2,887,486,550”, sostuvo Duque.
La familia Escobar se pronunció por la venta del predio
El complejo futuro de La Manuela, la histórica finca de Pablo Escobar en Guatapé, Antioquia, quedó sellado tras un proceso de subasta que generó críticas y controversias. El inmueble, con sus más de 7.000 metros cuadrados, fue adjudicado el pasado 8 de enero de 2026 por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) a un comprador no identificado, en una operación por $7.700.000.000. Aunque las ruinas de la propiedad fueron durante décadas un foco de atracción para el turismo y la economía local, el bajo valor de venta respecto al avalúo original plantea interrogantes sobre el destino y la memoria de este lugar marcado por la violencia vinculada con el cartel de Medellín.
La mayor parte de la estructura permanece destruida desde febrero de 1993, cuando el grupo conocido como Los Pepes colocó explosivos en la propiedad. Daniel Escobar, sobrino nieto del narco y propietario del hotel La última caleta, declaró a Infobae Colombia su sorpresa por el precio final alcanzado, al que calificó como una “distorsión del mercado”.
A juicio de Escobar, el procedimiento de la SAE presentó fallas de transparencia y generó una transacción muy por debajo del valor real estimado. “Realmente fue muy poca información o tal vez ninguna y creo que fue por su precio de venta, pues es un precio totalmente absurdo para su ubicación, esto es muchísimo menos de lo que vale esta propiedad”, sostuvo a Infobae. Añadió que, de haber estado enterado de la subasta, habría intentado adquirir el predio, subrayando: “fue un regalo más que una venta real”. Documentos oficiales indican que el avalúo de la SAE situaba el inmueble en $9.800.000.000, lo que remarca la diferencia de más de $2.000.000.000 entre el precio estimado y el de venta.
El impacto de la existencia de La Manuela sobre la economía de Guatapé es tangible. Según explicó Escobar a este medio, la llegada de visitantes al municipio depende fundamentalmente del embalse de Guatapé, de la Piedra del Peñol y de los rastros históricos asociados a Pablo Escobar, convirtiendo la finca en uno de los ejes de la oferta turística local.
La propiedad nunca fue habitada por su dueño. Escobar relató que, cuando la finca estaba a punto de ser inaugurada, un atentado frustró cualquier posibilidad de que los familiares se instalaran allí. Y explicó: “La historia que conozco de la finca es que 15 días antes de ser inaugurada ponen una bomba y nadie de la familia alcanza ir a esta propiedad, en especial mi tío abuelo Pablo Escobar, nunca estuvo en esta propiedad por la guerra que sufrió mi familia”.