“2026 es el nuevo 2016″: así sonaba la música colombiana hace 10 años

El urbano hecho en Colombia cobraba fuerza dentro y fuera de sus fronteras, Shakira preparaba nuevo álbum, y una oleada de artistas ligados al rock alternativo y el hip hop destacaban en el panorama

Shakira, Systema Solar, Morat, y J Balvin, fueron algunos de los que definieron el sonido de la música colombiana en 2016 - crédito @shakira @systemasolar @morat/Instagram y JBalvin/YouTube

Un arranque frenético de año con situaciones como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela o la muerte de Yeison Jiménez en un accidente aéreo en Boyacá cedió paso a una singular dinámica que celebra la nostalgia a un nivel más allá del habitual.

Bautizado como “2026 es el nuevo 2016”, las redes sociales se poblaron de recuerdos que hicieron reflotar los primeros filtros en Instagram, retos virales como el Ice Bucket Challenge, y en general formaron una celebración alrededor de cómo era la vida en ese momento.

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Distintos análisis difundidos durante la última semana apuntan a que 2016 fue el último momento en que las redes sociales favorecieron la espontaneidad, pues a partir de ese momento el algoritmo se orientó a la monetización de contenido y, en general, a promover aspiraciones de éxito entre los usuarios.

Esa nostalgia también tiene su reflejo en celebrar la música que sonaba en ese momento. The Weeknd, Drake, Rihanna y Beyoncé mandaban en las listas angloparlantes, a la vez que lamentaban muertes de leyendas como David Bowie, Prince o George Michael.

En el caso de Colombia se vivía un momento singular: cada vez era más claro que el género urbano iba ganando peso no solo con artistas como J Balvin o Maluma que ya eran referentes en toda América Latina, sino con una camada que daba sus primeros pasos como Karol G, Feid o un Sebastián Yatra que no tuvo reparos en sumarse a la tendencia en sus inicios.

A la par, estilos tradicionalmente de nicho como el rock alternativo, el hip hop, la fusión o la música electrónica dejaron trabajos destacados, y nuevas tendencias tuvieron su momento de brillar y marcar su impronta particular durante ese 2016.

Con eso en mente, Infobae Colombia hace un repaso de cómo era el panorama musical en el país durante el año que la generación Z decidió revivir con una tendencia viral.

Dos colaboraciones de Shakira dominaron 2016

La barranquillera por esos días se encontraba trabajando en su LP El Dorado, pero en ese momento sus éxitos venían de su participación en dos colaboraciones de alto perfil.

Una fue con su compatriota Carlos Vives en La Bicicleta, éxito rotundo en YouTube y Spotify, y especialmente recordado por la aparición de la barranquillera luciendo la camiseta del Junior de Barranquilla en el videoclip. Tiempo después se lanzó una versión remix, en la que se sumó Maluma.

La otra colaboración fue uno de los adelantos de El Dorado: Chantaje, donde la cantante sumó como invitado al propio Maluma, siendo uno de los juntes que ya perfilaban el impacto de la industria musical colombiana a nivel internacional.

J Balvin alcanzó la internacionalización con ‘Energía’

El segundo larga duración del paisa lo llevó a un nivel diferente en su carrera. Pasó de ser uno de los primeros casos de éxito del urbano hecho en Colombia junto a Maluma, a proyectarse en todo el mundo hispano incorporando con más claridad elementos del pop latino en su repertorio.

Ginza, Bobo o Safari fueron éxitos internacionales que se desprendieron de dicho álbum, lo que sumado a sus apariciones como invitado con otros artistas (particularmente con Zion & Lennox en Otra Vez) le dieron su lugar entre los grandes nombres del reguetón a nivel internacional.

Cali Flow Latino, la “salsa choke” y el “Ras Tas Tas”

El influjo del género urbano en Colombia fue tan grande que de forma paulatina comenzaron a surgir fusiones tomando el dembow como punto de referencia para sumarle otros estilos, como hip hop, salsa, dancehall, raggamuffin o ritmos africanos.

Con esa premisa, Cali Flow Latino presentó su debut Full HD y el sencillo que los puso a sonar en todo el país dos años antes: Ras Tas Tas. Ni siquiera la selección Colombia se pudo resistir a su ritmo, y fue así como una nueva forma de entender el baile cobró forma en el Valle del Cauca.

Morat aparece en escena

Pese a que el impacto inicial de su carrera se produjo en España y México antes que en Colombia, el quinteto bogotano se hizo notar con su debut, Sobre El Amor y sus Efectos Secundarios.

Canciones como Mi nuevo vicio (con Paulina Rubio), y Mil tormentas (con Cali y el Dandee) fueron las encargadas de colocarlos en el mapa como un grupo con potencial para escribir su propia historia dentro del pop latino.

Algunos hitos del rock alternativo, el hip hop y la electrónica colombiana de 2016

En los estilos de nicho (a menudo, los más apreciados por la crítica musical) hubo logros significativos que dejaron claro que el país tenía cómo responder al predominio de otros países como Argentina, México o España en el mercado hispanohablante.

En el rock alternativo, los trabajos publicados por Diamante Eléctrico (La Gran Oscilación), Revólver Plateado (Luz de San Telmo), Árbol De Ojos (Regular) o Nanook El Último Esquimal (Alguien Busca Un Final Feliz EP) evidenciaron un nivel de producción mayor del habitual en el país, lo que derivó en canciones y conceptos más ambiciosos.

Dentro del metal destacó la publicación de Razones De Peso por parte de la agrupación de rap metal antioqueña Nepentes, y Kraken VI: Sobre Esta Tierra, el último larga duración de los legendarios Kraken con Elkin Ramírez en la voz, antes de su fallecimiento en 2017 víctima del cáncer.

En el hip hop también destacaron los lanzamientos de Ali A.K.A. Mind (Sobreviviente), Crudo Means Raw (Todos Tienen Que Comer), Doble Porción (Manzanas A La Vuelta). En la fusión destacaron Chimó Psicodélico con su LP Alcaraván en el que dieron muestra de su capacidad para poner en común elementos de la música llanera con el rock, Lido Pimienta con La Papessa, Sidestepper, el proyecto del británico-colombiano Richard Blair con Supernatural Love; y Rumbo A Tierra de Systema Solar con colaboraciones de La-33 y Abelardo Carbonó.

Dentro del folclor destacó la tradición del Pacífico colombiano que proyectó Canalón de Timbiquí en Arrullando, mientras que en el otro extremo Edson Velandia apostó como acostumbra por una mirada más rebelde en El Karateka.

Por otra parte, una nueva generación de exponentes de la electrónica en Colombia comenzaba a tomar forma, destacando dos propuestas durante 2016 que apostaron por una mirada personal de la creación: Feralucía, proyecto de la antioqueña Paula Soto que recibió elogios internacionales con su debut El Umbral. Por otra parte, Ela Minus, nominada al Latin Grammy, daba sus primeros pasos en ese tiempo con la publicación autogestuionada de su EP Grow, el segundo de su carrera.

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