La situación judicial de Daneidy Barrera Rojas, mejor conocida como Epa Colombia, sigue dando de qué hablar en su círculo cercano, como es el caso de Yina Calderón y su novia Karol Samantha, encargada de sacar adelante la empresa de la bogotana.
A través de sus redes sociales, Yina Calderón compartió su opinión sobre la condena que purga la empresaria de keratinas, al negarle nuevamente la posibilidad de realizar campañas de sensibilización, así como terminar la pena en casa con su pequeña hija Daphne.
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“No es justo con mi amiga Epa Colombia. Tanto bandido suelto y ella encerrada. Por qué tanto odio sobre Epa”, escribió Calderón, acompañada de un emoji llorando.
Y es que la reciente negativa judicial de conceder la libertad a Epa Colombia, ha incrementado la tensión entre sus allegados y reavivado el debate sobre su condena.
El último fallo, emitido el 13 de enero de 2026 por un juez de ejecución de penas en Bogotá, obliga a la empresaria a cumplir la totalidad de su condena por los hechos ocurridos en 2019, cuando fue hallada responsable de daños contra el sistema TransMilenio.
La defensa, encabezada por el abogado Francisco Bernate, argumentó ante la Corte Suprema que la sentencia desconocía su condición de madre cabeza de familia, además de destacar los pagos compensatorios realizados hacia las víctimas.
Sin embargo, la decisión judicial se mantuvo firme. “La condena de Dane es demasiado desproporcional, que tiene una condena superalta. Solo hay un Dios que puede juzgar ello”, expresó Karol Samantha, pareja de la influenciadora, a través de sus redes sociales.
La familia de Barrera Rojas denuncia el impacto de la prisión en la vida de la hija de la empresaria. “No solo la privaron de su libertad, de poder salir, de poder disfrutar, sino que le quitaron lo más importante, el poder compartir con su hijita”, lamentó Samantha en un mensaje público.
Para la pareja, la ausencia materna ha significado la pérdida de momentos irremplazables: “Dane es madre primeriza, se ha perdido muchos momentos de nuestra hija. Y es tiempo que no se va a recuperar nunca más”.
A pesar de los múltiples intentos legales, incluyendo la presentación de una tutela y propuestas de reparación, las autoridades no han concedido los beneficios solicitados. El rechazo judicial se sustenta en la gravedad de los delitos imputados: perturbación en el servicio público de transporte colectivo, instigación a delinquir con fines terroristas y daño en bien ajeno.
El entorno de la influenciadora enfrenta un desgaste emocional constante.
“A diario no paran de escribirnos preguntándonos por Dane, dando su apoyo, su moral, siendo empáticos con esta situación que vivimos. Ya vamos a cumplir un año y ha sido una de las pruebas más difíciles”, reconoció Karol Samantha, que también agradeció el respaldo recibido: “Amigas, y no nos hemos cansado ni nos cansaremos de tocar las puertas necesarias... O sea, el tiempo pasa, toda la gente sigue con su vida normal, pero nosotras vivimos este calvario que es superdifícil de verdad como familia”.
La pareja insiste en mantener la esperanza, convencida de que aún puede haber un cambio: “Creemos 100% en la justicia divina”, señaló Samantha, señalando su fe en que el proceso no termina aquí y que el futuro podría deparar una resolución diferente.
Mientras tanto, la empresaria permanece recluida, privada de libertad desde hace más de diez meses entre la cárcel El Buen Pastor y la Escuela de Carabineros de Bogotá.
La familia, aunque golpeada por la adversidad, sostiene su reclamo de justicia y el deseo de que este año traiga la ansiada reunión. “Esperamos que este 2026 Dane pueda estar con todos nosotros”, concluyó Karol Samantha.