En un escenario marcado por la captura de Nicolás Maduro y el consiguiente agravamiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos, el presidente de la República, Gustavo Petro, confirmó que mantuvo una conversación telefónica con su homólogo norteamericano.
“Hoy hemos hablado por teléfono por primera vez desde que es presidente. En la conversación toqué dos temas, para no alargarme, le dije, y una solicitud: se restablezcan las comunicaciones directas entre cancillerías y presidente. Si no se dialoga, hay guerra (…). Lo que sucedió hoy, después de mucho tiempo, es que hablamos, y restablecí comunicación por primera vez”, expuso.
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Con respecto a las diferencias con Donald Trump, el presidente colombiano responsabilizó públicamente a los congresistas y dirigentes opositores de generar la coyuntura crítica que enfrenta su gobierno.
Desde la plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, Petro acusó a sus adversarios políticos de haber desatado la crisis actual al influir sobre el presidente estadounidense Donald Trump para que adoptara una postura hostil hacia Colombia. Según Petro, la raíz del conflicto reside en lo que denominó como “esa mentira política creada en Miami por los políticos colombianos que a todos vimos ir, esa bolsa de mentiras contadas allá, llegaron a convencer a Trump que yo era fábrica de cocaína”.
En plena concentración convocada para buscar respaldo en medio de la embestida de Trump, Petro advirtió que estos antagonismos “no son personales”, al tiempo que señaló directamente a los sectores opositores con vínculos, según sus palabras, con el narcotráfico y como responsables de socavar los avances del proceso de paz. El presidente enfatizó que “los mismos políticos con relaciones con el narcotráfico y de haber hecho trizas la paz, esos mismos son los responsables de esta crisis diplomática, verbal, por ahora, que ha estallado entre Estados Unidos y Colombia”.
En ese mismo contexto, Petro también cuestionó el viaje de un grupo de congresistas a Estados Unidos, argumentando que estas reuniones con parlamentarios norteamericanos habrían estado destinadas a amplificar los discursos de odio y lanzar advertencias directas hacia el poder Ejecutivo colombiano, aportando así a la escalada del conflicto diplomático.
Para el mandatario colombiano, las acusaciones infundadas por miembros de la oposición tienen un único propósito, poner en riesgo su integridad física y afectar sus últimos meses al mando del país. Incluso, dijo que la estrategia está orientada a generar caos para ganar las elecciones y evitar que su proyecto político se mantenga en la Casa de Nariño.
“Buscan que me maten o que me pongan preso. Hay desespero y antidemocracia, produjeron lo contrario, creo yo, (...) y en esa medida hay que separar Nación y Petro”.
Incluso, señaló que el expresidente Álvaro Uribe es el líder del grupo que busca desestabilizar el país influenciando a los altos mandos estadounidenses.
Petro invitó a la heredera del chavismo a Colombia
A lo largo de su discurso, Gustavo Petro anunció haber entablado conversaciones con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el objetivo de conformar un diálogo tripartito, y, de ser posible, ampliar esta instancia a nivel internacional. Según sus declaraciones, la intención es evitar que la sociedad venezolana alcance un nivel de conflicto interno de gran magnitud, un fenómeno que también podría presentarse en Colombia.
“Hablé también hace dos días con la presidenta actual en Venezuela, Delcy. A ella la conozco desde el principio de todo esto; la invité a Colombia y queremos establecer un diálogo tripartito, y ojalá mundial, para evitar que la sociedad venezolana —como podría ocurrir en Colombia— llegue a un punto de estallido interno”, sostuvo el mandatario.