El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, respondió públicamente a las declaraciones realizadas por un exembajador de Colombia en Estados Unidos y exministro de Defensa, luego de que este lo señalara en la red social X por supuestamente promover el “linchamiento de la oposición” y lo comparara con Adolf Hitler.
La controversia se desarrolló en el marco de un debate sobre pronunciamientos de congresistas de oposición que respaldaron anuncios del presidente estadounidense, Donald Trump, relacionados con posibles operativos militares en territorio colombiano.
Ahora seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
La respuesta de Sanguino fue publicada en su cuenta de X, donde cuestionó las afirmaciones de Gabriel Silva y defendió la actuación del Gobierno frente a lo que considera llamados a una intervención extranjera en Colombia. En su mensaje, el ministro hizo referencia a disposiciones del Código Penal colombiano y anunció que acudiría a las instancias judiciales para que se evalúen las conductas que, a su juicio, comprometen la soberanía nacional.
En su publicación, Sanguino escribió: “El señor Gabriel Silva posa de demócrata, pero poco o nada le importa que el artículo 455 de nuestro Código Penal sancione el delito de menoscabo de la integridad nacional o que el 458 tipifique el delito de incitación a la guerra. Los detenidos y enjuiciados deberían ser quienes están pidiendo una intervención extranjera en Colombia y quienes los protegen. Son personajes que venderían su país y su democracia solo por llevarle la contraria al Gobierno del Cambio y al presidente Gustavo Petro”.
En el mismo mensaje añadió: “Fascista y nazista es quien aplaude el dominio imperial de un poder que destruye el derecho internacional e invita a violar nuestra propia soberanía. Yo acudo a nuestra justicia para que prevalezca el Estado Social de Derecho y las leyes de la República. Ejercer la oposición no tiene nada que ver con violar la Constitución y la Ley”.
El intercambio se originó luego de que el ministro del Trabajo publicara un mensaje en el que señaló que estaba observando “cuajándose orgánica y espontáneamente una especie de ‘denunciatón’ contra los traidores a la patria”, en referencia a pronunciamientos de varios congresistas que respaldaron declaraciones del presidente Donald Trump sobre Colombia y luego de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Los congresistas a los que se refirió son el senador Jota Pe Hernández, la representante Lina María Garrido y otros politicos que, según dijo, “vienen promoviendo conductas orientadas a afectar la soberanía y la integridad territorial de Colombia”; y razón por la cual Sanguino interpuso una denuncia penal en su contra ante la Corte Suprema de Justicia.
El ministro, sostuvo que, según su criterio, los congresistas habrían expresado posturas favorables a la propuesta del mandatario estadounidense y realizado cuestionamientos al presidente Gustavo Petro en un contexto que, afirmó, podría comprometer la integridad nacional. En ese sentido, advirtió que los delitos a los que podrían estar expuestos son el menoscabo de la integridad nacional y la participación en hostilidades contra la patria, ambos contemplados en la legislación colombiana.
En nuevas publicaciones, Sanguino precisó los fundamentos de su denuncia. “Llamar a invasiones, promover hostilidades o incentivar acciones contra nuestro país no es una opinión política (...) Es aún más grave cuando estos mensajes provienen de sujetos políticos, obligados a defender la Constitución y el orden jurídico. La libertad de expresión no ampara la traición a la patria. Defender a Colombia y su territorio es un deber ciudadano”.
A la controversia se sumó el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, que presentó otra acción legal ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia. En su escrito denunció a los congresistas María Fernanda Cabal, y nuevamente a Lina María Garrido y Jota Pe Hernández por los delitos de menoscabo a la integridad nacional e instigación a la guerra.
De acuerdo con lo informado por el funcionario, la denuncia se sustentó en varias publicaciones realizadas por los congresistas en redes sociales, las cuales fueron calificadas como “delictuosas” al considerar que promueven acciones militares de Estados Unidos contra la Nación colombiana.